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De cuando los Rolling Stones cumplieron 20 años

Esta semana será el esperado concierto de los Rolling Stones en Bogotá. Aquí recordamos este texto de 1983, año en el que la banda cumplió 20 años de carrera.

Foto: Flickr / Riksarkivet (National Archives of Norway) No copyright

Esta semana será el esperado concierto de los Rolling Stones en Bogotá. Aquí recordamos este texto de 1983, año en el que la banda cumplió 20 años de carrera.

De cuando los Rolling Stones cumplieron 20 años Publicado originalmente en Revista Diners No. 155 de febrero de 1983.

“En 1963, cuando se abrían paso actuando en tabernas de Londres, la prensa los calificó de “cinco monos espantosos”. Hoy son los ídolos de muchachos 20 años más jóvenes que ellos, que desempolvan las letras de sus viejas canciones sobre el desempleo y el miedo a una guerra nuclear.

«Todo lo que los padres no quieren que sus hijos sean». Así fueron recibidos los Rolling Stones entre 1963 y 1964, cuando dejaban de ser uno de los tantos grupos que se abrían paso a codazos en las tabernas de Londres y su carrera comenzaba a tomar forma en medio de una sociedad alarmada por el aspecto indiferente y sucio de los cinco miembros del grupo.

Mensajes enérgicos de los padres de familia que pedían a la BBC que no se transmitieran canciones de los Rolling Stones, acceso vetado a un buen número de restaurantes y titulares de prensa que de la discreción («Cinco monos espantosos se dan a conocer en Middlesbrough») pasaron al terreno del escándalo («¿Dejaría a su hija casarse con un Rolling Stone?»), fueron la primera carta de presentación de este grupo inglés, hasta que grabaron «Satisfaction», su primer éxito mundial, en 1966.

Veinte años después, tras cerca de cuenta discos y mil de millas re recorridas para presentarse en casi todos los rincones del mundo, los Rolling Stones no solamente han logrado mantenerse unidos, sino que también han sostenido si imagen “rebelde”, sin sacrificar las delicias del jet-set, al cual pertenecen desde ya varios años. Musicalmente hablando, han sido fieles a un estilo que evoluciona lentamente, pero manteniendo una calidad que los Beatles en su condición de “ex” no pudieron lograr.

 

El fenómeno de la longevidad de los Rolling Stones se debe tal vez a que nunca se preocuparon por escalar posiciones dentro de la farándula. Ningún Stone se ha intelectualizado o politizado y los intereses del grupo son los conciertos y mantenerse en su estilo simple y directo, el de blues negro norteamericano.

Mick Jagger, el cantante del grupo, sigue comportándose en escena como en los años sesenta, como si estuviera interesado en escandalizar a las señoritas con sus ademanes eróticos que se pasaron de moda. Tal vez los Rolling Stones ya no escandalizan a nadie. Pero sus giras siguen siendo un éxito absoluto y sus discos, cada vez que aparecen, conmueven los primeros lugares de las listas de popularidad.

Los integrantes de los Rolling Stones fueron todos amantes del jazz, y se interesaron especialmente por el rhytmin’ and blues, un tipo de jazz negro que, con el paso de las décadas, se convirtió en el “soul” de Diana Ross y Gloria Gaynor. El rock´n roll también se originó de lo que tomaron los músicos blancos del folclor negro, al combinar la rudeza del rhythmic and blues con el boogie woogie de Lionel Hampton, por ejemplo.

Algunos músicos negros de rock and roll como el legendarios Chuck Berry, y otros intérpretes del rhythmin and blues fueron las fuentes que inspiraron en sus orígenes a los Rolling Stones. Estos también se dejaron llevar un poco por la corriente del Mersey Sound que caracterizó a la primera etapa de los Beatles, pero ya en 1964 los Rolling Stones habían ocupado la vacante dejada por el cuarteto de Liverpool, quienes de chicos rebeldes pasaron a ser los favoritos de tres generaciones “mareadas” por la beatlemanía.

 

Los aficionados puristas del jazz en Inglaterra se opusieron a los Stones, por alterar con sus versiones el estilo tradicional del folclor negro americano. Pero varios años después, Muddy Waters, uno de los exponentes del R&B americano, le dijo a su auditorio en una universidad de Estados Unidos: “He debido esperar la llegada de los Stones para poder tocar entre vosotros. He debido ir a Inglaterra para hacerme oír aquí”. Grupos como los Rolling Stones, los Yardbirds (que en 1969 se convertirían en Led Zeppelin) y el mismo John Mayall, se encargaron de universalizar en Inglaterra la música de los negros de Estados Unidos.

A comienzos de 1963, los Rolling Stones comenzaron a hacerse notar en la prensa, a raíz de sus actuaciones en diferentes tabernas londinenses. Comenzaron las giras por Inglaterra acompañando a otros artistas y en el mes de mayo grabaron su primer tema en los estudios Decca, de West Hampstead. El disco apareció en junio del mismo año, un sencillo de 45 RPM que pasó desapercibido. Los integrantes de esta primera formación fueron Mick Jagger (voz y armónica), Keith Richard (guitarra), Brian Jones (Guitarra) y Ian Steward (piano).

Steward fue rápidamente nombrado asistente de ruta y completaron la nómina, Bill Wyman (Bajo) y Charlie Watts (batería). En 1964 visitaron los Estados Unidos y en Chicago grabaron varios temas, de los cuales “It´s all over now” fue más adelante primer lugar en las listas inglesas.

 

La gira de los Rolling Stones no fue un éxito, tal vez por la reciente visita de los Beatles en Estados Unidos, y también porque los jóvenes norteamericanos no conocían la música negra que poco después les llegaría de Inglaterra, cuando la fama de los Rolling Stones y de oros grupos británicos logró atravesar el Canal de La Mancha y el Atlántico.

A principios de 1965 apareció su primer álbum, del cual se vendieron más de cien mil copias en una semana en toda Europa, y la revista «Melody Maker» los designó como el grupo inglés más popular.

1965 fue un gran año para la música pop. Los Beatles seguían aportando nuevos temas y estaban comenzando a superar la era de la beatlemanía en la que sus cancioncillas dejaban poco a poco el estilo fácil de Liverpool (Mersey Sound). Por otro lado, en Londres tomaba forma otro supergrupo que también ha hecho carrera en estos últimos quince años: The Who. Los Animals, de Eric Burdon y Manfred Mann, seguían afianzándose.

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Ese año fue uno de los más agitados del grupo. Actuaron en más de ciento diez ciudades del mundo, desde Irlanda hasta Nueva Zelanda, pasando por Alemania, Escandinavia y Austria. «Satisfaction» data de esta época, en la que se universalizaron y, precisamente fue esta canción la que les abrió definitivamente el mercado norteamericano.

 

En Colombia comenzaron a salir religiosamente los discos de los Rolling Stones, y el grupo de Los Speakers grabó su versión de «Satisfaction». Aquí nos llegó la stonemanía y la beatlemanía de la mano de los cantantes que sacó el Club del Clan, creando una confusión de estilos que solamente el arribo del hipismo a Colombia puso en su sitio.

En 1966 el grupo siguió grabando y actuando, pero le sobrevino su primera crisis musical. Tras grabar «Aftermath», su primer álbum «conceptual», es decir, que incluye canciones cual capítulos de una novela, y no simples recopilaciones de discos sencillos, el grupo se vio de pronto incapacitado para sortear una nueva época. Jimi Hendrix, Mothers of Inventions, The Who y Birds se estaban imponiendo.

En California tomaba fuerza el movimiento del Flower Power, surgido a raíz de las protestas de la Universidad de Berkeley contra la sociedad tecnológica y deshumanizada por el consumismo. En Cambridge se formaba el grupo Pink Floyd, que inauguró la era psicodélica en Inglaterra, en un lugar de Tottenham Court Road llamado UFO.

Las comunas hippies, los viajes, el uso de drogas y la revolución de las flores se apoderaron de las calles londinenses. En 1967, los Beatles grabaron su disco «Sgt. Pepper», que creó la ilusión de psicodelia y revolución en el cuarteto de Liverpool.

Mientras tanto, los Rolling Stones entraron en su peor año. Mick Jagger y Keith Richard fueron acusados de posesión de drogas y juzgados en Chichester con insólita rapidez, Indudablemente, la justicia británica quiso dar el ejemplo aprovechando la celebridad de los implicados y el «Times» condenó la actitud de los jueces. Fueron encerrados en la prisión de Brixton y liberados al otro día bajo fianza de siete mil libras esterlinas.

The Who se solidarizó con los músicos detenidos y grabó dos canciones de los Rolling Stones. Además, tenía la intención de seguir grabando hasta la liberación de Mick Jagger y Keith Richard. Brian Jones también tuvo problemas con la justicia por el mismo motivo y sólo hasta septiembre del 68 logró ponerse al día con los tribunales.

En este lapso aparecieron «Let’s spend the night together», una canción que fue censurada por algunas emisoras de radio en los Estados Unidos; «We lave you». una sátira muy sutil al proceso del cual acababan de salir; el álbum «Between the buttons» y en diciembre, apareció «Their majesties request», un disco experimental y psicodélico lleno de efectos electrónicos y de canciones de ciencia ficción como «In another land», «2000 light years from home» y «2000 man».

Brian Jones comenzó a tener problemas de todo tipo. A diferencia de los demás integrantes de la banda, él era el único capaz de interpretar otros instrumentos, como el saxofón, la cítara hindú y varios tipos de instrumentos de cuerda.

En 1968 fue hospitalizado en dos ocasiones y empezó a tener roces personales con Jagger y Richard. quienes eran los líderes del grupo. En este nuevo año reaparecieron con «Jumpin’ Jack Flash», una de sus canciones más populares y el álbum «Beggar’s banquet». De este disco se destacan muchas canciones clásicas de la banda como «Sympathy for the Devil», «Stray cat blues» y «Street fighting man», un tema que fue prohibido en Chicago, donde hacía poco habían ocurrido desórdenes callejeros.

El renacimiento del grupo se consolidó con “Jonky town women”, en julio de 1969. Brian Jones se salió del grupo y fue reemplazado por Mick Taylor, de la escuela del guitarrista John Mayall. Pocos días después. Brian Jones apareció flotando en la piscina de su residencia campestre, muerto, no se sabe si víctima de una sobredosis de droga o ahogado accidentalmente.

Los Rolling Stones se presentaron gratis en Hyde Park, de Londres, como homenaje a su antiguo guitarrista y además para volver a encontrarse con el público tras casi un año de inactividad en los escenarios. En noviembre apareció «Let it bleed»3, cuyo título es una riposta al casi católico «Let it be» (Así sea») de Paul McCartney.

En ese mismo año retornaron a los Estados Unidos y realizaron una gira apenas comparable por el entusiasmo que despertaron a la de los Beatles en 1965. Hubo muchos problemas con el público, pero el más famoso fue la muerte de un negro en el festival pop de Altamont (California), a manos de un Angel del Infierno, pandilla de San Francisco que contrataron los Rolling Stones para mantener el orden.

La película “Gimme Shelter” muestra en cámara lenta el momento del asesinato, y se ve que el joven de color se dirigía al escenario con una pistola en la mano. Este episodio fue interpretado como el final del hipismo ya que la violencia en los grandes conciertos, causada por la tensión de un público lleno de frustraciones, incitado a desinhibirse por los cantantes era inevitable.

Pero los Rolling Stones, que al igual que los Beatles nada tuvieron que ver con el hipismo, siguieron su carrera sin ningún traumatismo. En 1970 volvieron a los Estados Unidos y de esta gira quedó como testimonio un gran disco, «Get yer ‘ya-yas’out», grabado en Nueva York.

En abril de 1970 los Beatles se separaron por razones económicas y financieras pero sobre todo porque John Lennon y Paul McCartney no se estaban soportando desde 1967. Los Rolling Stones se convirtieron automáticamente en la banda de rack más importante del mundo.

La muerte de Jimi Hendrix, de Janis Joplin, la desaparición de Cream (el grupo de aquel Eric Clapton que se fue prostituyendo sin darse cuenta)y el desconcierto de los grupos californianos contrastaba con la revitalización de los Rolling Stones.

 

Al terminar su contrato con Decca, crearon Rolling Stones Records, una empresa que aún hoy funciona y que graba sus propios discos. La Decca comenzó a sacar antologías y recopilaciones para aprovechar por última vez la mina de oro que se les acababa de escapar. En 1971 circuló el primer Rolling Stone Records, titulado «Sticky Fingers». Por motivos económicos se trasladaron a Francia, donde la carga fiscal era más suave.

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En la Costa Azul, Keith Richard instaló un estudio en su casa y allí se grabó el álbum doble «Exile on main street», cuyos arreglos vocales fueron terminados en un estudio de la ciudad de Los Ángeles. En 1971 Mick Jagger se casó con Bianca Pérez, una exótica beldad, heredera de alguna de las grandes fortunas de Nicaragua.

 

Tras la aparición en 1972 de “Exile on main Street”, los Rolling Stones comenzaron a meterse de a poquitos en el mundo del jet-set. La nueva generación de jóvenes no se manifestó contra el sistema, sino que asimiló a medias la nostalgia de los sesenta que llenó de dólares a las compañías que vendieron los discos antimaterialistas del hipismo.

Comenzaron a surgir otros músicos. Por un lado, cantantes como Elton John y los ex Beatles, dedicados más que todo a las baladas. David Bowie fue el mayor exponente del gay rock. Led Zeppelin, Deep Purple y otros siguieron la senda del rock pesado mientras que en Inglaterra se afianzaban músicos dedicados a un rock muy depurado, lleno de belleza y fuerza como Yes, Genesis, King Crimson, Gong y Emerson, Lake & Palmer.

Como remanentes de los años sesenta quedaban los Rolling Stones y The Who, por un lado, y Pink Floyd, por el otro. Comenzaron a surgir grupos de gran calidad en otros países de Europa, como Focus en Holanda, Can en Alemania Federal y Premiata Forneria Marconi en Italia.

Los conciertos se convirtieron en presentaciones donde la escenografía era tan esencial como cualquier montaje wagneriano de lujo. Los nuevos instrumentos electrónicos aparecían u nuevos efectos de luz eran empleados en las presentaciones en vivo. Los Rolling Stones aceptaron de buena gana la nueva era escénica, pero seguían siendo fieles a sus raíces musicales.

 

La muerte de Brian Jones obligó al grupo a reemplazarlo con otros instrumentos, como los cobres y el piano, habituales en todos los discos aparecidos desde “Sticky fingers” gasta la fecha.

En 1973 salió el álbum “Goats head soup”, que incluye uno de los más grandes éxitos de la banda, “Angie”. Esta canción fue muy popular y algunos ingenuos de las nuevas generaciones creen que fue el primer éxito mundial del grupo, como si los sesenta hubieran sido los Beatles y nada más.

 

Al año siguiente grabaron «lt’s only rock’n roll», un disco aún más fiel que el anterior a los viejos tiempos. En 1974 se retiró Mick Taylor, quien fue reemplazado por Ron Wood, exintegrante del grupo Faces.

En los años ochenta hay dos grupos que se acomodan a los nuevos tiempos. Uno de ellos es The Who, favorito de las pandillas londinenses de estos días. El otro es los Rolling Stones. Al lado de ellos tratan de afianzarse The Police, The Clash, Talking Heads y XTC, entre muchos otros. La música disco apenas se oye en algunas emisoras provincianas; el talento de Ves, Genesis y compañía forma parte de la historia; King Crimson reapareció tocando melodías «New Wave» como cualquier grupo primerizo.

 

Los Rolling Stones y The Who siguen tan campantes, como si Londres en estos veinte años no se hubiera movido de s sitio. En estos tiempos, como si fuera poco, están reapareciendo las minifaldas, las tabernas repiten las viejas canciones de Bob Dylan y de los Beatles, el pelo se lleva muy corto y las nuevas generaciones descubren a los Rolling Stones, veinte años mayores que ellos, pero aún actuales de tanto permanecer fieles a ese estilo de los cantantes negros de los años cincuenta. Los dramas no han cambiado.

 

El desempleo y el miedo a una guerra nuclear tienen mucho que ver con las viejas letras de las canciones de los sesenta. Su fama se ha mantenido gracias a la aprobación de unos y a la reprobación de otros y. sin lugar a dudas. ese cinismo no comprometido y las ansias de libertad que han mostrado a la hora de no dejarse manejar por las distribuidoras de discos los han convertido en la banda pop más bastarda de todos los tiempos.

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Marzo
07 / 2017

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