SUSCRIBIRME

¿Qué pasa cuando un Papa renuncia a su cargo?

Cuando un Papa renuncia, como pasó en su momento con Benedicto XVI, la Iglesia sufre una crisis por la lucha de esa vacante entre otros desastres premonitorios.

Foto: Wengen en Pixabay

Cuando un Papa renuncia, como pasó en su momento con Benedicto XVI, la Iglesia sufre una crisis por la lucha de esa vacante entre otros desastres premonitorios.

La madrugada del lunes 11 de febrero pasará a la historia en el mundo del catolicismo: el Papa renuncia. Benedicto XVI, de 85 años, anunció su retiro del sumo pontificado, hecho que no sucedía desde 1415, cuando Gregorio XII se retiró a los 88 años.

El discurso oficial que se manejó en Roma es que la salud de Benedicto no está al cien por ciento. El mismo pontífice anunció a sus feligreses que “después de haber examinado ante Dios reiteradamente mi conciencia, he llegado a la certeza de que por mi edad avanzada ya no tengo fuerzas para ejercer adecuadamente el ministerio cetrino. (…) Para gobernar la barca de San Pedro y anunciar el Evangelio, es necesario también el vigor. Vigor que en los últimos meses ha disminuido en mí de tal forma que debo reconocer mi incapacidad para ejercer bien el ministerio que me fue encomendado”.

Cuando un Papa renuncia

Sin embargo, en los corredores del Vaticano y entre los círculos vaticanistas, la historia que se cuenta es muy distinta. Según Eric Frattini, autor de la obra Los cuervos del Vaticano, asegura que Benedicto XVI está cansado, sí, pero no físicamente. El papa, dice Frattini, decidió renunciar porque no tiene fuerzas para controlar la lucha de poder que se está fraguando entre dos de los cardenales de su círculo más cercano: Angelo Sodano y Tarcisio Bertone.

Sodano, último secretario de estado de Juan Pablo II, fue quien controló los discursos papales hasta 2006. Entonces, durante un discurso en Ratisbona (Alemania), Benedicto citó al emperador bizantino Manuel II diciendo:

“Muéstrame también aquello que Mahoma ha traído de nuevo, y encontrarás solamente cosas malvadas e inhumanas, como su directiva de difundir por medio de la espada la fe que él predicaba”. Estas palabras causaron tal polémica en el mundo islámico, que Sodano salió de su posición y entró Tarcisio Bertone, antiguo arzobispo de Génova. Desde entonces, el odio entre Sodano y Bertone no ha dejado de crecer, dice Frattini, y resultó superior al poder del papa.

Vea tambien: Para creer en Dios hay que escuchar a Johann Sebastian Bach

Cargos para hombres de plomo

Bertone, actual secretario general del Vaticano, ejercerá como camarlengo a partir del 28 de febrero (fecha en que el papa dejará su posición). Es decir, hará las funciones de papa mientras se reúne el cónclave que elegirá al nuevo sumo sacerdote de los católicos.

Y aunque se espera que sus partidarios lo nominen para que resulte elegido como nuevo papa, lo más probable es que el grupo de los cardenales diplomáticos (partidarios de Sodano) impida a toda costa este nombramiento.

Se espera que, al no tener que observar el período protocolario de luto, el cónclave elegirá un nuevo papa en marzo para coincidir con las celebraciones de Semana Santa, la lucha de poder entre Sodano y Bertone hará que sea más difícil la elección, dice Frattini.

Un puesto de mucho poder en la Iglesia Católica

Cada uno cuenta con “fichas” en posiciones de poder que participarán en el cónclave. Como para complicar las cosas, existe un tercer grupo dentro del colegio cardenalicio, los ambrosianos. Son un grupo de cardenales milaneses que cuentan con su propio candidato:

Angelo Scola, antiguo arzobispo de Venecia y actual arzobispo de Milán. Scola podría ser el candidato del consenso, pues cuenta con el apoyo de las tres facciones en disputa y ha recibido el guiño del mismo Benedicto XVI.

Vea tambien: Simón Bolívar de carne y hueso

Lo cierto es que Benedicto XVI renuncia en medio de una época especialmente convulsionada para la institución de la iglesia, justo después del escándalo de “vatileaks”, que destapó en 2012 un caso de corrupción de millones de euros en sobornos y lavado de activos y terminó con el encarcelamiento de Paolo Gabriele, mayordomo del papa.

También le puede interesar: ¿Por qué el cristianismo no triunfó en China?

¡Quiero recibir el newsletter!

TODA LA EXPERIENCIA DINERS EN SU EMAIL

Ver términos y condiciones.
Abril
03 / 2021

Send this to a friend