What went down: ¿El disco más ruidoso de Foals?

La banda británica estrenó el 28 de agosto a nivel mundial el trabajo que presentará en Colombia en Octubre.
 
What went down: ¿El disco más ruidoso de Foals?
Foto: /
POR: 
Jaime Pérez-Seoane

Aunque insistan en preguntárselo, parece que nada va hacia abajo cuando se trata de Foals. Los de Oxford han lanzado hoy mundialmente What went down?, su cuarto álbum de estudio, que presentarán en Colombia en poco más de un mes (En Bogotá y Medellín, el 2 y 3 de octubre respectivamente). El disco, condensado en diez cortes de más de cuatro minutos, ha sido catalogado por el frontman de la banda, el controvertido Yannis Philippakis, como “el más duro y ruidoso de la historia de Foals”.

Imagino que Philippakis se refería al single que abre el LP – y comparte su nombre – cuando hablaba de dureza y ruido. La canción, de cinco minutos, tiene un regusto a rock ácido que poco recuerda a los temas sintéticos que caracterizan a Foals, más acostumbrados a pasearse hasta aburrir por los caminos del indie que a deleitar al público con extensos riffs y potentes baterías.

La segunda pieza del disco, Mountain at my gates, combina la habitual monotonía armónica de Foals con su público intento de alcanzar el delirio guitarra en mano. Con esta canción termina la novedad del álbum: A partir de ahí, y por mucho que pese a Philippakis, What went down? suena progresiva e inapelablemente a lo mismo de siempre: Pop alternativo bañado con ráfagas de rock eléctrico, a ratos bailable y a ratos melancólico. Casi siempre caótico. Casi siempre difícil de recordar.

[diners1]

«Dezzer ARRIBA»

«Dezzer ABAJO»

[/diners1]

Lo nuevo de Foals es, a pesar de la fallida campaña de marketing de su vocalista, un disco con muchos atributos. El álbum reivindica la identidad que los británicos se han labrado desde su debut, Antidotes (2007), y que se tornó indiscutible en Holy Fire (2013), el álbum que mantendrá, al menos hasta nuevo aviso, el galardón de mejor trabajo en la carrera de los ingleses.

Su continuidad es el mejor atributo de un disco en líneas generales muy decente. Superar lo que logró Holy Fire no va a ser tarea fácil. De hecho, las mejores canciones de este trabajo, al menos al humilde juicio de quien escribe, son aquellas fieles a la línea establecida hace tres años. Por eso London Thunder, Albatros, y Lonely Hunter son tres canciones de escucha absolutamente obligatoria.

Foals ha contado en esta ocasión con un productor de cierto renombre, James Ford, quien, además de llenar pistas de baile con el dúo electrónico Simian Mobile Disco, ha producido la discografía de los Arctic Monkeys casi al completo, y cuenta con clientes habituales de la talla de Florence and the Machine y Mumford & Sons.

Puede que Ford haya sido decisivo en la producción de What Went Down? (el sencillo), que cuenta con todos los ingredientes para pegar en cualquier emisora del mundo tanto como lo haría un sencillo de los Arctic Monkeys. Es también probable que nadie diga que nos encontramos ante el mejor trabajo de la breve historia de Foals, y que el álbum no pase a formar parte de las listas de mejores discos de la década. Pero es un buen disco.

Si planean recibir a Foals en cualquiera de sus dos visitas a Colombia – La de Bogotá o Medellín – les sugiero que escuchen What went down? unas cuantas veces. Es tarea fácil cuando se trata de la banda británica, experta en música profunda y emocional que invade, sin molestar, cualquier ambiente. Para quienes no han decidido aún si pasarse por su concierto, no está de más recordar que estamos ante uno de los mejores directos de rock británico de la última década. En eso sí le doy la razón, señor Philippakis.

         

INSCRÍBASE AL NEWSLETTER

TODA LA EXPERIENCIA DINERS EN SU EMAIL
agosto
28 / 2015