“Geometría Vibrante” : la retrospectiva del Museo Nacional dedicada al genio de Omar Rayo

POR: Revista Diners
 / diciembre 9 2015
POR: Revista Diners

Cumpliendo con su misión de rememorar y revisar la obra de grandes artistas Colombianos el Museo Nacional trae dentro de sus Homenajes Nacionales la exposición “Geometría vibrante” que es en suma un maravilloso recorrido por la trayectoria pictórica del artista Omar Rayo a través de sesenta de sus obras más representativas. Esta muestra se inauguró este 2 de diciembre y estará abierta hasta el 17 de febrero del 2016.

La obra de Omar Rayo permanece viva en la memoria: esas formas geométricas y juegos de color y de sombra atraviesan la mente con posibilidades de asociaciones infinitas que están virtuosamente realizadas y que no necesitan traducciones complejas para llegar a todo el público.

Omar Rayo es un artista que comienza siendo autodidacta, inicia su carrera a través de la Caricatura labor que también desarrolló virtuosamente. Rayo nace en 1928 en Roldanillo una provincia del Valle del Cauca que hoy goza de un gran reconocimiento gracias a la construcción del Museo Rayo en 1981 que es hoy un foro de la cultura pues reúne tanto a vallunos como antioqueños a través de exposiciones, proyectos educativos, música, poesía y teatro.

Miguel González es el curador de esta muestra, uno de los personajes más dinámicos del arte en el Valle del Cauca y Colombia con un trabajo que comienza en Cali en los años sesentas, un contemporáneo del artista que nos cuenta desde lo vivido cómo creció la carrera artística de Rayo y cuál es el gran valor y el legado que tiene hoy para el arte colombiano. Además, González fue el primer director del Museo Rayo y en la actualidad se desempeña como el curador del museo con proyectos audaces y prometedores en pro del movimiento y proyección del Museo a nivel Nacional e internacional.

Esta exposición cuenta con cinco momentos que marcan estaciones significativas en la trayectoria de Omar Rayo.

Miguel González: “El primer momento de esta exposición se llama Vía Sur y es cuando Rayo comienza a visitar Suramérica. Se va por tierra pasando por Quito, Guayaquil, Lima, La Paz, Santiago, Buenos Aires, Montevideo, Río y Sao Pablo. En todas estas ciudades hace exposiciones individuales y en todas produce y se convierte en un artista abstracto y geométrico pues la carrera de Rayo había comenzado siendo un caricaturista. Esta obra por ejemplo se llama Gato Precolombino, esta se llama Nazca, Ciudad Inca Maya. Aquí en estas obras está presente no solamente el impacto precolombino sino también el de la gran ciudad de Buenos Aires, el contacto con la pintura constructivista de Joaquín Torres García, de Xul Solar y el arte Brasilero.”

¿Cómo era Rayo en la época en la que hizo estos viajes?

MG: “Era un artista joven, alto, bello, lo cual claro era un valor agregado, y el llegaba y promocionada su obra de una manera muy efectiva. Durante esa época conoció a Guayasamín en Quito y conoció también a Pablo Neruda. Luego de este periodo regresa a Colombia por un corto tiempo expone y viaja a México que es un país significativo en su carrera.”

MG: “Esta segunda parte se compone de pinturas que el hizo en México y Nueva York. Son pinturas abstractas pero sin sombra todavía, relacionadas con todo el movimiento de abstracción colombiano y latinoamericano: Ramírez Villamizar, Carlos Rojas y Fanny Sanín. En los años sesentas había esta dicotomía de ser abstracto o ser figurativo y Rayo se decide por ser abstracto y ahí también decide que el acrílico va a ser su forma de expresarse a través de la pintura y esto lo va a mantener para siempre.”

Miguel González nos cuenta que en el recorrido le siguen obras geométricas con composiciones asimétricas en las que se refleja igualmente su interés por el color: los grises, blancos negros y verdes. Llegamos a la isla donde se encuentran los Intaglios que son estos grabados que se traducen en altos y bajos relieves sobre el papel y que en el caso de Rayo se recrean con cortes geométricos y precisos, derivados de la arquitectura con formas de objetos cotidianos generando imágenes sumamente atractivas y de una factura impecable. Como lo explica Miguel González las cualidades de estos Intaglios unen a Rayo al Pop Art a través de la representación de lo cotidiano: Tijeras, sobres de cartas, botones, zapatos que simbolizan la sociedad de consumo.

MG: “Los dos últimos apartados de la exposición son el Rayo clásico, el Rayo que todo el mundo conoce, el rayo de las cintas entrelazadas de colores y blanco y negro. Esta obra tiene distintos puntos de inspiración en el Japón, la música de Juan Sebastián Bach, la música de Béla Bartók, las comunidades indígenas. Dentro de estas obras encontramos Butantán de la colección Propal Carvajal. Butantán es un serpentario, una colección de serpientes inspirado en la colección de serpientes del zoológico de Sao Pablo. El último apartado de las exposición son los lienzo irregulares que constituyeron un aporte pues los lienzos se salían del formato virtual del cuadrado y el rectángulo.”

Dentro de la muestra también se hace presente una selección de publicaciones acerca de la obra del artista desde los años sesenta hasta el “final de su vida” como lo explica el curador.

¿Cuéntenos un poco de esa historia de Omar Rayo?

MG: “ El reconocimiento internacional de Rayo fue en los años sesenta cuando comenzó a hacer exposiciones individuales en Estados Unidos y exposiciones individuales en toda Latinoamérica. El vino a Cali a participar en los salones internacionales que se hacían en los Festivales de Arte. Rayo siempre fue un artista muy criticado por Marta Traba que en ese momento dirigía en Museo de Arte Moderno y por supuesto nunca entró a este museo. Pero en los años setenta cuando llegó Gloria Zea que lo conocía a el muy bien desde Nueva York le hizo una antología de sus trabajos y esto fue muy importante y empieza a tener un contacto mucho más firme con Colombia. Hace exhibiciones en la Biblioteca Nacional, la Luis Angel Arango, tenía sus galerías acá. Luego cuando gana la Bienal de Sao Pablo a principios de los setenta la municipalidad de Roldanillo le regala un lote grande para que hiciera algo con la cultura.

Él tenía un amigo desde los años sesenta en México que era Leopoldo Gout un arquitecto ya muy reconocido que fue sexto en el concurso de Pompidou en Paris y todas esas cosas y entonces él le regaló el proyecto y este le dijo pues si no tienen mucha plata hagan unos edificios octagonales, haga uno y luego los otros, se habían planeado ocho. Rayo dijo: “no tenemos que hacer los ocho porque sino las cosas se paralizan” y entonces precisamente esto fue hace 35 años, el museo cumple el 20 de enero 35 años de haberse abierto. Este hecho hizo que Rayo dividiera su permanencia entre Colombia y Nueva York, sin abandonar su casa ni instalarse completamente en Colombia.

Rayo pudo proyectar su carrera internacional de una manera intensa, exhibió en todos los museos de arte moderno de Latinoamérica, exhibió en lugares tan lejanos como Beijin, Tokio, Osaka, Sidney, obviamente también en Europa. Tuvo una carrera muy intensa, el era una persona muy disciplinada, trabajaba como un “oficinista” por la mañana y por la tarde (risas). Haciendo una pintura muy pulcra y sus cuadros todos tienen la misma factura técnica impecable y perfecta hasta el ultimo año de su muerte en el que estaba exhibiendo. Uno no ve que fuera entonces un viejito de ochenta años que ya las líneas le quedan diluidas y el color más débil, no.”

Rayo era un persona bastante carismática, ¿cómo era y cómo fue esa gestión de su obra y el museo?

MG: “Rayo era un hombre alto atractivo y de grandes ojos negros muy carismático y esto le abrió grandes puertas desde su juventud y aprovechaba toda su gracia para la gestión de su obra. El también reflexionó mucho acerca de la pintura y entonces hay frases, hay ensayos de el alrededor de la pintura, del color de la geometría, de lo preciso de lo subliminal. Diversas consideraciones acerca de este arte geométrico y exacto. Entonces eso le ayudó muchísimo cuando se enfrentó a la empresa del museo porque todo lo del museo fue conseguido por donaciones, el cemento regalado etc. Rayo tuvo una gran capacidad de gestión con el gobierno colombiano, el municipio y la empresa privada y así pudo sacar este proyecto adelante y sostenerlo.

El Museo Rayo cumple 35 años de una labor ininterrumpida ningún día se ha cerrado ni se ve caído, sus jardines han estado siempre impecables. En estos últimos años después de su muerte en que volví como curador, yo he hecho el jardín de esculturas con Negret, Ramírez Villamizar, Carlos Rojas, Ana Mercedes Hoyos, Antonio Caro, Bernardo Salcedo que ha tenido muy buena acogida. Rayo tuvo ese temperamento fuerte, era una persona terca que lo que se proponía lo sacaba adelante.

Háblenos un poco de ese legado que representa la obra de Omar Rayo tanto en la gráfica como en la plástica colombiana.

MG: “Yo creo que para las nuevas generaciones es inspiradora la disciplina que tenía Rayo, la insistencia, es inspiradora la geometría que ahora está muy vuelta a valorar, hay una relectura de la geometría en toda Latinoamérica y en el mundo y Rayo es de los pioneros en esa tendencia. La carrera exitosa de Omar Rayo se convierte en un referente, un camino a seguir.”

¿Qué es esta “ Geometría Vibrante” que lleva el título de esta exposición?

MG: “La obra de Rayo no se quedó solamente en el interés por la geometría y las figuras planas como muchos artistas en Colombia y Latinoamérica sino que el supo darle este entramado para tener una trampa en la retina, tener una ilusión óptica más allá de la geometría más allá del diseño de sus cuadros. Es una geometría que vibra y engaña al ojo cuando se mira.

¿Cómo sucedió su retorno al Museo en la curaduría?

MG: “Volví porque la viuda me llamó y yo le dije si bien el Museo se llama Museo Rayo de dibujo y grabado latinoamericano yo creo que hay que hacer exposiciones más ambiciosas y diversas. Comenzamos a hacer exposiciones de grandes artistas colombianos de distintas épocas. Hicimos retrospectiva de Lucy Tejada, Exposición de la violencia de Fernando Botero, exposiciones individuales de Olga de Amaral. Por otro lado de artista latinoamericanos para que hubiera una expansión de la mirada. Nuestro museo es un museo que no se cierra nunca ni el día de la madre ni viernes santo ni nunca porque precisamente esos son los días de mayor afluencia de público. Los del eje cafetero muy queridos nos incluyeron en el itinerario del eje cafetero. Por supuesto hemos revisado el legado de Omar Rayo y continuamente se está haciendo una revisión de todas y cada una de sus etapas con dos exposiciones diferentes en el año”.

Sabemos que el Museo Rayo tiene una gran área de educación, háblenos un poco de eso.
“Nosotros ampliamos el Museo con la ayuda del Ministerio de Cultura que compró una casa al lado que es un taller múltiple de grabado y dibujo, talleres de pintura y escultura. Tenemos una alianza con Incolballet pero los cupos están agotados (risas) Existe una sala infantil con una bibliotecas mobiliario adecuado para los niños.”

¿Cómo esa relación entre Cali y El museo en Roldanillo y también con el País?

“Nuestro visitantes vienen del Valle pero también de Pereira Armenia y Manizales y por esto también nuestra intención de llevar grandes nombres de artistas debido al movimiento de público. También se invita a artistas que puedan estar presentes y dialogar con el público.”

¿Para terminar cual sería esa cualidad que hizo de Omar Rayo un artista tan reconocido e influyente?
Eso era parte de su personalidad y la disciplina no era un esfuerzo que el hacía y su trabajo exigía también esta exactitud y necesitaba una planeación, no era algo tan visceral como Obregón. Todo esto fue parte de su personalidad lo que lo llevó a hacer una obra tan abundante y sorprender siempre con algo nuevo.

¿Miguel González fue amigo de Omar Rayo?
Sí yo lo conocí en los años sesenta cuando el vino de Nueva York para hacer exposiciones en Cali y cada año con los Festivales de Arte en Cali nos seguimos viendo. Después cuando yo comencé a hacer exposiciones en Ciudad Solar se presentó una colectiva en la que participó Omar Rayo. Y mas adelante él me llamó para que fuera el primer director del Museo Rayo.

Recorrer la exposición del Museo Nacional es un privilegio que no hay que perderse para los que estamos aquí en Bogotá y para los más osados un viaje al Valle del Cauca para visitar el Museo Rayo en todos los horarios.

Lugar : Museo Nacional de Colombia
Carrera 7 N 28-66
Horarios: Martes a sábado de 10 AM a 6 PM
Domingo 10 AM
Visite aquí la página web de la exposición

El Museo Rayo está ubicado en Colombia en el municipio de Roldanillo al norte del departamento del Valle del Cauca, a 148 Kms de Cali.
Calle 8 No. 8-53 Roldanillo
www.museorayo.co

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diciembre
9 / 2015