El cine es como el arte del tiempo: César Acevedo, director de La tierra y la sombra

La tierra y la sombra, ópera prima de César Augusto Acevedo, fue una de las grandes ganadoras en el Festival de Cannes. Hablamos con su director sobre el proceso y los proyectos que vienen.
 
El cine es como el arte del tiempo: César Acevedo, director de La tierra y la sombra
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Juliana Uscátegui

Hasta la fecha, este director caleño, nacido en 1987, ha dado entrevistas a medios de todo el mundo. Tres premios ganados en el festival de Cannes con su película La tierra y la sombra lo hicieron merecedor de toda esta atención. Le han preguntado sobre su carrera, sobre su ciudad, sobre su padre, sobre su madre, lo que sintió al ganarse este premio y sobre sus planes futuros. Nosotros, como todos los medios, intentamos no repetir las mismas preguntas para poder conocer otra cara de este creador. Aquí van sus impresiones.

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¿Qué quisiera responder que no le han preguntado?

Quisiera responder preguntas hechas después de verse la película, pues hasta ahora nadie la ha visto y espero el estreno para poder interactuar más con los medios.

¿Esperaba tanto de la película, había tanta fe en este producto?

No hice la película pensando en los premios, era una película honesta y conmovedora. No pensaba ganar tres premios, que eso sí es algo muy impresionante.

¿Ya tenía fecha de estreno antes del premio?

La película la hicimos entre septiembre y octubre del año pasado. Allá en Cannes fue la primera vez que la vimos completa, el color y el sonido funcionaron. Aquí la idea era estrenarla en septiembre. El distribuidor que tenemos piensa ponerla en más países. Varios festivales están invitando a la película; varios países la compraron, va a tener una vida larga y eso va permitir que más gente la vea y pueda compartirla.

¿Qué películas pudo ver en Cannes?

Los últimos tres días pude ver algunas películas en Cannes, pues siempre estaba dando entrevistas desde la mañana hasta por la noche. Una película húngara de László Nemes: El hijo de Sául. Era su opera prima, que también ganó gran Premio del jurado, un director impresionante, que siempre estuvo liderando las listas, tiene muchas cosas interesantes con un gran talento.

¿A quién conoció en Cannes que fuera un icono del cine para usted?

Ágnes Varda, la documentalista francesa que tuvo la Palma de Oro honorífica. Tuve la oportunidad de cruzar algunas palabras con ella; fue algo súper bonito y grande. Realmente la admiro y ha sido una figura importante en el cine. También algunos directores como Abderrahmane Sissako el director de Timbuktú.

La Universidad del Valle tiene un gran legado cinematográfico, ¿qué maestros fueron importantes para usted?

Yo estudié Comunicación Social y Periodismo. De esta escuela han salido muchos de los directores que tenemos ahora: Oscar Ruíz Navia, William Vega, Carlos Moreno entre otros. Una escuela con grandes maestros con énfasis en audiovisual. Oscar Campo y Ramiro Arbeláez son mis profesores, ellos dejaron algo muy importante en el aprendizaje.

¿Por qué son tan importantes los lazos para la vida? ¿Se podría decir que la construcción de lazos es la piedra angular de la película?

Yo empecé a escribir después de la ruptura de familia, de la soledad que me provocó. El cine fue una forma de mejorar la vida, de tener una oportunidad de pensar y arreglar las cosas, replantear otras a través del lenguaje cinematográfico. Sacar algo bueno del dolor que sentía, darle una oportunidad a esta familia en la película que pudiera reencontrarse y aderezar las cosas que fue algo que yo no tuve. Me interesaba mucho que cuando el espectador viera la película valorara los lazos a pesar de la violencia de los sentimientos, así cueste lograrlo.

¿Algunas anécdotas técnicas de la película?

Nos preparamos durante algunos años. Antes del rodaje tuvimos ensayos para preparar las escenas difíciles, la complejidad de la casa no era fácil pues estas ya no existen entre los cultivos. Primero buscamos el árbol, alquilamos la tierra, construimos la casa y pusimos la caña, desde un principio teníamos calculado la puesta en escena. Descubrimos mucho en la exploración previa a la película. Muchos son planos secuencia; (para la escena de) la quema por ejemplo, fueron muchos ensayos. Varias escenas son de una sola oportunidad para lograrlas y por esto todo el tratamiento fue muy delicado.

¿Cuánto tardó en encontrar quién produjera la película?

Empecé en Cali con (la productora) Paola Torres. Ella fue la primera que le metió a la película y el guión de la película fue mi tesis de grado, tardé en graduarme 3 años – no tenía libreta militar-. Cuando pasó lo de Burning Blue (la compañía que produjo La Tierra y la sombra) me vine a vivir acá y pasaron dos años. La película tuvo acogida con su guión, lo que nos permitió buscar financiación y acuerdos de producción.

¿Qué tan complicado fue trabajar con un niño?

Trabajar con niños no es fácil pero dimos con un niño especial, muy sensible, muy alegre, ni muy cansón ni muy callado. Fue muy grato encontrar un niño tan inteligente que entendiera la dinámica del rodaje, fue una de las experiencias más gratas que tuve. Algunas de las escenas más importantes recaen sobre el niño y él fue muy valioso.

Los diálogos de su película son cortos, son muy envueltos en la cotidianidad, ¿cree que ahora se da mucho este lenguaje pausado en el cine, hace parte de un nuevo movimiento o es volver a lo básico?

El cine es como el arte del tiempo, pero si te pones a ver el mundo de las imágenes que nos llegan siempre son como un alud, una tras otra, no puedes pensarlas. Lo que yo intenté es que el espectador tuviera realmente la oportunidad de conocer y de sentir ese lugar, que lo que se representaba no solo fuera imagen, no solo que pensara en lo que ve sino que tenga un sentido más profundo. Para mí los personajes tienen una conexión emocional, no pueden mandarse, tienen que compartir el tiempo y el espacio. Es la forma de demostrar que no solo vivían un encierro físico en su casa sino un encierro emocional, que fue lo que más valoraron de la película durante su proyección. La exploración, la manera de manejar el lenguaje en una forma poética que hizo que las pasiones afloraran.

Hemos leído en otras entrevistas que después de Cannes tiene que buscar trabajo. ¿Qué opina de una plaza en la que ahora los grandes directores hacen televisión?

La televisión es muy importante para alguien que como yo que empieza su carrera. A mí la televisión me encanta, hay muchas cosas que se están haciendo ahora y quisiera explorar ese lenguaje.

Ya está en proceso su segunda película, ¿podemos saber un poco de esto?

Estoy empezando a escribir. Es una historia de la violencia en el país, de cómo nos hemos insensibilizado, no es una apología a la violencia ni mostrará los hechos, es un punto de vista diferente, una reflexión de cómo la guerra ha influenciado los cuerpos. Mi protagonista es un fantasma, que ve el camino al cielo y recuerda la violencia en sus vivencias.

         

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junio
4 / 2015