Autorretrato de otro: Cees Nooteboom ilustrado

La Casa de Poesía Silva y la Universidad de los Andes acaban de lanzar un libro de poesías ilustradas de Cees Noteboom.
 
Autorretrato de otro: Cees Nooteboom ilustrado
Foto: /
POR: 
Juan Gustavo Cobo Borda

AUTORRETRATO DE OTRO
CEES NOOTEBOOM.
DIBUJOS DE MAX NEUMANN
CASA DE POESÍA SILVA-UNIVERSIDAD DE LOS ANDES. Bogotá, 2016. 128 páginas

Nacido en La Haya, en 1933, tiene ya detrás suyo una obra vasta y atrayente. No es fácil adscribir a Cees Nooteboom a un único género. Ha sido considerado uno de los mayores cronistas viajeros del siglo XX, al lado de Chatwin, Magris, Naipaul y Theroux, pero él ha reclamado para la poesía la base de sus desplazamientos. Desde niño soñó con ir a la Provenza pero se embarcó hacia Surinam detrás de la que sería su primera mujer.

A este, a quien conviene mejor que a nadie el título de holandés errante, le aguardaban otras rutas y tres patrias, Ámsterdam, Alemania y Menorca, entre las cuales divide sus días con su segunda mujer, la fotógrafa Simone Sassen. Con ella publicó en 2007 un libro llamado Tumbas de pensadores y poetas donde recorren el mundo rindiendo homenaje a esos autores amados, de Dante a Borges, sin olvidar a René Char o Mary McCarthy. Sus libros se pueblan de senderos no convencionales, pero El desvío a Santiago, de 1992, resume a cabalidad el seco suelo español y sus broncos habitantes, transubstanciados por Velázquez, Goya y Zurbarán, pues Nooteboom tiene el ojo asombrado del auténtico admirador de la pintura.

Y de pintura también trata el libro que publicó la Casa de Poesía Silva y la Universidad de los Andes: Autorretrato de otro con dibujos de Max Neumann. Sobre fondo rojo bermellón, los 33 dibujos descoyuntados, nos ofrecen figuras rotas, partidas, pero semihumanas aún, de las cuales brotan por las orejas chorros de tinta. Automutiladas, cercenadas, en rituales inexplicables, los textos también proponen un viaje, como en toda su escritura. “Sueños de la isla y la ciudad de antaño” es el subtítulo.

Allí asoman ángeles derruidos cuyas alas dejan huellas en el piso. Viajes submarinos. Recuerdos del padre y la madre. Y el peso de tantos muertos que agobian ya en los hombres con muchos años. Solo que Nooteboom se mantiene joven y dispuesto a la aventura, por una carretera secundaria, sea en Tailandia o México. Sea en Colombia o Bali.

         

INSCRÍBASE AL NEWSLETTER

TODA LA EXPERIENCIA DINERS EN SU EMAIL
mayo
16 / 2016