SUSCRIBIRME

Álvaro Restrepo, el maestro de la danza contemporánea de Colombia

Álvaro Restrepo, director de El Colegio del Cuerpo, se desnuda a sí mismo y a su ciudad, exhibe sus pesares y expone sus anhelos por un final feliz.

Foto: https://www.instagram.com/p/B9PHsYMApUW/

Álvaro Restrepo, director de El Colegio del Cuerpo, se desnuda a sí mismo y a su ciudad, exhibe sus pesares y expone sus anhelos por un final feliz.

El artículo Álvaro Restrepo, el maestro de la danza contemporánea de Colombia fue publicado originalmente en Revista Diners de enero de 2013

En 1991, a los 34 años, en el momento más alto de mi carrera como bailarín e intérprete de mis propias creaciones, decidí regresar a Colombia, luego de haber vivido por varios años en Nueva York y Barcelona, para crear El Colegio del Cuerpo (eCdC) en Cartagena de Indias.

En varias ocasiones he dicho que quizás abandoné prematuramente mi carrera, para lanzarme a una quijotada que poco a poco se fue convirtiendo en mi proyecto de vida y en lo que yo mismo llamo “mi obra de arte más importante: mi escultura social”. En esta entrevista yo, Álvaro Restrepo, me enfrento a mí mismo.

¿Cuáles fueron las motivaciones que lo llevaron a regresar al país y emprender la aventura de eCdC?

Sin duda mi tía abuela María Cristina de León de Luna fue mi primera y mayor inspiración. Maruja, como la llamábamos, fue una mujer extraordinaria: pianista, organista, gestora cultural, directora de la Escuela de Música de Cartagena, una mujer muy culta que además vivía su fe católica con un fervor y devoción a toda prueba.

07Fue ella quien me inculcó el amor por Cartagena, la música, la poesía y las artes. La relación entre arte y espiritualidad era en ella muy clara. Yo pasaba a su lado mis vacaciones escolares, que esperaba con mucha ansiedad, en el conservatorio donde ella vivía… Siempre he dicho que Maruja fue el oasis de mi infancia.

¿Pero usted no nació en Cartagena?

Nací en Medellín, me crié en Bogotá, pero mis padres son cartageneros… Soy un sancocho de tres carnes: “trifásico”…, lo que llaman un “cartacachaco”. El apellido Restrepo viene de mi abuelo paterno, Pastor Restrepo Lince, que era paisa e historiador, pero el resto de mi familia es de Cartagena. Esta “trietnia” es la que me ha permitido sobrevivir en un medio tan complejo como el de esta ciudad contradictoria.

Vea tambien: ¿Sabía que hablar frente al espejo trae beneficios?

¿Cuáles fueron esas fuentes de inspiración?

La lectura de La consagración de la primavera, de Alejo Carpentier, en mis épocas de estudiante de Filosofía y Letras. También la historia de Vera, la bailarina rusa que luego de mil peripecias y de atravesar toda la historia del arte del siglo XX y todas las grandes revoluciones y guerras mundiales, se instala en La Habana de Batista y decide montar la obra de Stravinsky con bailarines afrocubanos de santería que descubre en una fiesta en casa del gran Bola de Nieve.

Debo mencionar también a Gloria Castro, fundadora y directora de Incolballet de Cali: cuando supe de la existencia de este proyecto me llené de valor para emprender el mío propio en Cartagena.

Su tenacidad visionaria me dio mucha fuerza para arrancar… Y last but not least, debo nombrar a mi maestro y compañero surcoreano en Nueva York, Cho Kyoo Hyun, quien estuvo conmigo en 1984 en Cartagena y me planteó el desafío de regresar un día a mi país para iniciar una escuela que brindara oportunidades a los descomunales talentos para la danza que él percibió en la ciudad…

¿Por qué habla de Cartagena como una ciudad compleja y contradictoria?

Porque es una ciudad de una belleza trágica… Cartagena es una llaga abierta. El talento y la belleza de su gente afromestiza y los atractivos de su arquitectura colonial –también herencia de un pasado sangriento y doloroso, al ser la puerta/puerto de entrada de la mayor infamia de la humanidad como fue la esclavitud– hacen de ella un lugar difícil y muy complicado para vivir: siempre he afirmado que el “apartheid silencioso” de Cartagena de Indias es mucho más difícil de superar que el de la misma Sudáfrica.

Vea tambien: A Lot Studio, la marca colombiana que apoya el talento de artistas emergentes

Por ser silencioso, soterrado. Los contrastes entre opulencia, frivolidad y miseria se vuelven casi obscenos en esta ciudad alucinante.

¿Se considera usted una persona pesimista?

Percibo en sus palabras un dejo de amargura, de derrota… Soy, como decía Gramsci, “pesimista en el pensamiento…, optimista en la acción”. Creo (a pesar de los múltiples pesares) profundamente en este país nuestro tan martirizado y caótico…

Espero que algún día despertemos de la pesadilla de la violencia, la injusticia social y la corrupción para aprovechar el portentoso paraíso que nos fue otorgado sin merecerlo.

¡Quiero recibir el newsletter!

TODA LA EXPERIENCIA DINERS EN SU EMAIL

Ver términos y condiciones.
Abril
18 / 2020

Send this to a friend