¿Qué es artBO, la feria internacional de arte de Bogotá?

POR: Giovanny Gómez
 / octubre 15 2012
POR: Giovanny Gómez

El bloque de concreto se soporta sobre unos cuantos vasos de vidrio. Que pueden romperse. / La ciudad es una maqueta de cartones. / Las promesas son una gran estructura imaginada apenas señalada sobre un paisaje. /
Todo es inestable. Vulnerable.

Estas ideas de ciudad creadas por el brasileño Andrê Komatsu, el portugués Carlos Bunga y el cubano Carlos Garaicoa, que tendremos ocasión de ver en la octava edición de la Feria Internacional de Arte de Bogotá, son una buena metáfora de lo que representa este evento para la capital: está en construcción. Sus materiales son frágiles porque son jóvenes y aún están secándose, pero cuando lo hagan serán sólidos y podrán crecer con esa creatividad tan propia que nace de la precariedad. También carga sobre sí las expectativas enormes por que se sostenga.
Y lo hará.

Porque, aunque creamos que nuestras ciudades (y sociedades) son caóticas, hostiles e improvisadas, también tienen esa particular forma de sostenerse, entre mágica y extrañamente sofisticada, que al final nos determina como unos sobrevivientes. Basta ver las cajas de cartón de Santiago Vélez que contienen agua. Son un milagro. Inexplicable.

Lo sucedido hace un par de semanas es eso exactamente. Un conato de incendio, peligroso, pero del que salimos vivos. La crisis desatada dentro de la Cámara de Comercio de Bogotá, corazón de artBO y plataforma del mayor despliegue de arte que tiene el país en el año, por poco hace que el bloque de concreto aplastara los vasos que le daban equilibrio. Pero eso no pasó.

Todo por un conflicto de interés dado que la directora de ArtBoMaría Paz Gaviria, tiene un vínculo personal con la galería Nueveochenta, porque su padre César Gaviria es socio de ella. Esto precipitó la expulsión de esta galería de su participación en la feria, aún después de haber pasado por el comité de selección. Y también fue eliminado el proyecto de Juan Fernando Herrán de la curaduría de María Inés Rodríguez (acompañando a Komatsu, Bunga y Garaicoa), al ser representado por esta misma galería. El episodio tuvo salidas en falso, desinformación, amenazas, indignación y decisiones. La galería se retiró para no entorpecer el caminado y el artista fue reintegrado bajo la representación de otra galería.

Todo se reacomodó.

El incómodo impase, por paradójico que parezca, fue motivo de oportunidades y de evidencias. El sector artístico del país se mostró solidario entre sí –todos dijeron que había que salvar la feria y pasar la página, pues a nadie le beneficia que ArtBo no funcione–. Y demostró, además, que la credibilidad que tiene la producción que aquí se está realizando es más grande que cualquier obstáculo y que Colombia, como viene diciéndose de un tiempo para acá, en efecto puede convertirse en un referente del arte del continente. Por eso, incluso se habló de posiblemente reestructurar la organización de artBO de tal forma que sea más independiente y no tenga que padecer trabas burocráticas. María Paz Gaviria calmó las aguas con quien tocaba (sus participantes) y, juiciosamente y en silencio, siguió armando su primera feria con la experiencia de conocer al dedillo las más importantes del mundo (Arco, Art Basel Miami, Basel, Frieze, Pinta, Maco, ArteBa, SP Arte, ArtRío…).

Así, al final, ninguna galería se retiró (Nueveochenta hará su stand dentro de su propia galería), los curadores de Arte Cámara, Conrado Uribe, y de los Project Rooms, María Inés Rodríguez, siguen en pie; los coleccionistas invitados vendrán y participarán personalidades que se han mostrado verdaderamente interesadas en lo que está pasando en Colombia, como Francesca von Habsburg, fundadora del prestigioso Thyssen-Bornemisza Art Contemporary (TBA21) y su curador Boris Ondreička, quien dará una charla en el Encuentro Cultural de ArtBo; Ella Fontanals-Cisneros y Jesús Fuenmayor, de CIFO Miami; Juan Andrés Gaitán, hasta hace poco curador del Witte de With Contemporary Art de Rotterdam y Graeme Briggs, el financiero y coleccionista australiano que se le midió a patrocinar el arte latinoamericano con el proyecto LARA, una residencia artística de la que hace parte José Roca, como curador local.

Tal nivel de visitantes no puede más que revelar la buena salud del sector (lea la columna de Elba Benítez). Y el que hayan aplicado a la feria el doble de las galerías que se presentarán (de 13 países distintos), que exista este año una sección de galerías de menos de tres años de vida y que los espacios institucionales del país, museos y centros culturales, vayan a tener su stand para mostrar sus actividades, también es un buen síntoma. Es el engranaje ideal, la feria madre, para que el resto de la ciudad brille.

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octubre
15 / 2012