Yury Buenaventura es el autor de la música de El Patrón

Yuri Buenaventura, el estandarte de la salsa colombiana en Francia, fue el encargado de darle el tono sonoro a la serie sobre Pablo Escobar.
 
POR: 
Gabriela Sáenz Laverde

“Se mata la gente pero no las almas, mi patria no cae, tropieza o resbala, se pone de pie y se limpia la cara”. Así suena el cabezote de los créditos de Escobar, el Patrón del Mal. Es una respuesta, un himno de valentía que parece como si Colombia entera en 2012 se la cantara al capo Pablo Escobar, quien durante los años ochenta aterrorizó al país con su campaña del narcotráfico. Su autor, Yuri Buenaventura, es el cantante de salsa que hace más de dos décadas llevó la salsa colombiana a las calles parisinas, y que empezó su carrera tocando salsa en las estaciones del metro. Buenaventura se le midió al reto de componer, no solo el tema principal, sino toda la música incidental de la serie. Son más de trescientas las piezas musicales que completan la cuidadosa narrativa de Escobar.

Aunque la canción no tiene título, Buenaventura cree que podría llamarse ‘La última bala’, pues “no importa lo que haga, el narcotraficante recibe la última bala en esa guerra que él mismo inició”, dice. El tema, cuenta, es un rap muy urbano y juvenil pues Juana Uribe, la productora de la serie, quiso hacer un énfasis muy importante sobre el atractivo que debe tener la serie para los jóvenes que no alcanzaron a vivir la época de oro del capo.

Pero no solo el cabezote tiene un trasfondo para Yuri Buenaventura. Cada escena, cada personaje, tiene su propio estilo musical. Para su composición, Buenaventura se inspiró no solo en la música popular que rodea al mito de Pablo Escobar, como los “narcocorridos” y el rap de las comunas de Medellín, sino también en las en las personalidades y el recuerdo de los personajes principales. “Escobar tocó muchos mundos muy diferentes, que eran a su vez mundos sonoros muy diferentes”.

Por ejemplo, las escenas cumbre de los tres personajes que se enfrentan a Pablo Escobar: Guillermo Cano, Rodrigo Lara Bonilla y Luis Carlos Galán, tienen tonos acordes con cada uno de los personajes.

En el caso de Guillermo Cano, Buenaventura utilizó sonidos clásicos, inspirados en la obra de Wagner, “pues él era un personaje muy culto, con una imagen muy limpia”, mientras que para la muerte de Lara Bonilla se inspiró en la canción ‘Ne me quitte pas’, de Jacques Brel, pues para él reflejaba “el futuro de la familia Lara Bonilla en Francia”; y para ilustrar la muerte de Luis Carlos Galán, el líder santandereano, tomó los sonidos de su región, el bambuco, y los mezcló con un cuarteto de cuerdas, pues también era un hombre muy culto. Música de heavy metal acompaña a los sicarios de Medellín, pues era ésta la música que escuchaban entonces. “La periodista, la reina de belleza, el Congreso, la familia Escobar en el campo, también eran mundos sonoros y también tienen su propia música”.

Buenaventura, quien lleva 22 años viviendo fuera de Colombia, siente, como el resto de los miembros de la producción, una profunda responsabilidad con el hecho de contar la historia de Escobar de una manera objetiva y sin glorificar al capo. “Antes de que existieran Shakira y Juanes, en cualquier parte del mundo relacionaban a Colombia con cocaína. Los jóvenes en Europa usaban camisetas con el rostro de Pablo Escobar pues lo consideraban un Robin Hood. Eso ahora ha cambiado, aunque no haya frenado el narcotráfico.”

El trabajo minucioso de Buenaventura complementa la de investigación que se llevó a cabo en la creación de los personajes y del ambiente general de la serie. Refleja cuán juiciosa es la producción, y su compromiso por mostrar la historia sin defender a los que, sin lugar a dudas, son los grandes villanos de nuestro tiempo.

INSCRIBASE AL NEWSLETTER

TODA LA EXPERIENCIA DINERS EN SU EMAIL
junio
13 / 2012