Músicos nórdicos al son del caribe en el Cartagena Festival de Música

Con gran éxito se llevó a cabo la edición XVIII del Cartagena Festival de Música, entre el 5 y el 13 de enero. Conozca más aquí.
 
Músicos nórdicos al son del caribe en el Cartagena Festival de Música
Foto: La programación de esta edición estuvo conformada por 20 conciertos. Foto cortesía Cartagena Festival de Música. /
POR: 
Revista Diners

El Cartagena Festival de Música, que a finales del año pasado recibió el reconocimiento de patrimonio cultural de la nación por parte del Congreso de la República, se denominó en esta edición “Sinfonía de la naturaleza”.

En concordancia con el tema, la imagen oficial de este festival la creó la artista Mónica Meira, quien a partir de una fotografía del páramo de Santurbán que vio en un artículo acerca del conflicto de la explotación del subsuelo, comenzó una investigación sobre el ecosistema de los páramos colombianos que concluye en esta obra, titulada “Los páramos”, en la que Meira hace un llamado a concientizarse de la importancia de proteger el medio ambiente. 

El evento se centró en la naturaleza desde la perspectiva musical de varios compositores. Las cuatro estaciones, de Antonio Vivaldi; la Sinfonía  n.º 6, “Pastoral”, de Ludwig van Beethoven, y las Escenas del bosque, de Robert Schumann, fueron protagonistas, aunque se hizo énfasis en el repertorio de compositores nórdicos. Entre los más conocidos están Grieg y Sibelius, pero también otros igualmente valiosos como Gade, Nielsen, Halvorsen, Svendsen y Bergström, que fueron todo un descubrimiento para el público que asistió al festival. 

La mayoría de estos compositores se formaron en Alemania, donde recibieron la influencia determinante de Beethoven, Schumann y Mendelssohn, entre otros, presentes en esta edición. Esa influencia europea también llegó hasta compositores colombianos que dominaron el repertorio de los últimos días de este encuentro cultural. 

Cartagena Colombia
La capital de Bolívar recibió a los músicos nacionales e internacionales del 5 al 13 de enero. Foto Jess Kraft / Shutterstock

El tema, como ha sido habitual en el festival, lo desarrolló detalladamente en sus amenos conversatorios el musicólogo italiano Giovanni Bietti, quien supo despertar el interés del público en aspectos profundos de las obras y su contexto histórico. Este espacio de creación ha venido ganando cada vez más adeptos, que se han acercado sin temor al repertorio clásico y se han apropiado de él.

La Serie Oro Davivienda, un espacio que se ha consolidado como parte fundamental del Cartagena Festival de Música, presentó algunos de los conciertos más relevantes y una exposición didáctica sobre el tema del encuentro y la historia de la música, con el propósito de ofrecer al público más elementos de disfrute de esta experiencia. 

santiago cañon valencia
El violonchelista colombiano Santiago Cañón-Valencia es un prolífico solista, compositor y artista de grabación. Foto cortesía Cartagena Festival de Música.

La serie también incluyó un concierto novedoso en su sede tradicional, la capilla del Hotel Sofitel Santa Clara, titulado “Naturaleza viva con electrónica”, en el que participó el violonchelista colombiano Santiago Cañón-Valencia, esta vez además como compositor, con una obra titulada Ascenso hacia lo profundo. El maestro Aurelio Zarrelli, invitado habitual como director al festival, presentó también una composición suya. La velada terminó con la obra Los páramos, del DJ y productor Julio Victoria, que estuvo acompañado de trompeta y piano eléctrico.

En la edición de este año, el festival le apostó al tema y al repertorio. Resulta grato que el público lo haya acogido y se haya permitido descubrir otras sonoridades. Esto es resultado de años de trabajo de creación de públicos y de planeación seria y con sentido. 

No cabe duda de que uno de los principales atractivos del Cartagena Festival de Música es el entorno, donde la música dialoga con la colorida arquitectura de la capital del departamento de Bolívar. Una ciudad de variedades gastronómicas por descubrir y de una riqueza natural que se puede conocer en una visita a los manglares o al Aviario Nacional de Colombia.

Dieciocho ediciones del Cartagena Festival de Música significan un aporte invaluable a la cultura y a la sociedad colombiana, así como un enorme disfrute para el público. Esperamos con curiosidad los nombres de los músicos invitados a la próxima edición.

Eldbjørg Hemsing: la gran violinista noruega en el Cartagena Festival de Música

Entre los artistas invitados al evento cabe destacar a la violinista noruega Eldbjørg Hemsing, quien encantó al público con su interpretación y su carisma. Su presentación en Colombia fue posible gracias a la empresa de relojes suiza Rolex, que apoya las artes y la música desde 1970 para ayudar a perpetuar el patrimonio artístico y hacer una contribución única y duradera a la cultura global. 

Hemsing fue una de las solistas principales y actuó, en música de cámara y también orquestal, con el Ensamble Allegria, conformado en 2007 en Noruega por jóvenes estudiantes, agrupación que ha logrado convertirse en un referente en su país y en otros países europeos.

Eldbjørg
Hemsing
La violinista noruega Eldbjørg Hemsing durante el concierto inaugural del festival. Foto cortesía Cartagena Festival de Música.

El ensamble de cuerdas estuvo dirigido en ocasiones por el noruego Ingar Bergby y en otras actuó sin director, pero en ambos casos mostró no solo una alta calidad en la interpretación, sino una actitud fresca y cómplice entre sus miembros. Para algunas obras que lo requerían, el ensamble se amplió con una sección de instrumentos de viento conformada por músicos colombianos.

Diners tuvo la oportunidad de hablar con Eldbjørg Hemsing sobre algunos aspectos de su visita a Cartagena, que es también su primera visita a Latinoamérica. 

Las obras que usted interpretó aquí, de Bergström, Sibelius y Grieg, tienen mucho que ver con la naturaleza, la hermosa naturaleza nórdica que es tan diferente a la del Caribe. ¿Cómo influye el entorno del Caribe en su interpretación?

Bueno, yo diría que la mentalidad nórdica es un poco distante, muy contenida, no es tan abierta, y me parece que venir aquí, ver a todo el mundo tan sonriente y tan feliz, tan cálido, te hace sentir más relajado en muchos sentidos, especialmente en términos de interpretación, pues no tienes que ser tan estricto. En el ensayo decidimos que queríamos mantener esa espontaneidad.

El Concierto para violín, de Hjalmar Bergström, es nuevo para nosotros, como lo es el compositor. ¿Cuál es la historia detrás de esta obra?

Estoy muy contenta de que se interese en él porque parte de mi trabajo es darlo a conocer. De hecho, tampoco es muy conocido en Noruega, pero es una música preciosa, bastante romántica y muy melódica, y forma parte de la historia de la música que no ha salido a la luz. Yo lo encontré por azar: a un amigo de mi familia, director de orquesta, le gustaba investigar sobre música antigua que la gente no conoce y me dio una gran pila de partituras. Yo las dejé en mi casa durante algún tiempo, pero por alguna razón un día comencé a tocar una de las partituras que me pareció interesante, y era este concierto. Lo tocaron dos veces y no había en ese momento ninguna grabación. Creo que el compositor murió en 1925. En aquel tiempo el impresionismo era el estilo dominante, y por eso este concierto, que está en el estilo del romanticismo tardío, se olvidó. Esta pieza se ha convertido en un proyecto apasionante para mí. Estoy muy feliz de que podamos traerla aquí y estrenarla en Suramérica.

Usted interpreta un instrumento muy especial; cuéntenos sobre él.

Tengo un Stradivarius de 1707, gracias a la Fundación Dextra Música; ellos son increíbles. Este instrumento se construyó entre 1700 y 1720, periodo considerado una era de oro, pues los mejores instrumentos se hicieron en esa época (hay probablemente unos veinte instrumentos de este periodo). Este se llama Rivaz, por el nombre de su dueño hacia 1800, que era un comerciante; así que no se había tocado mucho y por eso estaba en muy buena condición. Para mí, es fascinante pensar en todo por lo que ha pasado este violín. Es un instrumento hermoso y muy especial.

Otros invitados destacados

-La mezzosoprano noruega Marianne Beate Kielland conmovió al público con una interpretación profunda y emocional del repertorio vocal de Grieg, Sibelius, Larson y Nordqvist. 

-El ruso Nikita Boriso-Glebsky, quien ha tenido una intensa carrera en importantes escenarios del mundo y ha recibido numerosos galardones, fue  otro grande del violín. 

-El Cuarteto de Cuerdas Nórdico, a través de la obra de cámara de Carl Nielsen, nos transportó a los paisajes de Noruega y Dinamarca.

-El finlandés Olli Mustonen, quien además de pianista es director y compositor, mostró una manera muy personal de asumir el repertorio escandinavo. 

-La intervención del ruso Georgy Tchaidze fue sobria, potente y elegante. 

-Stefano Malferrari mostró su dominio al piano como acompañante, músico de cámara y solista en el novedoso repertorio del festival, al igual que en las obras que incluyeron elementos electrónicos. 

-El sueco Peter Jablonski expresó su emoción al traer un repertorio que es poco interpretado, incluso en Escandinavia, pues considera que se trata de música de gran calidad que habla a un amplio público, sin importar dónde se encuentre.

-La presencia de la música colombiana se incrementó en esta edición con obras de Luis Carlos Figueroa, Adolfo Mejía, Guillermo Uribe Holguín, Antonio María Valencia, José Rozo Contreras, Manuel García Párraga, Gentil Montaña y Hernando Marín, entre otros.

-La soprano Julieth Lozano, quien actualmente completa su formación en Londres, fue otra de las grandes representaciones colombianas. 

-La Orquesta Sinfónica de Cartagena, una feliz iniciativa del evento, estuvo presente, al igual que la Orquesta Filarmónica Juvenil de Bogotá.

Lea también: Los Gaiteros de San Jacinto entre los invitados para los 15 años del Festival Centro

         

INSCRÍBASE AL NEWSLETTER

TODA LA EXPERIENCIA DINERS EN SU EMAIL
enero
18 / 2024