Tokyo Revengers: el Pandillas, guerra y paz en versión anime

La similitud de argumentos convierten estas series en historias paralelas con una pequeña diferencia: en el anime un personaje puede viajar al pasado y cambiar la suerte de su pandilla. Vea más aquí.
 
Tokyo Revengers: el Pandillas, guerra y paz en versión anime
Foto: Tokyo Revengers
POR: 
Óscar Mena

Tokyo Revengers sigue la vida de Takemichi Hanagaki, un joven de 26 años que vive una vida por debajo del promedio y que un día descubre que la novia que tuvo en secundaria, Hinata Tachibana, había muerto en un ajuste de cuentas de la pandilla Tokio Manji (ToMan). Conmocionado por la noticia, recuerda los buenos momentos que vivió con ella por lo que pasa los siguientes días absorto de la rutina hasta que es empujado a las vías del tren por un desconocido.

En ese momento, Hanagaki cierra los ojos aceptando su muerte inminente, pero en vez de eso viaja 12 años al pasado. Es aquí donde empieza la historia en la que tiene como objetivo descubrir qué pasó con la ToMan y por qué quieren asesinar a Tachibana, lo que lo hace adentrarse más y más en la Tokio Manji, una de las pandillas más temerarias de todo Japón.

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Colombia y Japón, memorias compartidas

A medida que avanza la serie, que por el momento cuenta con 2 temporadas – la primera con 24 episodios y la segunda con 26-, se encontrará con varias similitudes a la historia creada por Gustavo Bolívar de 1999: Pandillas, guerra y paz.

Por un lado, el espectador se encontrará con un grupo de pandilleros que crece poco a poco con el ánimo de convertirse en los rufianes más grandes de Japón, lo mismo sucede en la serie colombiana donde los protagonistas se convierten en los delincuentes más peligrosos de la ciudad.

Además, la Tokyo Manji tiene que lidiar con peleas a puño limpio contra otras bandas que los quieren eliminar del mapa, como le pasa a Javier Jaramillo, Richard Castro, Mateo Hernández y los otros personajes que aparecen en esta producción nacional.

Entre tanto, Tokyo Revengers trae a colación uno de los problemas más grandes que tiene la juventud nipona que sueña con delinquir y convertirse en los maleantes más temerarios del continente, al igual que Pandillas, guerra y paz, que en su momento se convirtió en una de las mejores series de la época, junto con La mujer del presidente.

Una organización criminal

Ambas series muestran cómo la delincuencia juvenil se convierte en una vía de acceso a la fama, el dinero y el poder dentro de una ciudad tan grande como lo son Bogotá y Tokio, respectivamente.

Por otro lado, ambas explican cómo funcionan las fronteras invisibles dentro de las mismas ciudades y cómo, por ajustes de cuentas, se tienen que desplazar a un nuevo territorio y abrirse camino como lo hizo en su momento Javier Jaramillo, quien huye de Medellín debido a varias amenazas recibidas en su contra.

Pertenecer a algo más grande en Tokyo Revengers

Foto: Manga Tokyo Revengers.

En ambas producciones la lealtad se convierte en un argumento de peso que motiva a los personajes a poner su vida en juego. Con el paso del tiempo el espectador logra sentirse identificado con la Tokyo Manji, liderada por Manjiro “Mikey” Sano y Ken “Draken” Ryuguji, quienes ven a Takemichi Hanagaki como un líder innato dentro de la pandilla.

Los personajes de Tokyo Revengers están solos dentro de una sociedad nipona en la que la mayoría de sus padres -porque los protagonistas son adolescentes de máximo 18 años- están trabajando y ellos quedan a su merced, por lo que encuentran en las calles y las peleas un escape de la realidad. 

Polémica en ambas series

Para nadie es un secreto que Pandillas, guerra y paz generó toda una ola de controversias en la televisión colombiana por incluir palabras que no necesariamente eran groserías, pero sí hacían parte de un dialecto poco refinado para la época conservadora de los 2000.

Entre tanto, Tokyo Revengers ha sido también una producción polémica debido a que la pandilla utiliza el Manji (símbolo budista), que es similar a la esvástica utilizada por los nazis en la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, la diferencia entre ambos símbolos es que la esvástica nazi tiene su brazo superior girado a la derecha, mientras que la de la serie gira sus brazos a la izquierda. 

En Asia este símbolo es mucho más antiguo a la esvástica nazi y se utiliza con significados religiosos y es importante dentro de la serie, ya que la pandilla se reúne en el templo budista más grande de Tokio. Sin embargo, para evitar inconvenientes en occidente los productores borraron el símbolo de la serie dejando un espacio negro en medio de la bandera así como en el bordado de sus uniformes.

Foto: Tokyo Revengers.

Esto, en cambio no sucede con su manga homónimo donde el lector puede ver en letras japonesas Tokyo Manji Gang (東京 卍 會) creada e ilustrada por Ken Wakui, quien en su juventud fue miembro oficial de la pandilla Black Emperor, que le sirvió de inspiración para desarrollar esta historia. Con su adaptación al anime, el manga ha logrado ser una de las historietas más vendidas de Japón, superando los 65 millones de copias vendidas.

Vea este anime en crunchyroll y Star+.

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enero
17 / 2024