El oporto renace

A diferencia de los acostumbrados vinos secos, cambiantes según la brújula de los gustos, el Jerez y el Oporto nunca han perdido su esencia.
 
El oporto renace
Foto: Lucho Mariño
POR: 
Hugo Sabogal

Los grandes vinos nunca mueren. Es innegable, los estilos cambian, las modas van y vienen, las preferencias de los consumidores varían y los viñateros se adaptan para sobrevivir, pero los grandes vinos siguen ahí, incólumes y erguidos, como si el paso del tiempo solo fuera para ellos un simple juego de décadas y siglos.
Desde el auge de los vinos frescos y ligeros –a partir de los años noventa–, joyas como el Jerez y el Oporto comenzaron a perder lustre. Por lo visto, a los nuevos bebedores poco les atraían sus aromas y sabores complejos. En el caso del Jerez, sus punzantes notas ácidas y avinagradas, derivadas del natural proceso de oxidación, generaron rechazo. Igualmente, el Oporto les pareció oxidado, alcohólico y dulzón, digno de hombres maduros y adinerados, con un cigarro entre los dedos.

A diferencia de los acostumbrados vinos secos, cambiantes según la brújula de los gustos, el Jerez y el Oporto nunca han perdido su esencia. Los siglos les han enseñado a esperar la madurez del tiempo y el gradual blanqueo de los cabellos para después atrapar a los aficionados y no dejarlos ir.
Todo esto desfiló por mi cabeza cuando me enteré de que el mejor vino del mundo en 2014, según la revista estadounidense Wine Spectator, fue un Oporto Vintage del 2011, elaborado por la casa Dow’s, en la clásica región de Duoro, al nororiente de Portugal. Su calificación: 99 puntos sobre 100. Según el dictamen, Dow’s transmite un estilo más ligero que sus predecesores, pero también demuestra un asombroso equilibrio entre sus componentes, que le permitirá vivir, sin dificultad, por muchas décadas más. O sea: rejuvenecido, pero no maquillado.

Y en el lugar 13 fue elegido otro Oporto: un Fonseca Vintage, también del Duoro.
Lo interesante del Oporto es que se acomoda a diferentes momentos, dependiendo de su estilo de elaboración: Ruby o Tawny. Por lo general, el primero, más joven, no requiere prolongado añejamiento y está siempre listo para disfrutar. El segundo, en cambio, mezcla vinos de distintas añadas y posteriormente es necesario acoplarlo en barricas durante varios años.
En la mesa, el Oporto acompaña un sinnúmero de preparaciones y productos gastronómicos. Muchos lo prefieren al final de las comidas, como edecán insuperable de quesos y postres de chocolate. Y es un perfecto aliado de los habanos. Cuando el Oporto tiene menos carga de dulzor, funciona maravillosamente con algunas carnes.

FERREIRA RUBY
SOGRAPE VINHOS
Desde $89.000

Establecida en 1751, la casa Ferreira ostenta siglos de tradición y excelencia. Propiedad, en la actualidad, de Sogrape, el mayor grupo de vinos de Portugal, este Ferreira Ruby devela un cuidadoso trabajo de selección para lograr la armonía. Brinda aromas a fruta madura, realzados por un ligero añejamiento en toneles de madera. O sea, un ejercicio de complejidad justa. ¿Conclusión? El interesante equilibrio entre sus componentes le permite lograr gustosas y suaves sensaciones en el paladar.

FONSECA BIN 27
THE HOUSE OF FONSECA
Desde $69.000

Si usted busca un Oporto complejo y agradable, sin que exija largos tiempos de espera en botella, el Fonseca Bin 27 resulta una opción inigualable. Está listo para beber después de comprado. Su color rojo rubí le da un aire fogoso y juvenil, complementado con la intensidad de la fruta. Evoca recuerdos a mora, cereza, ciruela y casis, y un telón de fondo deliciosamente especiado. Un Fonseca de alma y cuerpo, que deleita por su sedosidad y agradable final.

FONSECA TAWNY 10 AÑOS
THE HOUSE OF FONSECA
Desde $135.000

Esta casa elabora vinos tipo Oporto desde 1840. Desde entonces, ha embotellado verdaderos elíxires, incluso en los momentos más difíciles de su historia. Aunque pertenece a la categoría Tawny, conserva un aire de juventud que se percibe en nariz y boca. Su carga de frutos negros maduros termina generando una sensación sedosa, coronada por un carácter fino y elegante. Combínelo, por ejemplo, con tortas de chocolate negro y strudel de manzana.

DOW’S TRADEMARK TAWNY
Symington Family
Desde $69.000

La historia de Dow’s refleja el estrecho nexo entre Portugal e Inglaterra, país que proyectó el Oporto al mundo. Creada en 1798 por un portugués casado con una británica, la casa Dow’s no ha cesado en su afán de perseguir la excelencia. No en vano su Vintage 2011 fue considerado el mejor vino del mundo. Frutado y goloso, con un delicado toque a especias, el Trademark Tawny es ligeramente seco, lo que se presta para combinarlo con platos más sustanciosos, como el conejo con tocineta.

         

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febrero
13 / 2015