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¿Por qué 2021 fue un año de secuelas y remakes en el cine y qué se espera para 2022?

La última década del cine hollywoodense está llena de adaptaciones cinematográficas. ¿Será por falta de creatividad? Hablamos con un cineasta.

Foto: Productoras

La última década del cine hollywoodense está llena de adaptaciones cinematográficas. ¿Será por falta de creatividad? Hablamos con un cineasta.

Algunas maravillosas y otras innecesarias, lo cierto es que el cine del año pasado será recordado por sus sagas, precuelas, secuelas, reboots y remakes. Hagamos un poco de memoria. Por solo mencionar algunas están Matrix 4: Resurrections, Sin tiempo para morir, El stand de los besos 3, Spider-Man: No way home, La purga por siempre, Dune, El conjuro 3, Sing 2, Mi pobre y dulce angelito, Cenicienta, Space Jam: una nueva era, Espiral: el juego del miedo continúa, Escape Room 2, Mortal Kombat y muchas más. 

Pero no es algo nuevo. Al menos no en el cine de Hollywood. “En la última década hay un fenómeno creciente en esta industria —que ocupa el 90 % de las pantallas en la mayoría de los países— y es que como las producciones son cada vez más costosas y necesitan sobrepasar la inversión, le apuestan a lo seguro”, dice el cineasta y realizador David Murcia Aristizabal.

Con “lo seguro” se refiere a las propiedades intelectuales que —según él— en el cine se manifiestan mayoritariamente con sagas, franquicias, códigos y universos que la audiencia general reconoce, como Harry Potter, el universo de Marvel y El señor de los anillos. “Es esto lo que da dinero. Ya no son los actores, ni los directores”, puntualiza.  

¿Y entonces, qué pasa con las historias originales? 

Los tres ejemplos anteriores son adaptaciones de libros y de cómics, algo que es natural, pues al fin y al cabo el cine siempre adapta algo, así sean situaciones de la vida real. Por eso, el problema para Murcia no son ni los remakes ni las secuelas, sino el hecho de que la sobreexplotación de estos no deje espacio para las ideas originales.

“Esta tendencia asusta mucho a los realizadores porque se le da prioridad a lo mismo de siempre y no se le brinda la atención merecida a los nuevos proyectos. Y en este tema la pandemia fue un punto de quiebre porque aceleró aún más la situación”, agrega. 

Un pequeño viaje en el tiempo

“En los años 60 lo que predominaba eran los musicales y el western clásico, que eran como las películas de superhéroes de hoy, hasta que los espectadores llegaron a un punto de sobresaturación en el que demandaban contenido distinto. Fue cuando en los años 70 salieron algunos de los directores que cambiarían Hollywood y marcarían una era brillante en el cine, una llena de historias originales”, recuerda el también mercadólogo. 

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Luego siguió la década de los ochenta, donde rara vez se colaba una secuela en el top 10 de las películas más taquilleras; en cambio, sí había varias adaptaciones de libros. En los noventa la historia era similar, pero con más guiones sacados de la literatura. Por los años 2000 encontramos que siete de cada diez de las producciones que recaudaron más fondos fueron remakes o secuelas. Y de 2011 a 2019, al menos nueve de cada diez cintas se remontan a una historia existente. 

Esto no significa que la creatividad se haya acabado y que no se vean buenas ideas en el cine. Por el contrario, Murcia asegura que responde al consumo del público. Frente a esto, el actor Ben Affleck se adelantó al futuro: según él, los cines solo presentarán 40 películas al año. “Probablemente, todas serán secuelas, de animación y pertenecientes a franquicias”, comentó en una entrevista con Entertainment Weekly luego de que su cinta con Ridley Scott, El último duelo, no fuera bien acogida en taquilla a pesar de la buena recepción por parte de la crítica.

Los intereses del público se distancian bastante de lo que es apreciado por la crítica y los círculos especializados del cine. Es raro encontrar alguna de las películas premiadas entre las más vistas”, comenta Murcia sobre el tema. 

¿Cómo le va a los remakes y a las secuelas en taquilla?

La respuesta corta: muy bien. De las 10 películas más taquilleras del cine en 2021, ocho son secuelas, remakes y reboots, siendo Spider-Man: No way home la que encabeza la lista con una recaudación de $1.543.313.257 millones de dólares, convirtiéndose en la octava cinta con mayores ingresos mundiales en la historia. Y eso que aún está en exhibición.

“Si no hubiera sido por Spider-Man, muchas salas habrían tenido que cerrar porque la pandemia fue un golpe durísimo para los cines. Lo que eso demuestra es que a la gente todavía le gusta ir, pero están mal acostumbrados con el contenido. Una de las soluciones sería cultivar la audiencia, aunque tomaría mucho tiempo porque es un problema a nivel regional, casi que mundial”, explica Murcia. 

Las únicas dos películas con historias originales que se sitúan en el top 10, ocupan el segundo y tercer puesto: The Battle at Lake Changjin y Hi, Mom. Ambas chinas. Esto, según el cineasta, responde a un mercado interno. “La crisis del contenido es occidental. India y China no tienen ese problema y en cambio, poseen demasiada audiencia. Es por eso que Estados Unidos siempre se autocensura para que sus películas se presenten allá, porque fuera de la ideología, lo que les importa es que más gente las vea”.

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“No todos los remakes son malos”

Para Murcia, la mayoría de los remakes de los últimos tiempos responden a dos cosas. La primera es un tema comercial, como los que hace Disney que, según él, “son macabros y fabricados para vender”. Y la segunda es la pereza mental, que es cuando “los estadounidenses pasan películas populares extranjeras a su idioma porque les da flojera leer subtítulos. Por ejemplo Coda, un remake de la película francesa de 2014 La familia Bélier que salió el año pasado”.

Sin embargo, considera que hay algunos muy buenos que ofrecen un valor agregado. “West Side Story de Steven Spielberg estuvo demasiado bien hecha. Es un remake que tiene algo que decir porque es un relevo generacional, se siente fresco. Además, está el matiz tecnológico y es que hoy se pueden contar las mismas historias, pero con mejores efectos”. A este último grupo agrega las adaptaciones realizadas años después por los mismos directores, cuando tienen más presupuesto. 

¿Qué se puede esperar para 2022?

Sin duda alguna, más remakes, reboots e historias adaptadas. Algunas secuelas tardías como Top Gun Maverick con Tom Cruise se tomarán la cartelera, además de títulos como Halloween Ends donde Jamie Lee Curtis vuelve a asumir el papel de Laurie Strode. También habrá algunos spin-off como Lightyear y Minions: El origen de Gru. Y quizá en el top más taquillero del 2022 encontremos The Batman con Robert Pattinson, Doctor Strange en el multiverso de la locura, Avatar 2 y Black Panther 2

Además, aclamados directores como David Fincher y Steven Spielberg estrenan película, aunque, para Murcia, no prometen mucho en taquilla. “Lo que se va con el mercado es el cine de superhéroes y el animado porque las audiencias son poco demandantes. El contenido original que no es de espectacularidad masiva termina siendo consumido en las plataformas de streaming”.

Lo único que el cineasta espera es que lo que se produzca permita que el público lo recuerde, que deje alguna emotividad en los espectadores. “El cine está hecho para sentir y no me gustaría que eso se pierda”, concluye.

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María Camila Botero. Soy periodista. Me gusta observar el mundo y luego escribir sobre la vida. Me apasionan los temas con enfoque social, el cine y los libros. Twitter: @CamiBotero8 Correo electrónico: camila.botero@revistadiners.com.co 

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Enero
14 / 2022

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