“Los excesos de fin de año se pagan en enero”

Todo placer se paga. Después de una feliz noche de copas, viene la que es considerada universalmente una de las peores sensaciones humanas: el guayabo. Vea aquí algunos consejos del doctor Gabriel Robledo Kaiser para pasar más rápido los excesos de copas.

Publicado originalmente en Revista Diners Ed. 429 de diciembre de 2005

Existen varias clases de guayabos, desde un árbol y un punto geográfico y una vereda hasta el guayabo moral, pero ninguno tan indeseado y sin embargo tan recurrente como el que castiga al organismo después de haber ingerido gran cantidad de licor. En el fin de año y su temporada de fiestas es un visitante aun más asiduo y molesto.

Para muchas personas el alcohol es un buen compañero en las actividades sociales, las relaciones públicas y las comidas. El uso moderado del alcohol (dos tragos por día para los hombres y uno para las mujeres y personas mayores) no es dañino por lo general. La medida normal de un trago es una botella de cerveza –aproximadamente 360 cc–, un vaso de vino –50 cc– o 45 cc de cualquier licor.

Diferentes estudios han demostrado que los varones y las mujeres que toman estas cantidades tienen un menor riesgo de enfermedad coronaria. Por encima de este límite, la mortalidad cardiovascular es inferior a la de los no bebedores pero aumenta la mortalidad por otras causas; y el consumo excesivo de alcohol incrementa la mortalidad global y la causada por enfermedades cardiovasculares.

No es lo mismo tomarse un vaso de vino en una comida, o en la casa viendo la televisión, que esperar el viernes para tomarse una botella.

Las consecuencias del abuso del alcohol son graves, en muchos casos de amenaza contra la vida. Las personas que beben mucho alcohol pueden aumentar el riesgo de desarrollar ciertos tipos de cáncer, especialmente de hígado, esófago, garganta y laringe.

El abuso del alcohol puede causar cirrosis del hígado, problemas en el sistema de inmunidad, daño cerebral y hasta daño del feto durante el embarazo. El alcohol aumenta los riesgos de muerte en accidentes de tránsito, actividades recreativas y el trabajo, y la posibilidad de que ocurran homicidios y suicidios.

En los días decembrinos hay rumbas y despedidas a granel, acompañadas siempre de licor, generalmente en altas dosis. Y después…

La mayoría hemos vivido alguna vez una de esas mañanas en que todo es dolor de cabeza, sed, mareo, visión borrosa, acidez, náuseas y hasta arrepentimiento. “Si no supiera que esto es guayabo, me mandaría operar”, dicen algunos.

El dolor de cabeza es debido en parte a los productos de degradación del alcohol. Mientras más ordinario sea el licor que se consumió, mayor es el dolor (peor el guayabo). El alcohol –etanol– produce irritación de la mucosa gástrica por erosión, y esa es la causa de la acidez. Si se han mezclado diferentes tipos de licor, peor será el problema. La sed se produce por deshidratación y por disminución de diferentes tipos de vitaminas, especialmente de vitamina B1.

¿Cuál es el tratamiento para el guayabo? Para algunos, “seguirla”. Para otros, tomar mucho líquido acompañado de caldo y carne. Pero el mejor tratamiento es… no beber. En todo caso, se deben consumir alimentos suaves, que no produzcan irritación de la mucosa gástrica, como yogur. Muchas personas durante el guayabo toman café negro y fuman, lo que acentúa el nerviosismo y el temblor. Consumir frutas frescas o jugo de naranja ayuda a reponer vitaminas.

Si hay dolor muscular o de cabeza deben utilizarse analgésicos, en lo posible no aspirina si existe irritación gástrica, ya que puede aumentar el riesgo de un sangrado de vías digestivas. Debe utilizarse así mismo un protector gástrico.

Durante el almuerzo, el enguayabado puede comer caldito de pollo, verduras, carne, frutos secos. Y algo que ayuda mucho: recuperar el sueño perdido.

Hay quienes piensan que tomar vitamina B6 es bueno para evitar el guayabo, pero esto no es aconsejable, ya que esta vitamina debe administrarse por vía intramuscular, y en casos graves de intoxicación etílica.

Tomar bastante agua ayuda a hidratar, pero no a eliminar el alcohol en forma más rápida.

El hecho de consumir aceite antes de iniciar el consumo de licor no reduce la absorción de éste en el estómago, pues el aceite no cubre totalmente las paredes gástricas.

Algunos consejos: No beba con el estómago vacío. Si está tomando vino, es mejor comer alimentos ligeros y sin mucha grasa, ya que ésta despierta el deseo de tomar más vino.

Es importante comer mientras se toma licor para que el estómago se demore más en absorberlo.

No se debe consumir alcohol con bebidas que contengan cafeína, porque ésta anula los efectos relajantes del alcohol y aumenta los otros efectos.

La cura más eficaz contra el guayabo es la más obvia: ¡no beber!, o por lo menos beber en forma moderada.

¿Cuál consejo agregaría a la lista? Escríbanos en el recuadro de comentarios

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