De cuando los videoclips eran el fenómeno musical

Hubo una época en que los videoclips revolucionaron la industria musical. Aquí recordamos la época en que comenzó el fenómeno de los videos musicales.
 
De cuando los videoclips eran el fenómeno musical
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Eduardo Arias

Publicado originalmente en Revista Diners No. 210, de septiembre de 1987

“Son el gran fenómeno musical y de la televisión de los 80. La mayoría sirven para promover la venta de discos y cassettes y ellos mismos dejan utilidades de millones de dólares. Sin embargo, algunos poseen tanta calidad artística que han sido adquiridos por el Museo de Arte Moderno de Nueva York y han llamado la atención de directores como Federico Fellini”.

El rock de los años ochenta seguramente pasará a la historia por las innovaciones propuestas por grupos como The Cure, el sorprendente instinto de conservación de los Rolling Stones y la vigencia del rock pesado que nunca desaparece del panorama. Lo mismo puede decirse de la música negra y su gran capacidad de producir figuras fugaces y estrellas eternas como Diana Ross. Pero, por encima de todas estas consideraciones musicales y estéticas, los ochenta seguramente se distinguirán sobre todas las cosas por haber sido la década de los videos.

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The Cure – Just like heaven

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No se trata de ensalzar una novedad de tipo técnico o promocional. De ser así, podríamos señalar la aparición del disco láser como otra característica trascendental de nuestra década. Pero los videos, luego de cinco años de permanencia, se han convertido en el principal medio de difusión de la música popular contemporánea. Muchos observadores consideran que los videos no son más que un vehículo promocional destinado a imponer por la fuerza un tema musical determinado. Esta afirmación es parcialmente cierta. Incluso, en muchos casos puede concluirse que no es más que eso. Pero no todos los videos se contentan con cumplir este objetivo. En estos años se han producido verdaderas joyas que trascienden las metas banales y mezquinas del mercado de la música.

Por sólo citar un ejemplo, el video de la canción “Once in a Iifetime” del grupo neoyorkino Talking Heads fue adquirido por el Museo de Arte Moderno de Nueva York. Podría ser una coincidencia. Pero cineastas de la talla de Federico Fellini han afirmado en muchas ocasiones el interés que en ellos ha despertado el auge de los video clips.

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Once in a lifetime – Talking Heads

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Por lo tanto, se trata de un tema muy complejo, que involucra comercio y arte sin que resulte fácil distinguir fronteras entre lo banal y lo realmente importante.

El culpable indirecto de la aparición de los videos es el famoso “American Top- 40”. Ya en los años treinta se hicieron comunes las famosas listas semanales de éxitos, que heredó la música rock en sus comienzos y que han guiado en cierta forma su desarrollo. Al mismo tiempo, comenzaron a aparecer los primeros intentos de unir música e imagen en los dibujos animados de Max Fleischer, quien insertaba en sus historias temas de músicos como Louis Armstrong.

El primer gran ídolo del rock’n roll, Elvis Presley, fue protagonista de varias películas en las que interpretaba sus canciones. Podríamos encontrar algún antecedente en este tipo de producciones, aunque un poco vago puesto que Elvis cantaba, luego actuaba, volvía a cantar, como en cualquier film musical de Sandro o Palito Ortega.

En cambio, las películas de Richard Lester “A Hard Day’s Night” y “Help!”, protagonizadas por Los Beatles, ya muestran escenas que se complementan con las canciones de este grupo. Se les ve esquiando mientras se escucha “Ticket to Ride” o brincando de un lado a otro, en cámara rápida, mientras suena alguno de los hits de los tiempos iniciales de la beatlemanía.

En los finales de los sesentas y durante todos los setentas, muchos grupos de vanguardia realizaron videos y películas experimentales. La película “El Submarino Amarillo” mostró las posibilidades casi que ilimitadas de superponer música a imágenes surrealistas y abstractas, que en la actualidad son el pan de cada día en la producción de videos.

Pero el advenimiento definitivo de los videos se produjo con la implantación de la televisión por cable. El primero de agosto de 1981, la Warner Amex Satellite Entertainment Company lanzó Music Television (MTV), que programaba música durante 24 horas al día. En sus inicios, unos dos millones de personas en los Estados Unidos recibían la señal, y ya en 1984 era un éxito financiero, con más de 22 millones de suscriptores y ganancias que superaron en ese mismo año los 60 millones de dólares.

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Michael Jackson – Thriller

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Muy pronto aparecieron imitaciones de todo tipo, tanto en las estaciones por cable como en las cadenas tradicionales. En sus inicios, MTV transmitía rock’n roll puro. Las primeras transmisiones imitaban el formato de los programas radiales: un discjockey (DJ) ahora denominado video jockey (VJ) hablando a gran velocidad y presentando brevemente los temas y los intérpretes, sus giras y sus más recientes grabaciones.

Una crítica que se hizo desde un principio a las emisiones de programación de MTV fue la ausencia de músicos negros y, sobre todo, de música negra, o sea soul, funky y vertientes similares. Los directivos de MTV contestaron que ellos lo que querían era promover el rock´n roll antes que otro tipo de música, hecho que explica en gran parte la naturaleza eminentemente rockera de temas negros como “Beat It” de Michael Jackson o “When the Doves Cry” de Prince, que fueron emitidos por la MTV y tuvieron un éxito casi que instantáneo.

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Beat it – Michael Jackson

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febrero
4 / 2016