Foto: Revista Diners
octubre 15, 2014
Cine y TV Cultura

Estreno: Joven y bonita, de François Ozon

"Joven y bonita no se puede inscribir dentro de la tradición de los relatos de formación, el coming of age y bildungsroman recurrentes en el cine y la literatura."
POR:
Pedro Adrián Zuluaga

Después de perder su virginidad en unas vacaciones, la chica protagonista de Joven y bonita empieza a concertar una serie de citas clandestinas para prostituirse. Sus clientes son hombres, por lo general mayores, con los que desarrolla relaciones que van de la frialdad de un intercambio comercial a cierto interés moderado por un aparente autocontrol de las emociones. ¿Por qué lo hace? En Bella de día, de Luis Buñuel, un referente obligado para hablar de la última película de Ozon, Séverine exploraba los fantasmas de su sexualidad y encontraba así oxígeno para la opresiva institución matrimonial. Pero el personaje de Joven y bonita no es frío y misterioso como el de Buñuel; es apenas inexpresivo y opaco.

La narración de Ozon, un director francés con una obra irregular que explora cruces entre distintos géneros dentro de un interés permanente por la familia, la mujer y la identidad sexual, muestra el autodescubrimiento de Isabelle a lo largo de las cuatro estaciones. En cada una de ellas, las canciones de Françoise Hardy funcionan como un comentario de la elusiva psicología del personaje y sus posibles transformaciones. También se trae a escena “Novela”, el poema de Rimbaud que empieza con el verso “Nadie es serio a los diecisiete años” (“On n’est pas sérieux, quand on a dix-sept ans”). Todo parece apuntar a ofrecer claves de lectura y marcos de interpretación para aquello que Ozon no quiere mostrar o decir de forma directa o explícita.

No obstante, Joven y bonita no se puede inscribir dentro de la tradición de los relatos de formación, el coming of age y bildungsroman recurrentes en el cine y la literatura. Aquí, el personaje de Isabelle no se quiere hacer cargo de lo que aprende en su experiencia, lo guarda avaramente para ella misma, sin comunicárselo al espectador. El director es cómplice de ese misterio. Al eludir la interpretación sociológica o el comentario moral o psicológico, Joven y bonita nos deja sembrados en la incertidumbre.

El placer que, sin embargo, depara esta película está en su superficie, en la belleza material de los planos y los cuerpos, en la melancolía de las canciones, en el puro transcurrir de un tiempo cinematográfico filmado con elegancia y precisión. Joven y bonita es, sin duda, una película del presente, que corresponde al escepticismo de nuestros tiempos y está a años luz de la furia moral y transgresora de Bella de día que, inevitablemente, era una película del suyo.

LO MÁS LEÍDO DE LA SEMANA

economía
Lo Último

La economía plateada llegó para quedarse

Las estadísticas poblacionales pueden ser motivo de angustia o una excusa para innovar en modelos de negocio. Los mayores de 60 (incluso de 50) se han convertido en la nueva promesa para los negocios. Más allá de ser vistos como consumidores, pueden ser un activo valioso para empresas y emprendimientos.
Alberto Casas
Lo Último

Alberto Casas: “No esperen que yo le dé la vuelta al mundo en ochenta días”

El periodista y abogado bogotano, y ahora creador de contenido por medio de su cuenta @eldr.casas, se le midió a contestar el cuestionario Diners.
Carlos Manuel Vesga hizo historia al convertirse en el primer colombiano nominado a Mejor Actor de Reparto en Serie Dramática en los Emmy 2026.
Cine y TV

La trayectoria de Carlos Manuel Vesga, el actor colombiano nominado a los Emmy 2026

Antes de llegar a una de las series más vistas de Apple TV+, Carlos Manuel Vesga construyó una carrera entre el teatro, la televisión y el cine colombiano. Así fue el recorrido que hoy lo tiene entre los nominados a los Premios Emmy 2026.
Viajes
Gastronomía
Cultura
Otras Categorías