Un violín de fábula para Cartagena

La creación de Jim Amaral es la imagen del octava versión del Festival de Música de Cartagena, que en su próxima edición tiene como tema la fábula en la música del siglo XX.
 
Un violín de fábula para Cartagena
Foto: Unslash/ C.C. BY 0.0
POR: 
Carolina Conti

La creación de la imagen la octava versión del Festival de música de Cartagena, que se realizará del 4 al 12 de enero de 2014, fue comisionada a Jim Amaral, reconocido en las artes plásticas por sus esculturas, sus dibujos, sus talismanes y muchos otros objetos llenos de colorido, tiempo, humor y sorpresa. Y también, inconscientemente, de música, pues sus objetos se mueven y producen ese sonido del bronce que fascina al maestro por su profundidad.

Aunque no se considera un conocedor, la música le encanta y le produce un placer que no le produce nada más en el mundo. Es amante de la ópera, le gusta el sonido de Strauss, su debilidad es el clavicémbalo y admirado a Rafael Puyana. Nos contó que siempre tuvo el sueño de hacer un collage con sus dibujos sobre un instrumento musical y ese fue el comienzo de su creación para esta ocasión. No fue un proceso fácil, pues la misma forma del instrumento, un violín (construido en los talleres de luthería y mantenimiento de la Fundación Salvi), hace que su cubrimiento sea muy delicado.

Fue un trabajo cuidadoso, que tomó su tiempo y que dió como resultado un objeto lleno de sensaciones que invita a ser escudriñado desde todos los ángulos posibles. Un violín que no suena, pero que está lleno de música visual por dentro y por fuera, que a su manera nos canta el día y la noche, que nos ofrece figuras femeninas, algunas pudorosamente cubiertas con música, que pueden ser las musas o las sirena. No hay una sola interpretación, ni siquiera la del propio creador.

Al maestro Amaral no le gusta hablar del simbolismo de sus creaciones pues considera que sus ideas limitarían la capacidad de imaginación del público, que debe disfrutar la obra a su manera. Lo que sí destaca el maestro Amaral es una oreja que aparece dibujada solo en lápiz, que contrasta con las demás figuras llenas de color, a la que llamó La oreja pasiva, que escucha pero no hace música. El violín se alza sobre un pedestal que está cubierto con una carta del siglo XVII, que el artista compró hace muchos años en un mercado de pulgas en París, pues quería incluir en la obra la dimensión del tiempo, así como lo hace con la búsqueda constante de la pátina que les da un sentido arqueológico a sus pequeñas figuras en bronce y en general a sus esculturas.

Julia Salvi, presidenta de la Fundación Salvi, nos dice que el lanzamiento este año ha tenido una característica diferente al año anterior y es que “en esta ocasión el evento se centra en el artista creador de la imagen porque, es tal la dedicación, el trabajo y el amor con que cada artista ha hecho la obra que ha donado generosamente al festival, que creo que merece tener su espacio propio. Para esta versión el maestro Jim Amaral ha hecho un trabajo extraordinario, por eso hemos querido presentar solo su obra, la que estará expuesta durante el festival en el Museo de Arte Moderno de Cartagena”

El violín de Amaral nos evoca historias fantásticas, de fábula, que es precisamente el tema de la octava versión del Festival. El año anterior el eje central fue El estilo italiano, con música del siglo XVII. Este año, nos dice Antonio Miscená, director del festival por segunda vez, “era importante afrontar un tema más contemporáneo, más actual como es la música del siglo XX. El tema de la fábula, de la narración fantástica es un tema fascinante y también lleva al festival a dar un gran salto de calidad, y abordar un repertorio en el que el lenguaje musical se mezcla con otros lenguajes como el visual, el teatral y tantos otros”.

         

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enero
1 / 2014