La víbora que quería envenenar a la Montaña

El capítulo más reciente de la serie Game of Thrones dejó atónitos a sus fanáticos. Muchos no lo han superado, pero esta experta advierte que están cosas más impresionantes por venir.
 
POR: 
Luz Adriana Gómez Rincón

Alerta de Spoilers: si no ha visto el último capítulo de Game of Thrones, lea este artículo bajo su propia responsabilidad.

Cada temporada de Juego de Tronos está cargada de momentos impactantes y en especial el capítulo 9 es reconocido por ser el pico de la acción. El episodio del pasado domingo no fue el número nueve, pero esta cuarta temporada ha estado llena de emociones que empezaron con la llamada Boda Púrpura que nos mostró el asesinato del cruel rey Joffrey, evento alegre que se vio opacado con el hecho de que se culpara a Tyrion, uno de los enanos más queridos de los últimos tiempos y uno de los personajes más interesantes, interpretado por el gran (no literalmente) Peter Dinklage.

Todo alrededor del juicio de Tyrion ha sido causa de tensión en los televidentes, así como la causó en los lectores de los libros hace un buen tiempo ya, pero no es esto lo único que se desarrolló en el capítulo pasado. Si hay algo que hace que Juego de Tronos tenga tantos seguidores, es la diversidad de personajes y tramas que se tejen. Siempre hay más de un personaje con el cual identificarse y siempre hay razones para apoyar a unos y odiar a otros. Juego de Tronos está lleno de personajes que uno ama y de personajes que uno ama odiar.

The Mountain and the Viper fue un episodio decisivo porque implicaba saber si Tyrion sería condenado a muerte, pero también nos llevaba a descubrir si Oberyn, la Víbora Roja de Dorne, cobraría su venganza contra quien mató a su hermana y a sus sobrinos y contra quien dio la orden del cruel asesinato. Vimos una pelea con muchas acrobacias y una actuación emotiva de Pedro Pascal, en el papel de Oberyn Martell, exigiendo respuestas y una confesión por parte de Gregor Clegane, la Montaña. Confesión que se logró en último momento, pero que le costó la vida a la Víbora Roja de Dorne y significó la condena a muerte de Tyrion Lannister.

Estos sucesos nos han afectado profundamente a los fans de la serie y a estas alturas de la semana, a pocos días del nuevo episodio, aún no nos hemos podido recuperar de semejante golpe emocional. Oberyn se había convertido ya un personaje querido y George R.R. Martin nos hizo lo que muy bien sabe hacer: matar a los personajes que amamos de maneras violentas e injustas (Martin se baña con nuestras lágrimas o se alimenta de ellas. No sé). Oberyn se proyectaba como el justiciero que por fin había llegado a Desembarco del Rey a corregir toda la maldad de Cersei y Tywin, los Lannister vivos más tiranos de Westeros.  El capítulo anterior nos había ilusionado y era una luz de esperanza para los fans, que sabemos que Valar Morghulis quiere decir que todos los hombres deben morir, pero que a pesar de todo esperamos algo de justicia en ese mundo tan injusto que Martin ha creado para que, de manera masoquista, nos metamos y suframos en él.

Esperábamos esta temporada una especie de venganza de los buenos y empezamos a verlo con la muerte de Joffrey, pero nuestras esperanzas fueron aplastadas, como si Martin nos quisiera recordar que sí, que Valar Morghulis, pero sobre todo con la gente con la que nos encariñamos.

Pero esto no fue el único suceso: vimos a Sansa Stark más madura entrar al Juego de Tronos con su defensa mentirosa de Petyr Baelish, el manipulador Meñique, vimos a Arya llegar a casi a la puerta de donde se encontraría por fin con alguien de su familia, para descubrir que su tía ya estaba muerta. Lo de siempre con Arya, a dos pasos de su familia, pero siempre tan lejos. Vimos a Ser Jorah Mormont ser exiliado porque por fin Daenerys Targaryen, la verdadera heredera de Westeros, descubrió su temprana traición y él, a pesar de su gran amor, no pudo convencerla de que había cambiado su decisión de venderla al usurpador.

Todo esta montaña de emociones fue vivida en el capítulo ocho, no el nueve (que se transmitirá el domingo 8 de junio), pero los que hemos leído los libros sabemos muy bien que el capítulo que sigue viene con una sorpresa aún mayor que va a dejar a más de uno con la boca abierta. Los que leímos y amamos los libros de Canción de Hielo y Fuego estamos ansiosos esperando cómo será el desarrollo del gran acontecimiento que viene en el episodio culmen de la temporada cuatro. Sé que no seremos decepcionados porque, como dicen en Braavos, Valar Morghulis.

         

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junio
5 / 2014