Draco Rosa y los conciertos de la nostalgia

A propósito de la presentación que tendrá el cantante en Bogotá y Medellín para recordar algunos de sus clásicos, revisamos esta tendencia que se impone en las bandas y artistas del rock en español.
 
Draco Rosa y los conciertos de la nostalgia
Foto: Cortesía Draco Rosa
POR: 
Renata Rincón

El próximo fin de semana, Draco Rosa vuelve a Colombia con un espectáculo especial, ‘Lo sagrado y lo maldito’. El viernes presentará en Bogotá su repertorio más pop, de baladas y éxitos; el sábado interpretará sus canciones de culto, más rockeras; y el domingo estará en Medellín para tocar su legendario álbum ‘Vagabundo’, un acto que el año pasado fue el encargado de cerrar el festival Rock al Parque en la capital.

Juliana Rojas vive en Bogotá, es fanática de Draco Rosa desde su adolescencia y por estos días solo piensa en que, además de poder verlo en concierto dos días seguidos en su ciudad, logró obtener dos cupos para la firma de autógrafos del artista en RPM Records por la compra de dos vinilos ‘Vagabundo 22’, una reedición de su álbum clásico de 1996 ‘Vagabundo’.

Sus gustos, en general, son más de música tropical y es el único artista de rock que sigue. Tampoco es coleccionista y hace muy poco compra vinilos. “Sé que mucha gente no tiene tocadiscos, pero hizo la compra solo por la oportunidad de conocerlo en persona”, asegura y dice que no le importa si no son nuevas las canciones en el álbum y en el concierto. “Me da igual y creo que al resto de fanáticos también, aunque siento que si no fuera en este formato de un día lo más popular y al otro lo más oscuro la gente no le hubiera copiado”. Draco Rosa ha estado en Colombia varias veces en los últimos años, sin un nuevo repertorio.

Como él, hay otros artistas que se van de gira sin nueva música y llenan los auditorios. Actualmente, los mexicanos de Fobia celebran 30 años de carrera y, a pesar de que las relaciones entre algunos de los miembros originales son difíciles, se juntaron para este aniversario. Ya en 2012 habían realizado un novedoso experimento. Francisco ‘Paco’ Huidobro y Leonardo de Lozanne, el compositor y el cantante de la banda, hicieron ‘Fobiarama: la crónica de algo fantástico’, un proyecto en el que revivieron uno a uno los cinco álbumes de la agrupación de principio a fin y lanzaron el sexto, todo a lo largo de seis conciertos, uno cada semana. Se vendió toda la boletería.

“Les he propuesto a otras bandas que revivan su discografía, pero es mucho trabajo. Tener que montar ocho o diez discos es muy complicado porque tienen que estar en giras, escribiendo temas nuevos y preparar ese número de espectáculos no es nada fácil”, dice Andrés Sánchez, promotor de rock latino y festivales de Ocesa México, empresa que encontró en estos conciertos temáticos una estrategia exitosa. Las agrupaciones han descubierto que tienen seguidores fieles, asistentes frecuentes a aniversarios y homenajes de sus discos y, a la vez, se ven beneficiadas cuando van a festivales porque renuevan su público. “Allí, los más jóvenes conocen en vivo las propuestas de antes y es una forma de ganar seguidores”, explica Sánchez.

Entre los primeros aniversarios de bandas icónicas celebrados con conciertos especiales estuvo el de 15 años de Café Tacvba, cuyos integrantes llegaron en calabaza al evento, como las quinceañeras; luego vino el de los 20 años y la conmemoración del álbum Re. Ahora Ocesa México trabaja en los preparativos de los 50 años de la banda clásica mexicana El Tri el próximo mes de octubre y también lleva a cabo una serie de conciertos llamada ‘Rock en tu idioma’, que reúne en un formato sinfónico a destacados rockeros, con un repertorio enfocado en los clásicos del rock en español, con temas de Caifanes, Los Enanitos Verdes y Miguel Mateos, entre otros. En Colombia se han festejado aniversarios de álbumes, principalmente en Rock al Parque, como el del disco Requiem (1991) de la agrupación de metal Masacre, en la más reciente edición del festival.

“Antes, las bandas tocaban en vivo para respaldar un disco para vender discos”, dice Gabriel García, empresario de Páramo Presenta, compañía realizadora del Festival Estéreo Picnic y de múltiples conciertos en el país. Ahora los conciertos son la prioridad y no los discos. Para él, estamos en una época en la cual la industria de la música en vivo está boyante y eso conlleva a que los artistas y los productores de estos eventos sean más creativos y atraigan más público.

Ricardo Durán, editor de la revista Rolling Stone Colombia, ve estos conciertos como algo positivo. “Claro que hay un tema de aprovechar la nostalgia para sacar dinero y eso no me parece que esté mal. Es el trabajo de esos artistas, esas canciones son su patrimonio y si encuentran gente que sigue copiándoles, perfecto”, dice.

Con Durán coincide el investigador musical Umberto Perez, quien disfruta esos conciertos por varias razones. “Son obras cumbre y me parece bien celebrar la obra de un artista en vivo y un disco que contó con el respaldo del público. Disfruté de Joshua Tree (U2), Giros y El Amor después del amor de Fito Páez y el Ré de Café Tacvba”, dice, sin dejar de cuestionarse si estas giras son producto de crisis creativas de los músicos. “Supongo que bandas y artistas con treinta años de obra en algún momento entran en crisis, que tiene cualquier persona que está produciendo trabajo y obra desde siempre”. Está bien celebrar sus picos creativos o populares, porque al final lo que los respalda es la obra y la gente, más allá de la crítica. Uno los ha disfrutado en su casa y en un concierto me parece increíble”, concluye.

         

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agosto
27 / 2018