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La nueva faceta de las hermanas Juana y Valentina Acosta

Diners conversó con Juana y Valentina Acosta sobre la voz que quieren darles a las mujeres en Iberoamérica a través de su productora Calité Films.

Foto: Camilo Ponce de León

Diners conversó con Juana y Valentina Acosta sobre la voz que quieren darles a las mujeres en Iberoamérica a través de su productora Calité Films.

Las hermanas Juana y Valentina Acosta comparten en su vida muchas cosas: la actuación, que las ha llevado a conquistar y vivir en otros países; una pasión insaciable por la lectura, y una nostalgia permanente por su lugar de origen, Cali. Durante sus habituales conversaciones en la pandemia, encontraron un punto más en el cual coincidían: querían contar historias femeninas que realmente las inspiraran.

Así, poco a poco se forjó Calité Films. Es una productora de contenido audiovisual y teatral, cuyo nombre tiene que ver con su cordón umbilical: Cali. Aunque también es un guiño a Francia, país cercano a ambas, porque las dos se graduaron del Liceo Francés. Qualité significa calidad en esta lengua romance.

“Siento que estoy entrando en otra fase de mi vida, tengo 45 años y empecé a sentir la necesidad de explorar otros caminos. Esto me llevó a juntarme con mi hermana Valentina para sacar adelante nuestra productora. Es un nuevo desafío, en el que nos convertimos en creadoras para desarrollar historias que nos inspiren como actrices, mujeres y madres”, explica Juana.

Juana y Valentina: exitosas fuera del país

Actualmente, Juana es una de las actrices más reconocidas en España, país que la acogió hace más de dos décadas y que le dio el año pasado su primera nominación a los Premios Goya, los más importantes del cine en habla hispana, por su papel en la película El inconveniente.

Solo este año estrena cuatro proyectos con los que sigue consolidando su carrera a través de personajes potentes en el cine y la televisión de Iberoamérica. 

“La idea surgió al darnos cuenta de que estábamos en un momento parecido. Esto en cuanto a intereses y a lo que queríamos hacer con nuestras carreras. Yo venía de dos embarazos seguidos y de la pandemia. Me pude dar el tiempo para hacer muchas cosas que tenía pendientes y que no había hecho antes, como crear los proyectos que me interesaba crear”, asegura Valentina. 

La hermana menor de las Acosta, recordada por sus interpretaciones en A mano limpia, Merlina, mujer divina o El Chapo, vive desde hace ocho años en México. Se fue a grabar la serie Señora Acero y sin darse cuenta se quedó y echó raíces. Ya tiene dos hijas mexicanas con su esposo Daniel, quien aunque es colombiano, ha vivido desde niño en el país azteca. 

Poder femenino

Juana y Valentina Acosta siempre han creído que la vida recompensa a los valientes. Y en este caso, doblaron la apuesta aprovechando no solo su fuerza recargada para emprender un proyecto propio, sino que tuvieron la audacia de poner a la mujer en su centro, como causa y efecto.

“Creo que estamos construyendo una época de empoderamiento femenino muy importante. Pero también es muy fácil quejarse de que no haya personajes interesantes a partir de cierta edad o de que no exista tanta presencia de mujeres dentro de los equipos de trabajo”, comenta Juana.

Juntas decidieron pasar del reclamo a la acción. Con su nueva productora dejaron de esperar historias donde las mujeres fueran las protagonistas. Comenzaron a crearlas, salieron a buscarlas para reconocerlas a través de sus sentidos cada vez más agudos. 

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Durante el confinamiento, además de crear sus propias historias, leyeron juntas varios libros de escritoras latinoamericanas. Allí buscaron temas que resonaran con sus intereses, como la maternidad, las relaciones humanas o la crisis de la mediana edad.

De hecho, Juana y Valentina Acosta ya compraron los derechos de la novela Las noches habitadas (Planeta, 2015), de la mexicana Alma Delia Murillo. En este libro, las cuatro protagonistas están unidas por la desesperación del insomnio. Y están en la negociación de dos libros más con otros autores.

“Se nos despertó una inquietud de hablar sobre las mujeres sin estereotipos, de hacer realmente trabajos bonitos, de juntar a toda la gente maravillosa que hemos conocido en el camino y contar lo que nos interesa a la edad que tenemos, yo a mis 45 y Valentina a sus 40”, agrega Juana.

En junio comenzarán el rodaje de su primera película, basada en el libro de un escritor colombiano del cual aún no pueden revelar mucho, salvo que será una coproducción con Infinito Studios y que se filmará entre Bogotá y Medellín. Valentina se centrará en la producción y Juana en la actuación.

Sanar a través del arte

Su historia personal, su origen latino y su identidad colombiana han sido también determinantes en los temas que les interesa contar a Juana y Valentina Acosta. “Es inevitable no mirar hacia allá, hacia nuestra infancia, nuestra adolescencia, donde crecimos. Todo lo que nos mueve tiene que ver con nuestra historia, por eso producimos El perdón”, asegura Juana.

En el pasado Festival Iberoamericano de Teatro, Juana compartió por primera vez con el público colombiano, incluidos sus hermanos, una parte dolorosa de esa historia.

Quizás fue una necesidad de terminar de elaborar su duelo o el surgimiento de un deseo, hasta entonces suprimido, de volver a bailar. Hace un año y medio sintió por primera vez la fuerza, e incluso la necesidad, de hablar de lo que cargaba su alma. 

En la obra El perdón la actriz pone en escena su sentir cuando a los 16 años se enteró del asesinato de su padre. Esto de la mano del bailarín y coreógrafo español Chevi Muraday y del dramaturgo Juan Carlos Rubio

“Tuve la conciencia real de que había dejado de bailar el día que recibí la noticia de la muerte de mi papá, vestida de ballet y a punto de salir a mis clases de danza. No era consciente de ello, pero cuando lo entendí, encontré un camino a través de la danza para poner mi herida en el arte y de esa manera sanar y ayudar a la gente”, comenta Juana.

La obra, que se estrenó a comienzos de este año en España, le ha permitido volverse a conectar con su cuerpo y descubrir que todavía conservaba la técnica adquirida en su formación como bailarina clásica y contemporánea hace más de treinta años. 

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El reto de narrar perdón

“Perdonar es una de las cosas más difíciles. Hay que tener valentía para hacerlo y primero hay que perdonarse por tener tanta rabia adentro”, dice Juana.

Hablar de sí misma en el escenario la ha hecho sentir expuesta, pudorosa y hasta con vértigo. Sin embargo, compartir su recorrido hacia el perdón ha sido un proceso profundo y necesario para ella y para toda su familia. 

“Con mi espectáculo genero ciertas preguntas y reflexiones para hablar de algo universal que ni siquiera tiene que ver con la muerte de mi papá, sino con cortar el círculo de la violencia, asuntos que me interesan como artista y creadora”, señala Juana.

Obra de teatro de Juana y Valentina Acosta.
Escena de la obra de teatro El Perdón. Foto: Jesús Vallinas.

Para Valentina, quien participó en la producción a larga distancia desde México, la obra es una historia, dentro de todo, esperanzadora, ya que habla de la importancia de perdonar para lograr avanzar. 

“Contar esta historia tan personal y desarrollarla desde la primera idea, que surgió de Juana, ha sido increíble. Yo creo que el teatro es más de los actores y ha sido un proceso para ella de generosidad y entrega”, asegura.

El proceso de entrevistar a sus hermanos y a toda la gente alrededor de su padre representó para Valentina una forma de hacerle un homenaje a él y una manera de convertir el dolor en arte. 

Al final, la obra resulta un espectáculo poético, que parte de un lugar doloroso y oscuro, pero que transita hacia la luz. “Perdonar me ayudó a realizarme como mujer, madre y artista. Es mi camino, tan lícito como el de todo el mundo, incluso como lo es no perdonar, en la medida en que no se perpetúe la violencia”, dice Juana.

Sus próximas producciones

En septiembre, Juana y Valentina Acosta planean llevar su primera producción teatral a Cali y a Medellín, e incluso quieren presentarla en Cartagena. Juana acaba de estrenar la película Llegaron de noche, dirigida por Imanol Uribe, rodada entre Cali y Pamplona.

Forma parte de la serie Now & Then, el thriller bilingüe de Apple Tv+, y  en la segunda mitad del año aparecerá en Lobo feroz, un filme del uruguayo Gustavo Hernández. Por lo pronto, Valentina estará en Colombia por tres meses para no perder detalle de la película que comenzarán a filmar en junio.

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Junio
06 / 2022

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