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Probióticos y prebióticos: ¿Cuál es la diferencia y en qué alimentos conseguirlos?

Diners conversó con una experta para conocer a fondo la función de los probióticos y prebióticos en nuestro estómago.

Foto: Once upon a time in Hollywood, 2019

Diners conversó con una experta para conocer a fondo la función de los probióticos y prebióticos en nuestro estómago.

Sabía que la superficie de la luz intestinal equivale al tamaño de un campo de fútbol? Si esto le sorprende, ahora imagínese que allí habitan más de 100 trillones de microorganismos (10 veces el número total de células de un adulto) que trabajan todos los días por una porción de probióticos y prebióticos, que usted les suministra sagradamente.

Si la paga es buena, estos microorganismos se encargarán de que su sistema inmunitario, metabolismo y diferentes procesos digestivos marchen a la perfección. De no ser así, harán huelga en su estómago, se tomarán vacaciones y es allí donde su cuerpo puede sufrir las consecuencias.

Los populares probióticos

Existen microorganismos más populares que otros, es el caso de los probióticos. Estos vienen en productos que alteran la microflora y producen efectos beneficiosos en el huésped.

“Facilita la absorción de nutrientes, la digestión, combate las enfermedades del intestino, evita la producción de hemorroides, el estreñimiento y la diarrea. También aumenta la absorción de la vitamina B, calcio y hierro. Y por último, evita la proliferación de bacterias dañinas en el organismo”, comenta la nutricionista Josefa Palacio.

Estos se pueden encontrar en yogures y productos fermentados. Sin embargo, tenga en cuenta que en 2016 la revista Genome Medicine reveló que la industria alimentaria agrega lactobacilos y bifidobacterias (microorganismos) que no tienen ningún efecto en la flora intestinal, estos son una especie de “turistas” que pasean por su cuerpo por unos días y se eliminan en poco tiempo.

Así que para tener verdaderos probióticos, la Dra. Palacio nos recomienda encontrarlos en “el yogur orgánico, la kombucha, los encurtidos, los quesos maduros y los alimentos lácteos que no hayan pasado por un proceso de pasterización”.

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Los no tan populares prebióticos

En la otra cara de la moneda están los prebióticos, otros microorganismos que se encuentran en ingredientes no digeribles y que promueve selectivamente el crecimiento de un número limitado de bacterias en el colon.

“No solo ayudan a la construcción de la flora intestinal, sino que además desintoxica el organismo cuando pasó por un periodo de consumo de antibióticos, mejora el estado de las paredes del intestino, ayuda a absorber mejor los nutrientes, además de bajar de peso”, comenta la experta.

Se pueden encontrar en granos integrales, plátano, verduras, cebollas, ajo, soya y alcachofas. Aunque no son muy conocidos, son vitales para los trillones de microorganismos que viven en usted. Como explica la doctora Palacio: “Es prácticamente imposible no consumir probióticos en las comidas porque están presentes casi en todo. Pero si deja de consumir prebióticos estaría expuesto a una enfermedad intestinal”.

Un mundo equilibrado

La microbiota que cubre la superficie intestinal también cuenta con personajes (microorganismos) que pueden impactar directamente en su vida. Por ejemplo, algunos se encargan de ordenar la información nutricional de su cuerpo y enviarla al nervio vago, que se comunica a su vez con el cerebro, quien le dice al cuerpo: “Ok, ya estamos satisfechos”.

Por otro lado, hay otros que se encargan de alimentar a las células inmunes. De hecho, un estudio del doctor Brian Dixon, Ph.D en Biología Celular y Molecular de la Universidad Estatal de Oregon, asegura que “nuestro estómago alberga el 80 por ciento de las células inmunes que evitan enfermedades terminales como el cáncer”.

Es por eso que antes de pensar en una dieta o un nuevo estilo de vida alimenticio, analice su microbiota y entienda qué es lo que le está pidiendo. “Hay un análisis a la microbiota para determinar si hay un desbalance en su comunidad microbacteriana. Se realizan específicamente cuando la persona salió de un consumo excesivo de antibióticos, consumo de píldoras anticonceptivas, quimioterapia, exceso de azúcar, grasas o alcohol, entre otras”, comenta Palacio.

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Nada en exceso es bueno

Hasta en el mundo de los microorganismos se necesita un control sobre la ingesta de probióticos y prebióticos. Si su cuerpo ya eliminó la presencia de antinutrientes, tiene buena digestión, redujo la presencia de compuestos fermentables y los diversos problemas gastrointestinales, pues pasará al otro lado, como lo explica la doctora Palacio.

“Un estudio de la Universidad de Augusta, Georgia, demuestra que el consumo excesivo de probióticos puede generar sensación de gases, distensión severa, desorientación e incluso dificultad para concentrarse. Esto sucede por el aumento significativo de niveles de ácido D-láctico que se produce en el intestino delgado y puede afectar seriamente”, comenta la experta.

Palacio recomienda tener una dieta balanceada de probióticos y prebióticos debe comer más verduras, frutas, frutos secos y lácteos. Así sus trillones de microorganismos trabajarán de la mejor forma posible.

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Agosto
20 / 2020

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