SUSCRIBIRME
INICIO//Especiales//Copa Mundial Brasil 2014//Todo lo que necesita saber sobre Brasil

Todo lo que necesita saber sobre Brasil

Guía iniciática para quien se prepara para la fiebre mundialista. A menos de un mes de comenzar los partidos, le proponemos un recorrido cultural por el país del que hablaremos incansablemente.

Foto: João Menna Barreto

Guía iniciática para quien se prepara para la fiebre mundialista. A menos de un mes de comenzar los partidos, le proponemos un recorrido cultural por el país del que hablaremos incansablemente.

Una buena manera de conocer un país es sumergirse en sus ficciones. Para adentrarse en el vasto territorio brasileño, nada como las novelas de Rubem Fonseca, publicadas en Colombia por el desaparecido sello editorial Norma. Fonseca suele incluirse dentro del género policial, pero sus ambiciones literarias sobrepasan, con mucho, esa reduccionista etiqueta. Desde su atalaya en Río de Janeiro, Fonseca disecciona el carácter del sujeto urbano en tiempos de imposturas emocionales y estafas económicas. Siempre con elementos de crítica social y con reflexiones sobre la escritura, pues muchos de sus personajes son escritores, detectives de la palabra, husmeadores de conciencias. Los fanáticos de las series de televisión pueden también encontrárselo en Mandrake, la primera serie que HBO produjo en Latinoamérica, inspirada en un abogado criminalista, inteligente y seductor, al que los poderosos de Río de Janeiro recurren cuando se ven envueltos en turbios asuntos. Mandrake tiene su oficina en el centro y vive en Copacabana, dos barrios ideales para un paseo a pie a media tarde.

Sobre el universo de Clarice Lispector se basó una formidable exposición que se presentó en la Feria del Libro de Bogotá del 2012, con Brasil de país invitado. Los libros de Lispector son otra lectura obligada. En Recife, donde vivió desde los dos años, uno puede fotografiarse con una estatua que aspira a captar la singular belleza de una mujer que se adelantó a su tiempo. Situada en la plaza Maciel Pinheiro, frente a la casa donde vivió, se puede aprovechar el desplazamiento para caminar por la rua da Imperatriz, una tradicional calle comercial de la ciudad de la escritora de La pasión según G.H. y La hora de la estrella, dos de los títulos que destacamos.

Para los lectores más curiosos recomendamos adentrarse en los textos de João Gilberto Noll. Publicado en castellano por la editorial argentina Adriana Hidalgo, en cuyas oficinas se le considera un candidato a premio Nobel, el escritor nacido en Porto Alegre puede considerarse el secreto mejor guardado de la literatura brasileña. Estudiosos como Reinaldo Laddaga lo han comparado con César Aira o Mario Bellatin y han escrito que Noll es uno de esos narradores que se presentan en sus libros como si fueran plataformas donde realizan performances veloces de escritura. Lord y Hotel Atlántico son dos libros disponibles en las librerías bogotanas, ideales para leer en el jardín botánico o en el Parque Farroupilha, ambos muy bien comunicados con el centro de la sede mundialista más al sur de Brasil.

Y ya que Colombia juega en Belo Horizonte, vale la pena programarse un día extra para conocer Inhotim, la sede de una de las mayores colecciones de arte contemporáneo de Brasil. Situado en un frondoso parque en Brumadinho, a una hora en auto desde la capital, su visita es una experiencia sobrecogedora, un viaje que fusiona naturaleza y arte en una misma propuesta estética. El concepto arte site-especific adquiere toda su relevancia en esta reserva natural de más de 600 hectáreas, donde muchas de las obras expuestas fueron creadas ex profeso para el lugar.

Para los amantes de la arquitectura, Brasilia es parada obligada. La ciudad que diseñó el arquitecto Óscar Niemeyer no envejeció tan bien como él, y los urbanistas del siglo XXI no ven con buenos ojos una ciudad tan hostil al peatón. Sin embargo, no debe subvalorarse lo que supuso en su día, años sesenta, la creación de una ciudad planificada y levantada en una planicie en el centro del país. Antes o después del juego contra Costa de Marfil, los aficionados deberían visitar la impresionante catedral, considerada un hito del movimiento moderno.

Vea tambien: Eduardo Manet: del rechazo a la gloria final

Justamente en esa ciudad surgió la banda Legião Urbana, uno de los mejores grupos de rock del país, liderada por Renato Russo. Vale la pena revisar las letras de sus canciones, como Eduardo e Mônica, una preciosa historia de amor. Y si con este género seguimos, sorprendentemente roquero fue el concierto que Caetano Veloso ofreció en el teatro Jorge Eliécer Gaitán el año pasado. No pueden faltar los discos del genio de Bahía en ninguna playlist que se precie. Como tampoco el disco A pesar de você, de Chico Buarque, que con la canción que le da nombre al álbum vendió cien mil copias en tan solo una semana de 1970. Buarque combina como nadie las estructuras musicales con las literarias, creando canciones populares de afinada sensibilidad. Asimismo, Elis Regina fue quizás la voz femenina más destacada de la MPB (Música Popular Brasileña). Elis & Tom está considerado uno de los mejores álbumes de bossa nova y podríamos decir que resume una trayectoria exitosa, truncada inesperadamente con su muerte a los 36 años por una sobredosis de cocaína y alcohol. Y, bueno, Cartola, el sobrenombre del compositor y sambista Angenor de Oliveira, sería nuestra primera opción para adentrarse en la samba, el género musical de origen africano del cual deriva el famoso baile que define a un país entero. Si usted se encuentra en Río de Janeiro, acérquese al Sambódromo e imagine lo que debe ser desfilar por ese kilómetro mítico.

Del cine brasileño recomendamos fervientemente la obra de Eduardo Coutinho. Fallecido hace pocos meses, el director carioca deja una obra radicalmente innovadora en la que transita entre lo real y la ficción, siempre apoyado en la palabra:

Se tiende a pensar que la palabra es la palabra dicha o escrita, y que eso es todo. Sin embargo, cuando una persona habla desde el fondo de sí misma, o sea, cuando habla con sus vísceras, sale del lugar común impuesto por la sociedad y sus estructuras. Esto es lo que nos interesa, porque ahí la persona produce un habla original.

Tal vez Jogo de Cena sea la película que cualquier persona que trabaja con actrices debería ver. Y es que el cine documental goza de muy buena salud en Brasil. Para la muestra, un par de ejemplos: Santiago, de João Moreira Salles, que cuenta la vida del mayordomo argentino de la familia del director; y Elena, de Petra Costa, el documental más visto en 2013 en Brasil, un viaje de dos hermanas por las calles de New York, una buscando a la otra, confundiéndose y mezclándose.

Aunque Fitzcarraldo se rodó en gran parte en la selva peruana, la ciudad de Manaus aparece retratada en varias escenas en todo su esplendor. Era la época del auge del caucho, de dinero a raudales, momento en el que se construyó el magnífico teatro de la ópera con mármoles italianos y hierro forjado escocés. La película, además, sirve de metáfora sobre el más polémico de los estadios construidos para el mundial, justamente el de la capital amazónica. Se teme que el estadio se convierta en un “elefante blanco”, un gran edificio tomado por malosos. Para evitarlo y para, de algún modo, amortizar los 280 millones de dólares que costó, las autoridades estudian la posibilidad de convertirlo después del mundial en una gran cárcel, dado que la ciudad no tiene ningún equipo en la primera división. Y si de cárceles peligrosas se trata, repita Carandiru, una película que hace diez años sacudió las salas de cine con su retrato implacable de un presidio en el que se hacinan muchos más presos de los previstos.

Vea tambien: Así vivieron los hinchas la Copa América

Si pasa unos días en São Paulo, no deje de revisar la programación de los centros culturales SESC. Música en vivo, teatro y arte contemporáneo se dan cita en estos complejos culturales que suelen ofrecer una agenda de calidad. El MASP (Museo de Arte de São Paulo), en la avenida Paulista, es otra visita obligada. Y para los que no tengan suficiente con la oferta futbolera del mundial, pueden darse una vuelta por el Museo del Fútbol, situado en el estadio Pacaembú. Un espacio que se promociona como “un museo sobre la historia del pueblo brasileño”, poniendo en evidencia la importancia capital que el deporte rey tiene para los brasileños. Un museo creado para mayor gloria de los cracks brasileños, desde Pelé, pasando por Garrincha, hasta los más recientes Romario o Ronaldinho.

Sobre Salvador de Bahía me voy a permitir una recomendación poco convencional. En el Largo 2 de Julho, allí donde muere Vadinho en la mañana de un domingo de carnaval y en donde tiene su escuela de gastronomía Florípedes Paiva Madureira (más conocida como Doña Flor), queda un magnífico restaurante, el Porto do Moreira, donde se come la mejor moqueca de ostras de todo el Brasil. Vale la pena ir no solo por el restaurante, que tiene el aspecto de un “corrientazo” cualquiera, sino por las calles aledañas, donde transcurre buena parte de la obra de Jorge Amado. Además, se está a unos pocos metros del Solar do Unhão, sede del Museo de Arte Moderno, una construcción colonial reformada por la arquitecta modernista Lina Bo Bard, desde donde se puede apreciar en toda su magnitud la Baía de Todos-os-Santos. Y si va un sábado en la tarde, tiene la opción de asistir al “Jam no Mam”: jam sessions de los mejores jazzistas de Salvador, al aire libre, frente al mar. Una experiencia hedonística difícilmente superable. Al fin y al cabo, eso es mucho de lo que es Brasil.

INSCRÍBASE AL NEWSLETTER

TODA LA EXPERIENCIA DINERS EN SU EMAIL

Ver términos y condiciones.
Mayo
22 / 2014

ARTICULOS RELACIONADOS

julio 15, 2019 VER MÁS
julio 2, 2019 VER MÁS

Send this to a friend