SUSCRIBIRME
INICIO//Cultura//Archivo Diners//¿Qué lecciones podemos aprender de las abejas?

¿Qué lecciones podemos aprender de las abejas?

En el Día Mundial de las Abejas recordamos que son el más claro ejemplo de trabajar en equipo para obtener más beneficios: eficientes, virtuosas y triunfadoras.

Foto: Pixabay/CC BY 0.0

En el Día Mundial de las Abejas recordamos que son el más claro ejemplo de trabajar en equipo para obtener más beneficios: eficientes, virtuosas y triunfadoras.

Publicado originalmente en la Revista Diners N. 371, de febrero de 2001.

Las abejas constituyen insuperables modelos de vocación del servicio desvelado por su comunidad y del trabajo fecundo, eficaz, higiénico y de perfección inigualable, en el contexto del reino animal.

Cumplen con eficiencia su labor sin importarles reconocimiento alguno. Han desarrollado un férreo sentido de pertenencia y participan activamente, con entusiasmo inusitado, aportando soluciones a los problemas que se susciten en el interior de su organización.

La tarea la llevan a cabo en provecho íntegro de la comunidad; jamás en favor individual. Conocen sus metas, ordenan sus procesos productivos y cooperan con todas sus fuerzas para el logro de los objetivos que se imponen.

Con diligencia, compromiso y entrega total, gerencian su propia cultura organizacional, comprendiendo sus necesidades y reconociendo el entorno en que maduran sus procesos de producción de cera y miel, este último el más exquisito alimento natural, de perfección e higiene inigualables.

Permanecen muy juntas en el invierno para compartir el calor corporal y conservar el calor ambiental. Tienen perfecto control y orden en sus movimientos, en la defensa y en el ataque, el cual es efectuado solo en búsqueda de la preservación individual o de la especie.

Virtuosismo arquitectónico

 

Su trabajo en equipo es asombroso. En su organización, una obrera, por su carácter ajeno a cualquier egoísmo, reconoce a la otra como parte fundamental del proceso productivo total y respeta su labor como una manera eficaz de obtener el valor agregado en el sentido de que las otras sumen todos sus esfuerzos.

Edifican a perfección sus recintos de habitación. Sus lugares de trabajo son absolutamente diseñados con esquemas de estándares superiores de alta ingeniería. Son exigentes a más no poder. Los panales y colmenas constituyen obras de un virtuosismo arquitectónico que sorprende por sus maravillosos diseños y finos acabados, en los cuales no se descuida ningún detalle.

No remiendan sino que destruyen completamente todo lo que esta mal hecho para volverlo a reconstruir. Cuando es conveniente hacerlo, pueden derribar parte de un panal y reedificarlo mejor. No hay la menor posibilidad, contrariamente a lo que sucede con el ser humano, de que estos esquemas sean modificados.

Vea tambien: Celebre el día del Pisco Sour con su receta original

Las obreras han sido provistas por el Creador de las herramientas necesarias para obtener los más elevados niveles de productividad en sus trabajos de elaboración de cera y miel. Tienen una trompa larga que les facilita la labor de extraer el polen y poseen cestas para transportarlo adecuadamente, una vez lo han recogido de las flores de sus vecindarios. Están equipadas de cámaras especiales para producir cera.

El proceso de producción apícola es de total calidad. Soporta todos los controles de higiene y seguridad industrial. Es limpio, ordenado y productivo como ningún otro en la naturaleza, pues supera los parámetros de perfección que impone la calidad total.

Las abejas inician su gran trabajo de polinización en los cultivos y trasladan en sus cestas, sin demora alguna, el polen a las colmenas. Por medio de un proceso de salivación intenso solidifican el polvillo fecundante obtenido justamente en la antera o parte de la flor donde se hallan contenidos los órganos de reproducción de las plantas.

Después lo almacenan en los panales. Allí, en la colmena, generan un proceso de excelente aireación u oxigenación mediante su incesante aletear.

Increíblemente, desarrollando esforzada y totalmente su propio sistema social y productivo, aún en reducidos espacios, producen optima miel en cantidades abundantes. Aquí se reconoce la práctica de la sabiduría salomónica: «El trabajo duro aumenta las ganancias».

Estratégica producción de antibióticos

 

Estas estrategias empresariales desde milenios atrás, constituyen parte esencial de la orgullosa cultura organizacional de las abejas y son estupendo testimonio de su indeclinable lucha y, además, de total calidad que debemos aprender.

Vale anotar que en el ámbito de producción y utilización de los antibióticos, por parte de las astutas e higiénicas abejas, el proceso nos sirve de incontrovertible ejemplificación que aún va más allá del postulado empresarial moderno de la calidad total.

En efecto, en el reino animal, aplicando el criterio empresarial, el cuidado de la salud de los integrantes de la compañía es crucial: prolongan para bien su existencia o se extinguen sus vidas. La labor de higiene tiene que ser perfecta cuando se trata de sociedades de numerosos animales como las abejas, que viven en reducidos espacios y albergan decenas de miles de individuos en las colmenas.

El entomólogo francés especializado en el estudio de las abejas, Rémy Chauvin, y su colaborador, el doctor Lavie, al proponerse la elaboración de un inventario de gérmenes y bacterias que las abejas libadoras recogían en sus vuelos y transportaban a la colmena, comprobaron que estos insectos no tienen en sus patas ningún tipo de bacterias y que, en consecuencia, jamás poseerán cultivos bacteriológicos, no obstante que entren en contacto con un incalculable número de bacterias en su larga búsqueda de néctar.

Vea tambien: Happy Pills: “La felicidad está en comprar medicamentos que no necesitamos”

Esta razón obligó al investigador Lavie a infectar, mediante un alambre de platino, el pelo y la totalidad del cuerpo de varias abejas, para que transmitieran la infección al campo alimentario. La prueba resultó negativa. La experiencia demostró que las superficies del cuerpo de las abejas se encuentran recubiertas por un antibiótico que mata a las bacterias que entran en contacto con el insecto.

Así mismo, se demostró científicamente que las abejas utilizan un segundo antibiótico para cubrir sus panales, que con un tercero protegen el polen, con un cuarto mezclan el néctar que sirve de alimento a la abeja reina, y un quinto lo añaden a la miel.

Esta es la mayor virtud que posee la miel elaborada como un alimento completo y sano. Los investigadores mencionados descubrieron un sexto antibiótico en la cera de abeja, la cual es recogida en los brotes de los álamos en algunos otros árboles.

La utilizan para calafatear la colmena contra la lluvia, las corrientes de aire las inclemencias climatológicas y, también, contra las hormigas. El antibiótico que la cera contiene es extraordinariamente activo.

Además de evitar el crecimiento de los hongos impide la fecundación todo tipo de semillas. Es más, las papas y los granos de trigo de siembra que el doctor Lavie colocó en el interior de la colmena, se volvieron infecundos.

Está claro que el uso de este tipo de antibióticos previene de que una colmena se convierta en un deposito de basura inclementemente devorado por arsenales de bacterias o en un paraíso vegetal cubierto por todo tipo de yerbas.

La elevada producción y utilización racional de esos seis antibióticos en la comunidad apícola nos sorprenden. Por ejemplo, en un servicio sanitario en que funcione a cabalidad la aglomeración masiva de 50.00 seres vivos, estaría el lugar tan sometido a epidemias como un campo de concentración de 50.000 humanos que no poseyera ningún control médico.

Claro está que la cultura organizacional de las abejas responde a un esquema empresarial. Aun es más deslumbrante el fenómeno que consiste en que las abejas usan los excelsos antibióticos de manera apropiada en el lugar preciso, de modo que en el interior de una colmena los controles higiénicos superan las condiciones de un hospital moderno.

En síntesis, en las colmenas reina un extraordinario nivel de productividad y un fanatismo higiénico-sanitario excelente que permite asegurar la vida comunitaria de las abejas y la mejor optimización de su producción industrial, generación tras generación, en razón de que aplican, de un lado, estrategias empresariales como la calidad total, el empoderamiento, la reingeniería, entre otras, y, del otro, técnicas médicas y uso apropiado de los antibióticos, de manera tan inteligente y ordenada en movimientos y en tiempos que nos apabullan, dejándonos en el apropiado lugar que merecemos: no somos más de lo que pensamos y estamos muy lejos de ser cuanto queremos ser, con nuestra altiva y humana inteligencia.

INSCRÍBASE AL NEWSLETTER

TODA LA EXPERIENCIA DINERS EN SU EMAIL

Ver términos y condiciones.
Mayo
20 / 2019


Send this to a friend