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Renée Fleming: "Los artistas podemos levantar alarma en la sociedad"

Renée Fleming no solo hace música y literatura, también inspira. Hay un postre, un perfume y hasta una flor en su honor. Diners conversó con la diva.

Foto: https://www.instagram.com/reneeflemingmusic/

Renée Fleming no solo hace música y literatura, también inspira. Hay un postre, un perfume y hasta una flor en su honor. Diners conversó con la diva.

Renée Fleming es una de las divas musicales más queridas en el mundo. Esta soprano nacida en Indiana, Estados Unidos, ha explorado con éxito diferentes estilos y ha ganado numerosos premios; el último de ellos el Grammy a Mejor interpretación vocal clásica por su grabación The beautiful voice para el sello Decca, del cual es artista exclusiva. Desde hace más de una década es solicitada en los principales escenarios del mundo por su hermosa voz y su habilidad e inteligencia interpretativas. Aunque el reconocimiento le llegó interpretando a Mozart, su repertorio ha pasado por CherubiniVerdiPucciniStaussGounodDvorak hasta óperas de compositores contemporáneos como John CoriglianoConrad Susa o Andre Previn, pero además ha incursionado también en el musical y en el jazz.

Pero Renée Fleming trasciende el medio musical para convertirse en un símbolo de la mujer del siglo XXI. Ha sido incluida en la campaña Mujeres importantes de la diseñadora Anne Klein y aparece también en el libro de fotografías sobre las mujeres más influyentes del siglo XX de Annie Leibovitz. Incluso se ha convertido en lo que podríamos llamar un ícono cultural: ha inspirado un postre de chocolate al chef Daniel Boulud, tiene un perfume, La Voce, y una flor lleva su nombre. Esta flor además ha sido recreada en porcelana Boehm.

Como si fuera poco, también escribe. En el año 2004 publicó el libro The Inner Voice, en el que cuenta cómo se hizo cantante de ópera. En Bogotá tenemos la oportunidad de presenciar su arte, en su mejor momento, en un recital que tendrá lugar la noche del 17 de noviembre en el Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo. Ese mismo sábado, hacia el mediodía, la podremos ver en el diferido de la transmisión del Metropolitan de Nueva York de la ópera Othello de Giuseppe Verdi, donde interpreta a la desafortunada Desdémona.

Escuche un aparte en audio de la entrevista:

 

Cuando uno repasa su carrera, su vida, lo que más sorprende es la cantidad de cosas que usted hace: ópera, recitales, grabaciones, también escribe, hace lecturas en público, ¿cómo hace para manejar todo al tiempo?

Bueno, como madre de dos hijas he aprendido a hacer muchas cosas al mismo tiempo. Uno definitivamente necesita esta habilidad cuando hay que interpretar diferentes géneros y hacer todas las demás cosas que hago.

Usted ha explorado diferentes estilos. Del barroco a Strauss, de Mozart a Meldhau, de Verdi al musical, ¿Cómo pasa del uno a otro? Creo que usted encuentra puntos en común entre los diferentes estilos.

Eso es algo muy interesante porque crecí en un ambiente muy ecléctico en la exploración musical, yo estudiaba lo clásico, mis padres hacían musicales en las escuelas y también descubrí la música pop, que escucho todavía ávidamente, y soy una gran fanática del jazz. Hay que empezar con lo que uno oye, con lo que se disfruta y luego, prender el estilo. Para mí la cuestión era aprender a pasar de mi producción vocal operática a cantar con una voz diferente.

Usted ha participado en eventos importantes y algunos históricos, podríamos decir (como el concierto en homenaje a los 60 años del reinado de Isabel II en Londres o la Celebración Inaugural de Obama en el Lincoln Center). ¿Cuál considera usted debe ser el papel del arte, y del artista en la sociedad?

Creo que somos las musas de la sociedad, somos quienes comentan y proveen de alguna manera el corazón y el alma, pero también podemos ser quienes levantan alarma. Los artistas generalmente piensan más adelante que los demás y predicen lo que vendrá en el futuro. Pero mi rol como cantante de ópera es principalmente dar belleza al mundo.

La voz es un instrumento muy particular, único. Por eso es tan difícil encontrar la técnica apropiada para cada cantante. Pero más allá del mecanismo físico hay algo más profundo, más espiritual, una ‘voz interior’, para citar el título de su libro. ¿Qué nos puede decir de esto?

Es la parte expresiva del canto. La parte de nosotros que quiere ser escuchada en términos de musicalidad, el aspecto intangible de la música, la música sin palabras. Y uno realmente nace con esa sensibilidad. Es algo que no tiene edad; saber cómo hacer un giro en una frase, porque básicamente estamos reproduciendo música que alguien más compuso y los creativos son los compositores. Pero el cantante puede ser un artista en la interpretación y encontrar creatividad allí.

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En 2004 Renée Fleming publicó su libro The Inner Voice, en el que habla de su vida y de cómo se convirtió en cantante. Desafortunadamente no lo tenemos aún en español. ¿Hoy, ocho años después de la publicación, qué le añadiría?

¡Tanto! si escribiera otro libro sería sobre los retos de mantener una carrera internacional como cantante, sobre la exploración del talento artístico. También he aprendido mucho sobre el negocio, me gustaría compartir eso con los lectores, y sobre cómo han cambiado las cosas, cómo se han concentrado en la imagen, en hacer esta forma de arte más relevante, en expandir la audiencia, los retos que enfrentamos. Hay mucho sobre lo cual podría escribir, porque el primer libro era realmente sobre el proceso de desarrollar una carrera en las primeras etapas.

Entonces, ¿podemos esperar la segunda parte?

Bueno, si tengo el tiempo…

Aparte de la preparación musical, que ya es bastante dura, ¿qué elementos utiliza usted en la construcción de un personaje?

Construir un personaje es algo muy divertido. Creo que es un proceso en capas. Uno va desde los asuntos más grandes, los aspectos más amplios de la historia hacia los más sutiles y refinados detalles. Y para mí habitualmente sucede sobre el tiempo. Y algo grandioso en ópera es que podemos repetir los papeles, y cada vez que regreso a un personaje, usualmente es un poco más fácil porque los músculos recuerdan lo que se siente y se relajan y también es una oportunidad maravillosa de encontrar más detalles en la caracterización.

En Colombia hemos podido disfrutar de su interpretación de Desdémona en Otello en las transmisiones del Met. Desdémona es un personaje muy triste. ¿Cómo fue el proceso construirlo? ¿Cuáles son los retos dramáticos y vocales?

El reto con Desdémona es cómo convertirla en una persona real. No vemos mucho de ella en la ópera y definitivamente no sabemos lo que en verdad está pensando, porque no reacciona ante la situación y parece no darse cuenta que ella está en el corazón del problema. Hay que tratar de evitar que se vea como si no fuera muy inteligente. Ella muere al final porque parece no entender cómo ayudar a Otelo contra la fuerza de Yago. Pero la música es gloriosa, es absolutamente asombrosa y tiene la fuerza en la última escena que se centra en ella después de haberla visto hasta ese momento solamente como un catalizador. Es verdaderamente un privilegio representar el personaje.

¿Y que nos puede decir sobre esta producción del Met?

Es una hermosa producción tradicional, clásica, que resiste la prueba del tiempo. No es tan antigua, es de 1994 pero también da una sensación atemporal. El vestuario es magnífico. Tiene un peso, una oscuridad, y una profundidad que funcionan muy bien.

¿Cuál es su experiencia y su opinión de las transmisiones en alta definición?

Creo que son fenomenales. Primero, nos permiten tener audiencia en muchos países, pero también tener un público más cerca del Met, que de otra manera no puede acceder a la entrada o que no puede venir a Nueva York y ver la ópera a este nivel. Y creo que también es maravilloso tener acercamientos a los cantantes y ver de verdad la interpretación del personaje.

Como un arte vivo, en la ópera pueden pasar muchas cosas. Un profesional debe saber cómo manejarlas. ¿Puede compartir con nosotros alguna historia que le haya sucedido en escena?

En las representaciones en vivo pasan cosas todo el tiempo. He quedado atrapada en los vestidos de otros; alguna vez se incendió mi peluca. He visto pelucas que se caen, una vez se me cayó el vestido. Todos tenemos muchas historias de este tipo.

Renée Fleming disfruta mucho grabar. Desde mi perspectiva, hay algo especial en la escogencia que usted hace del repertorio que va a grabar. Cuéntenos sobre el proceso de hacer una nueva grabación.

Al hacer una grabación la mayor parte del tiempo la dedico a escoger el repertorio. En eso puedo gastar más de 50 horas obsesionada, investigando, escuchando diferentes interpretaciones, y pensando cómo organizar todo. Una grabación me toma un año aproximadamente. Y considero cada proyecto como un trabajo de amor. Es algo que verdaderamente disfruto mucho.

Renée Fleming inspiró a un chef quien creó un postre que lleva su nombre. Antes de esto solo recuerdo el caso del Peach Melba. ¿Cómo se siente siendo una inspiración para otros?

De hecho es muy divertido de verdad tener cosas como esta de las que he aprendido sobre otro negocio. Ciertamente el tributo de Daniel Boulud (el chef) con la Diva Renée, que es un delicioso postre de chocolate, fue divertido, porque me pidió que participara haciéndole saber las cosas que yo disfruto. La fragancia La Voce fue también fue también un proyecto muy divertido porque un amigo cercano tenía el conocimiento en el proyecto y además porque un donador lo aportó al Met. Entonces es doblemente divertido.

También hay algo más. El Renée Fleming Iris, ¿De qué se trata?

Sí, es verdad. Es precioso. Se puede ver por internet si alguien está interesado. Hay muchas flores que han sido nombradas gracias a cantantes. Beverly Sills, Leontyne Price, todas las cantantes tradicionales y más famosas de Europa tienen rosas. En Viena hay un hermoso jardín con flores que tienen nombres de cantantes, así que estoy emocionada de tener una flor.

Renée Fleming tiene una relación cercana con los libros. Usted es la imagen de la Biblioteca pública de Nueva York.

Sí, con alfabetización. La lectura fue una parte importante en mi niñez y es la forma como desarrollo la imaginación que me permite interpretar personajes y aún disfruto mucho leer. Me gusta mucho la poesía, y creo que es una habilidad importante para los niños, para aumentar su vocabulario y les permite también soñar. Creo que yo no estaría hoy aquí si no hubiera aprendido a soñar a través de la lectura.

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El artículo Renée Fleming: «Los artistas podemos ser quienes levantan alarma en la sociedad» fue publicado originalmente en Revista Diners de noviembre de 2012

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Mayo
17 / 2021

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