El Olivo, una película española que recuerda valores de los abuelos

Una nieta emprende la búsqueda del viejo árbol de Olivo que significaba todo para su abuelo.
 
El Olivo, una película española que recuerda valores de los abuelos
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POR: 
Juliana Uscátegui

La directora madrileña Íciar Bollaín (También la luvia, Mataharis) llega a Colombia con está última película que es todo un acierto. Las historias emotivas muchas veces parecen obvias pero aquí el juego es válido. Un abuelo (Manuel Cucala) que adora su árbol de Olivo y una nieta (Anna Castillo) que no quiere que muera de pena porque se lo han quitado es la línea que construye la historia, lo demás es todo lo que hay alrededor y la historia de ella para traer de vuelta ese Olivo.

No se trata de un simple apego, se traga de cómo el alma va construyéndose a través de las historias y las personas. El olivo es el alma del abuelo que dejó de sonreír cuando se deshizo de él hace unos años. Primero dejó de hablar, ahora no quiere comer. Anna la nieta no quiere perderlo. Su abuelo es su olivo.

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Los olivos en España tienen un gran significado. Ahora muchos son árboles centenarios y en esta crisis y exigencias de los nuevos mercados, muchos olivares son abandonados porque no rinden lo suficiente. Estos árboles son vendidos como piezas de colección. Algunos territorios españoles ya tienen prohibida la tala de olivos centenarios. Los olivos son un poco la historia de España.
Por esto y por la historia, la película tiene un tono ecologista, un poco el sello de la directora que también trató en ¨También es la Lluvia ¨con Gael García y Luis Tosar.

Como métafora de vida, el abuelo y el árbol son casi una misma cosa, desprenderse de las raíces es muy díficil, abandonar la tierra, perder los valores, desapegarse de la familia. Por eso el abuelo entristece. Y por eso Alma quiere traer al olivo ( su abuelo) de vuelta.

Adicional a esto la aventura desde España hasta Alemania, un viaje por la carretera. El tío de Alma al que le dicen ¨Alcachofa¨ es uno de los mejores elementos como personaje cómico en sincronía con el drama, interpretado por el actor Javier Gutiérrez ( La isla mínima) y a él se suma el amigo: Ramón (en manos del actor Pep Ambrós).

Es un viaje divertido, una misión imposible. Momentos que refrescan la solidaridad humana que a veces nos parece tan escasa si no se trata de grandes causas.

La factura es pulida, la banda sonora vale mucho la pena y las actuaciones completan el conjunto.

Es una trilogía muy bonita , abuelo, nieta y olivo. Una cuota de buen cine y en español en medio de tantos enlatados gringos que nos traen la temporada de verano y vacaciones.

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julio
28 / 2016