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Un día visitando el archivo de Johann Sebastian Bach

A 336 años del nacimiento de Johann Sebastian Bach compartimos las maravillas que descubrimos en su archivo personal en Leipzig.

Foto: 2182694 en Pixabay/ C.C. BY 2.0.

A 336 años del nacimiento de Johann Sebastian Bach compartimos las maravillas que descubrimos en su archivo personal en Leipzig.

En 1950, al cumplirse 200 años de la muerte de Johann Sebastian Bach, el musicólogo Werner Neumann fundó en Leipzig (entonces parte de Alemania Oriental) el Archivo Bach, que alberga innumerables manuscritos y documentos relacionados con el compositor y su familia, y mantiene viva la investigación sobre el tema.

El profesor Christoph Wolff, musicólogo, experto en la obra de Bach, su vida y su tiempo, asumió la dirección del Archivo en 2001, diez años después de la reunificación de Alemania. Wolff, quien acaba de terminar su período como director, logró en 12 años llevar a la institución al siglo XXI en muchos aspectos. Por ejemplo la institución ha consolidado el Bachfest, un festival en torno del compositor que cada año se centra en un tema especial. Este 2014 será destinado a Carl Philipp Emanuel Bach, al cumplirse 300 años del nacimiento del hijo de Johann Sebastian.

Johann Sebastian Bach, un legado artístico y cultural

Pero se ha hecho mucho más, como explica Wolff: “En 2010 terminamos la renovación física completa del Archivo Bach, un edificio histórico en la Plaza de Santo Tomás de Leipzig justo al lado de la iglesia donde Bach interpretó y dirigió muchas de sus obras más importantes.

Es una casa que Bach frecuentaba porque quien vivía allí entonces era amigo cercano de su familia. También reconstruimos el museo, que es hoy dos veces más grande de lo que era y que muestra a Bach y su entorno. Una de las salas está adecuada para poder exhibir manuscritos autógrafos y otros delicados documentos de su tiempo.

En lo académico completamos en 2007 la edición de las obras completas de JS Bach en 110 volúmenes que fue iniciada en los años cincuenta. Y enseguida empezamos con la edición de las obras completas de Carl Philipp Emanuel y de Wilhelm Friedemann Bach, dos de sus hijos, que van bastante adelantadas. Eso es un gran logro científico.

Igualmente en relación con la biografía de Bach se ha hecho una investigación sistemática de diversos archivos y hemos encontrado manuscritos de su juventud. En 2005 hallamos una composición hasta ese momento desconocida”.

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Manuscritos que valen oro

Por supuesto, la tecnología ha sido una herramienta fundamental para la institución. Gracias al análisis de tintas mediante rayos X, se ha develado información valiosísima sobre las correcciones que sufrieron las partituras y las fechas de composición, un detalle que Bach no incluía en sus manuscritos.

El museo cuenta con una sala interactiva en la que los visitantes pueden hacer arreglos de la música instrumental y sentirse directores de una orquesta barroca. Pero uno de los proyectos que más lejos ha llegado es el de Bach digital.

Se sabe que en el mundo la consulta de manuscritos originales está restringida a investigadores debidamente acreditados. Pero ahora, entrando a www.bach-digital.de, cualquier persona puede consultar digitalmente las partituras originales en una resolución que permite ver hasta el papel rasgado o las diferentes tintas que utilizaron Bach y sus correctores. Esto significa que un intérprete en Colombia, por ejemplo, puede tocar la música de Bach desde el manuscrito.

Un material que evolucionó con el tiempo

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Pero además, como dice el profesor Wolff, “es importante que la gente no solo dependa de ediciones publicadas de las obras, sino que también tenga acceso a las fuentes primarias. La propia escritura de Bach revela con frecuencia detalles de la música que una partitura moderna no puede representar.

Hay casos en que existen varias copias originales de la misma fuente, por ejemplo del Clave bien temperado, y se puede ver que Bach trabajaba con este material constantemente, por lo cual no hay únicamente una sola versión definitiva. Esto solo se puede saber estudiando los manuscritos originales. Ninguna edición moderna puede dar esa información”.

Un avance sorprendente, si consideramos que en el siglo XVII Bach compuso las obras maestras más profundas y complejas sin ni siquiera contar con la luz eléctrica (sin la cual la vida de hoy es impensable). Tecnología para la divulgación del arte de un genio que sigue vivo.

Johann Sebastian Bach para el futuro

Música que conmueve a una persona del siglo XVII o del siglo XXI casi en cualquier parte del mundo. El profesor Wolff nos dice por qué esta música es tan especial. “Resulta difícil explicar por qué sigue siendo tan fresca y tan viva. Uno de los secretos es que está particularmente bien hecha.

Está construida de una manera perfecta, pero no es música cerebral ni intelectual, aunque algunos aspectos altamente intelectuales tienen un papel importante. Se trata de música que es capaz de hablar al corazón de seres humanos. La atemporalidad del arte de Bach es increíble y muy difícil de explicar en términos racionales”.

Y cada vez más gente se acercará a este universo gracias a la labor del Archivo Bach, ahora liderado por Peter Wollny y John Eliot Gardiner. Hacia el futuro, dice Wolff, “es importante mantener el carácter internacional. El arte de Bach no es algo representativo de la cultura alemana solamente, sino del legado musical del mundo entero. Creo que la orientación internacional del trabajo del Archivo Bach será más fuerte en el futuro”.

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Marzo
31 / 2021
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