‘Las generaciones de la incertidumbre’, un libro para cuestionarse a sí mismo

Hablamos con Sergio Segura, autor de Las generaciones de la incertidumbre, quien a partir de 4 cuentos cortos se pregunta qué sería de la vida sin la duda.
 
‘Las generaciones de la incertidumbre’, un libro para cuestionarse a sí mismo
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Revista Diners

“Cada tiempo y generación es tan única y maravillosa que aquel viejo dicho de ‘todo tiempo pasado fue mejor’ es un insulto a las cosas buenas y malas en los momentos gloriosos de cada grupo de personas contemporáneas entre sí”, asegura Sergio Segura en su ópera prima, Las generaciones de la incertidumbre.

Este joven bogotano de 25 años es economista de la Universidad de La Salle y aunque claramente su enfoque no es la escritura, siempre se ha visto atraído por ella. Fue gracias a un proyecto con una editorial argentina que hizo realidad la publicación de su primer libro que, grosso modo, narra a través de cuatro cuentos cortos qué sería de nuestra vida sin la incertidumbre y qué papel tienen las decisiones que tomamos a lo largo de esta.

Las generaciones de la incertidumbre Foto: Cortesía Sergio Segura


La historia se centra en Andrés, un hombre maduro y revolucionario que —a causa de su lucha— debe salir del país, lo que cambia radicalmente la vida de toda su familia. Tras 10 años de ausencia vuelve, pero ya nada es como lo había dejado y la relación con su hermana Marcela empeora.

A esto se suma el contexto de una familia conservadora, un padre protector que cree hacer lo mejor por el bienestar de sus hijos y un nieto que llega al mundo lleno de curiosidad y que en su adolescencia se enfrenta a una pandemia que cambia por completo su manera de interactuar con los demás.

Básicamente, Las generaciones de la incertidumbre ahonda de a pocos en las similitudes, diferencias y dudas que se presentan en cada etapa de la vida. Hablamos con Sergio Segura acerca de la trama del libro, los personajes y la relación que existe entre sus cuentos y la situación actual de Colombia.

Dice que cada generación tiene sus propios elementos y dentro de ellas cada persona es única, así sean contemporáneas. Así mismo, destaca que el objetivo no es hacer un análisis psicosocial de cada generación. Siendo así ¿cuál es el mensaje que quieres transmitir con el libro, más allá de las razones obvias que expresa el título?

Que a pesar de los eventos puntuales que le puedan pasar a uno en la vida, siempre hay posibilidades de hacer otras cosas. Un suceso específico no debería determinar el devenir de nuestra vida ni limitarla.

Foto: Cortesía Sergio Segura


Claro, pero en los cuatro cuentos se muestra que esas decisiones tomadas impactaron drásticamente en la vida de los protagonistas…

Exactamente, pero con el último cuento —que engloba los tres—, te das cuenta de que si se hubiera tomado una decisión diferente, nada habría sido como fue. Entonces es toda una serie de situaciones donde hay varias vertientes, ya sea que lo mires por el lado de Dios, el cosmos o el destino, tú eres la única persona que tiene el control.

Momentos, la primera parte del libro, me parece que es muy precisa para la situación que atraviesa Colombia en estos momentos. Por ejemplo, el apartado donde dice que “querer un cambio llevaba a las ideologías a una especie de pelea donde existen quienes se denominan los buenos contra los malos”. ¿Usted cómo ve esa relación?

Siento que estamos en un estado cíclico. Que estamos repitiendo otra vez lo mismo y lo mismo. Creo que los Centennial ahora sienten esa urgente necesidad de hacer el cambio. Sin embargo, los problemas de Colombia son terriblemente estructurales e incluso de pensamiento, porque la política de este país es tan retrógrada que aún se le echa la culpa a un presidente que estuvo hace diez años. Ni siquiera hemos podido evolucionar en nuestro pensamiento frente a ese aspecto.

Lo que encuentro en estas manifestaciones es que pensamos que hay un enemigo al que hay que vencer, pero no hay un más allá. No hay una solución que responda cómo vamos a pasar de estas confrontaciones a un verdadero cambio. Así que si el cuento, que está contextualizado hace 20 años, evoca esas mismas problemáticas, ¿qué cambio hemos logrado en todo este tiempo?

En otra parte menciona que para la familia de Andrés era natural sentir indiferencia frente a la situación del país. ¿Siente que esa característica de preocuparse más por lo que ocurre en la sociedad estaba más ligada a la generación de Andrés o por qué lo separa en ese punto?

Creo que las ganas de cambio impregnan a cada juventud porque mientras vamos creciendo también aumenta el escepticismo y la indiferencia. Y esa frase de “ah, eso siempre ha pasado” se vuelve más habitual en nuestro vocabulario, como si nos fuéramos acoplando a esas realidades. Es como que el madurar nos hace conformes, podría decirse así.

Foto: Cortesía Sergio Segura


A pesar de que Marcela y Andrés se llevan solo tres años de diferencia, los sitúa en generaciones diferentes, ¿por qué?

Lo quise situar así en Las generaciones de la incertidumbre porque Andrés viene a ser la terminación de una generación y Marcela el inicio de otra. Además quise mostrar que a pesar de que los hermanos son educados por los mismos padres y comparten muchas cosas en su crecimiento, sus pensamientos suelen ser muy diferentes, son como un yin y un yang. Se complementan, pero son polos opuestos.

No hay nada que nos llene de más incertidumbre en estos momentos que la pandemia y en Las generaciones de la incertidumbre usted toca el tema…

Vengo a citar el covid por el mismo juego que le quise dar al libro y pues si te das cuenta, los cuatro cuentos saltan de diez en diez. Uno termina en el último día del año 2000. La llegada de Andrés al país se da después de la crisis financiera del 2008. Diez años después, tenemos el covid. Y en el último cuento, nuevamente diez años después, el papá está visualizando una nueva crisis.

Con esto quise mostrar que, cíclicamente, las crisis siempre están inmersas y el covid es una de las más notables de los últimos años y nos afectó como ninguna, pues además tiene serias consecuencias a nivel de salud mental.

¿Se ha respondido la pregunta que se hace en el texto sobre qué sería de nuestra vida sin incertidumbre?

Creo que sin esa incertidumbre y esa expectativa de que nos vendrá en el futuro, seríamos muy cuadriculados y no habría picos de emociones ni amarguras.

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junio
4 / 2021