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Cannes 2022: historia de un festival que enaltece la libertad

¿Sabía que el Festival de Cannes nació como un movimiento para protestar contra el Totalitarismo que se vivió en Italia y Alemania? Descubra más aquí.

Foto: © Paramount Pictures Corporation – Jim Carrey, The Truman Show by Peter Weir / Graphic Design © Hartland Villa

¿Sabía que el Festival de Cannes nació como un movimiento para protestar contra el Totalitarismo que se vivió en Italia y Alemania? Descubra más aquí.

La historia del festival de Cannes merece ser contada en la pantalla grande. Tiene prestigio y glamour, estrellas reconocidas y un marco a orillas del Mediterráneo francés, mejor dicho, un mundo propio de película.

En 1895, Francia se perfilaba como el epicentro de la cinematografía mundial. Fue el lugar de nacimiento de los hermanos Auguste y Louis Lumiére -pioneros del cine-; George Melies, padre del efecto visual que lleva su apellido y Alice Guy, la primera realizadora de una historia de ficción. Este escenario sirvió para el nacimiento de algunas vanguardias cinematográficas como el impresionismo y el surrealismo, además de la fundación de la compañía Gaumont, considerada la productora y distribuidora de películas más antigua del mundo.

Todo parecía listo para el festival de Cannes, pero…

En 1932 los italianos se adelantaron a los creativos franceses y crearon el Festival de Cine de Venecia, el primero en su tipo. Sin embargo, lejos de ser una propuesta cultural, la propuesta se gestó en la dictadura de Benito Mussolini, quien desde 1925 había instaurado un control totalitario en este país del Mediterráneo.

Mussolini sabía que el cine era una poderosa herramienta para sus intereses propagandísticos por lo que incentivó la creación de películas en toda Europa y Estados Unidos, país que participó en su segunda edición. En 1936, otro tirano y amante del cine como Adolf Hitler se unió al festival para promocionar películas que exaltaran los estándares del nazismo.

El punto de inflexión

En 1937, el jurado del Festival de Venecia le entregó el premio principal a La gran ilusión del francés Jean Renoir, una película antibélica que iba en contra del fascismo y el nazismo. Por supuesto, los líderes de Italia y Alemania influyeron en las votaciones de 1938 para que tal error no volviera a ocurrir. Por eso, el premio del año siguiente fue para Luciano Serra Pilota con De una misma sangre, que exalta la superioridad del hombre alemán en las Olimpiadas de Berlín 1936.

Cartel internacional De una misma sangre del italiano Luciano Serra Pilota.

Sin embargo, parte del jurado -que eran críticos especializados de otros países- no estuvieron de acuerdo con la decisión. Entre ellos, estaban el historiador Philip Erlanger, el escritor Émile Vuillermoz y el actor René Jeanne (todos de Francia), quienes en el tren de regreso a casa plantearon hacer un festival sin ataduras políticas ni presiones indeseables.

Una propuesta a la altura

Al llegar a París, los jurados contactaron a Jean Kay, ministro de educación nacional, quien emocionado contactó a Albert Sarraut, ministro del interior, quien apoyó la idea de un festival en Francia. Sin embargo, George Bonnet, ministro de relaciones exteriores, les puso freno porque creía que la iniciativa podría arruinar las relaciones diplomáticas con Italia y Alemania. 

Sin embargo, el proyecto tomó fuerza cuando Harold Smith, representante de la Motion Picture de America en París y Neuville Kearny, delegado oficial del cine británico en Francia, abrazaron la propuesta con apoyo comercial.

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Fue así como en 1939, Francia abrió la convocatoria para ver en qué ciudad se podía hacer el festival. Vichy, Aix-les-Bains y Biarritz, incluso Ostende (Bélgica) se presentaron, pero ninguna convenció al gobierno, hasta que apareció en la mesa el nombre de Cannes.

El lujo y el mar de Cannes

Ubicada en la Costa Azul de Francia, el centro turístico de lujo abrió sus puertas para recibir a los directores, guionistas, actores y actrices de todo el mundo. Henri Gendre, director de Grand, y Jean Fillioux, de Palm Beach, dos centros hoteleros, abrieron las puertas de sus establecimientos para celebrar tal acontecimiento. 

El gobierno invirtió 600 mil francos y sin tiempo que perder, se pusieron a construir un palacio para el uso exclusivo del festival. En 1939, el sueño de un festival de cine en Cannes, era una realidad: tenía a Louis Lumierè como presidente y a Philip Erlanger como consejero oficial.

El Mago de Oz, Union Pacific, Goodbye Mr. Chips estaban listas para debutar en el festival el 1 de septiembre de 1939, pero el festival se canceló luego de que Hitler invadió Polonia y desencadenó la Segunda Guerra Mundial.

El fin de la guerra

El 2 de septiembre, contra todo pronóstico, se celebró (por fin) la primera edición del Festival Internacional de Cine de Cannes, que premió a 11 películas con la estatuilla de la libertad, como: Brief Encounter de David Lean; The Lost Weekend de Billy Wilder, María Candelaria de Emilio Fernández y Roma, ciudad abierta, de Roberto Rossellini, entre otros títulos.

El festival contó también con premios para el mejor director, actriz, actor, fotografía, color y hasta diseño de animación, incluso hubo premios para cortometrajes en una sección paralela. La prensa internacional elogió el debut del festival, pese a errores técnicos como presentar una película en desorden porque los rollos fílmicos no estaban organizados, como le pasó a Notorious del maestro Alfred Hitchcock.

Un festival inclusivo

Cannes aceptó películas de diferentes países, con diferente temática. Desde historias hollywoodenses, cine latinoamericano, hasta piezas surrealistas del cine italiano y animación, como sucedió con Dumbo de Disney en 1949.

También vale la pena destacar que el festival mantuvo su palabra de no dejarse influir por cuestiones políticas, pero tampoco pasó de largo las injusticias en su país. De ahí que en 1968 canceló su edición por las protestas de Mayo, en apoyo a los trabajadores en huelga que exigían mejores garantías laborales.

Es por eso, que el siguiente año el Festival de Cannes creó la Quincena de Realizadores, con cortos de directores extranjeros. Directores de la talla de Ken Loach y los hermanos Dardenne mostraron sus primeros trabajos aquí.

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Con el transcurso del tiempo, el festival cambió de fecha para evitar la proximidad con el Festival de Venecia, además abrió una convocatoria entre joyeros franceses de la época para renovar el diseño del Grand Prix. La orfebre Suzanne Lazon, dijo que debía tener forma de palma, sugerencia que se materializó hasta finales de los años 90, cuando la joyería Chopard modernizó el anhelado premio.

Semana de la Crítica en Cannes

El Festival de Cannes también se le conoce como el primer gran difusor de negocios alrededor del cine, así como de otras corrientes narrativas como la nouvelle vague. Gran parte de este desarrollo estuvo ligado a la creación de la Semana de la Crítica que apoyó a jóvenes cineastas, así como el Marché du Film, que se le conoce como el mercado de las películas más importantes del mundo.

Las décadas que marcaron al Festival de Cannes

En los años 70, empezó la hegemonía de los directores de Hollywood, época que empezó con Francis Ford Coppola, quien se llevó la Palma de Oro con Conversation y Apocalypsis Now. En los 80 hizo lo suyo los directores Mike Leigh (Reino Unido), Abbas Kiarottami (Irán) y Quentin Tarantino, quien consiguió el premio mayor con su largometraje Pulp Fiction.

Entre tanto, Netflix se convirtió la primera productora de streaming en presentar Okja y The Meyerowitz Story (2017), dos películas que no se iban a estrenar en cine. Luego en 2020 llegó la pandemia y se suspendió el festival, para luego volver en 2021 y premiar a Julia Ducornau (Titane), como la primera mujer en llevarse la Palma de Oro en solitario -en 1993 Jane Campion (The Piano) compartió el premio con Chen Kaige (Ba wang bie ji)-.

Hoy las funciones de la gala tienen lugar en el auditorio Louis Lumierè en el Teatro Claude Debussy, es así como el festival que nació como respuesta a los gobiernos totalitarios supo adaptarse a la crisis con su mezcla de películas comerciales y artísticas, lo que lo hace un evento de primera categoría en la industria cinematográfica -que por estos días premió al colombiano Andrés Ramírez Pulido con su película La Jauría que se llevó el Grand Prix de la Semana de la Crítica y el PREMIO SACD a Mejor Guion-.

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Mayo
27 / 2022

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