SUSCRIBIRME
INICIO//Cultura//Archivo Diners//Así era el humor en los años 80

Así era el humor en los años 80

Luis Fernando Verissimo fue el escritor de humor más popular de Brasil. Aunque a Colombia no llegaron sus intrépidas historias. Diners le trae una traducción en exclusiva de su nota: «Hermanos». Ideal para dedicar.

Foto: Archivo Diners

Luis Fernando Verissimo fue el escritor de humor más popular de Brasil. Aunque a Colombia no llegaron sus intrépidas historias. Diners le trae una traducción en exclusiva de su nota: «Hermanos». Ideal para dedicar.

Publicado originalmente en Revista Diners Ed. 167 de febrero 1984

Luis Fernando Verissimo es el escritor de humor más exitoso de los últimos años en el Brasil. De su libro El analista de Bagé (recopilación de notas de humor aparecidas en varias publicaciones de prensa) se han hecho hasta ahora casi 80 ediciones.

Original en los temas y hábil para tratarlos con agilidad, Verissimo es uno de los grandes autores de humor de la América Latina, desconocido -por desgracia- en Colombia. Su nota «Hermanos» ha sido tomada del libro El analista de Bagé, en traducción especial para Revista Diners.

-De vez en cuando pienso en ellos…
-¿En quiénes?
-Los espermatozoides…
-¿De vez en cuando piensas en tus espermatozoides?
-No en los míos. En los de mi papá.
-Estás borracho.
-La noche en que fui concebido (supongo que fue una noche) yo era uno entre millones de espermatozoides. Solo yo llegué al óvulo de mamá.
-¿O serían billones?
-Me parece que el óvulo es solo uno.
-No. Los espermatozoides.
-¿Eran millones o billones?
-Ah, no sé…
-No importa. Millones, billones. Solo yo me crié, ¿entiendes? Por pura suerte. Esto es lo más asombroso. La casualidad del asunto. Había millones, billones de espermatozoides conmigo, pero solo yo coroné, ¿me entiendes? Solo yo fecundé el óvulo. ¿No es asombroso?
-Sí, lo es.
-Podría haber sido cualquier otro, pero fui yo. Por pura suerte.
-¿Un maní?
-¿Qué?
-Sí, pásame un maní, gracias.
-Ahora, dime: ¿por qué yo? Es tan gratuito todo este asunto. Solo yo fecundé el óvulo, me volví feto, nací, me crié y estoy aquí, en este bar, con corbata, bebiendo. Dime: ¿qué es esto?
-Lo que tú mismo dices: pura suerte.
-No, no. Esto que estoy bebiendo.
-Ah, whisky.
-¡Un brindis!
-Un brindis.
-¡Por ellos!
-¿Por quiénes?
-Por los espermatozoides que no llegaron al óvulo de mamá. Por los compañeros. Por los bravos que cumplieron su misión y no lograron vivir para conmemorarla. Por los que perdieron el viaje. ¡Por mis hermanos!
-¡Por mis hermanos!
-Mis hermanos. Tú no estabas allí.
-¡Por tus hermanos!
-¡Por los millones, billones que se sacrificaron para que yo pudiese vivir!¡Salud!
-Ahora, dime una cosa. Dos. Digo dos.
-Cada espermatozoide es una persona diferente, ¿verdad? Quiero decir. En otras palabras. Si otro espermatozoide hubiera completado el viaje, yo no estaría aquí. ¿O estaría?
-Depende.
-No estaría. Sería otra persona. Otra nariz, otras ideas. Tal vez hasta hubiese sido hincha del América. ¡Una mujer! Podría haber sido una mujer, ¿no es cierto?
-No exageremos…
-Muy bien: imagina lo siguiente. Piénsalo bien. Un maní.
-Un maní. Estoy pensando en él. Un maní. No. Pásame un maní y piensa en lo que te voy a decir. ¿Qué tal si entre los espermatozoides que me acompañaron y que no llegaron al óvulo hubiera estado el tipo que iba a descubrir el remedio contra el cáncer? Cierto. Pero en vez de él, llegué yo. Por puro azar. O podía haber sido una mujer. Una soprano de fama internacional. En vez de ella, yo. ¿Ves mi responsabilidad?
-Creo que te estás radicalizando…
-No. Imagínate si en vez del espermatozoide que se convirtió en Janio Quadros hubiera coronado otro. La historia del Brasil sería completamente diferente, ¿o no?
-Más o menos.
-Pues, muy bien. Me siento culpable, ¿entiendes? Creo que yo debería haber hecho más en mi vida. En memoria de ellos. Estoy representando aquí a millones, a billones de espermatozoides, cada uno una persona potencial. ¿Y qué es lo que he hecho de mi vida? ¿Y si hubiera sido un bandido?
-¿Cómo?
-Sí, en vez de ti, el espermatozoide triunfador hubiera sido un asesino, un criminal. No quiero hablar mal de los espermatozoides de tu papá, pero en un grupo de millones siempre hay una oveja descarriada. Estadísticamente.
-¿Lo crees?
-Lo creo. Es verdad.
-Otra cosa. Lo que pasó, pasó. No pienses más en eso.
– Pero no puedo dejar de pensar. De vez en cuando pienso. Pienso en mis hermanos que no nacieron. ¿Qué nombres tendrían? Eduardo, Gilson, Amaury, Jessica…
-Marco Antonio…
-Marco Antonio… Imagínate: uno de ellos podría haber sido el puntero derecho que Brasil necesitaba en el 74. Me siento culpable. ¿Tú no te sientes culpable?
-Bueno, yo tengo once hermanos.
-Eso es diferente.
-¿Por qué?
—No sé. Solo sé que entre millones, billones de espermatozoides, todos con los mismos derechos, solo me crié yo. Por pura suerte. Dime: ¿qué es esto?
-Whisky
-No. Lo gratuito del asunto.
-No sé… Estás borracho.

INSCRÍBASE AL NEWSLETTER

TODA LA EXPERIENCIA DINERS EN SU EMAIL

Ver términos y condiciones.
Septiembre
08 / 2019


Send this to a friend