Los ‘silver’ mandan la parada

Los adultos mayores de este nuevo milenio no son nada parecidos a los abuelos del siglo anterior. Un vistazo a este segmento de la población y a sus cambios de hábitos y consumos.

La imagen de los abuelos de cuentos infantiles con cabello cano, bastón, saco de lana y sentados en una mecedora esperando a que caiga la tarde parece esfumarse en estos tiempos en los que las personas viven más, tienen estilos de vida más saludables y hay mayor conciencia de que la existencia no se apaga con la jubilación.

Ema García* es un claro ejemplo de que la vida sigue siendo igual o más interesante cuando llegan los llamados “años dorados”. Ella es una literata de 62 años, madre de tres hijos y abuela de cuatro nietos, que trabajó durante muchos años en el mundo editorial como escritora y autora de libros especializados. “Aunque ya me pensioné, continúo ejerciendo mi profesión en asesorías, como editora free lance y, además, estoy escribiendo mi libro en género epistolar”, asegura Ema, con la calma y sabiduría que dan los años y agrega: “Camino mucho, como muy sano, me encanta cocinar, practico reiki y disfruto inmensamente a mis decantados amigos”.

Ella forma parte de la llamada economía de la longevidad o generación de los silver, los nacidos entre la década de 1940 y la mitad de la de 1950.

En el mundo más de la cuarta parte de la población cruzó el umbral del medio siglo y son estos consumidores los que están replanteando el concepto de lo que conocemos como adultos mayores, que hasta hace unas décadas eran relegados al cuarto de atrás. “Revisando datos de consumo en Colombia y otras geografías encontramos un magnífico segmento: los mayores de sesenta años.

Esta población aumenta a un ritmo más acelerado que el resto, con un creciente poder económico y una visión del mundo que la lleva a seguir siendo parte activa del mercado y la economía”, explican Camilo Fajardo y Sebastián Quiroga, ejecutivos de la agencia de mercadeo Proximity, que con la colaboración de la consultora de consumo Raddar publicó Blancos brillantes, estudio que desmenuza el estilo de vida y los hábitos de consumo de este segmento.

Y es que se trata de una porción nada despreciable: de acuerdo con el Dane, en la actualidad son 3,9 millones los colombianos que nacieron entre 1940 y 1956 y de ellos, el 53 % son mujeres. Las proyecciones indican que para el 2050 la población llegará a 72 millones y de ese total, el 20 % se encontrará por encima de los 60 años. Esto plantea varios retos.

“El aumento progresivo del grupo de los adultos mayores representa para el país un desafío en políticas sociales y recursos”, indica la Fundación Saldarriaga Concha en su “Diagnóstico de los adultos mayores de Colombia”. La entidad asegura que entre las principales causas del envejecimiento poblacional se encuentran el aumento de la esperanza de vida, la disminución de la mortalidad, el control de las enfermedades infecciosas, el descenso de las tasas de fecundidad y el mejoramiento de las condiciones sanitarias.

No a la jubilación

Según Bruce Wolfe, director ejecutivo del BlackRock Retirement Institute (BRI), que es la plataforma de pensamiento de esta empresa global que se especializa en el manejo de fondos dedicados a la jubilación, “a medida que las sociedades envejecen y las personas reciben la bendición de vidas más largas, el concepto de mantener nuestra salud (financiera, mental y física) hace que nos adentremos en aguas que nunca tuvimos que explorar antes”. Precisamente, este instituto realizó en forma conjunta con la Coalición Global sobre el Envejecimiento (GCOA, por sus siglas en inglés) una serie de análisis centrados en la jubilación y la longevidad.

Una de las principales conclusiones es que las nociones tradicionales de jubilación pasaron de moda. “En particular, la expectativa de que las personas querrán (o se las obligará a) dejar de trabajar a los 65 años no tiene sentido en un mundo donde las personas viven más, tienen estilos de vida más saludables a medida que envejecen y en el que la proporción de personas de edad avanzada frente a personas jóvenes es considerable y está en alza”.

Wolfe añade que no es realista esperar que la mayoría de los trabajadores pueda ahorrar lo suficiente durante el transcurso de una vida laboral de cuarenta años para financiar una posible jubilación de treinta años (o más). “Debemos pensar en términos de un nuevo ‘guion de vida’ que permita mayor flexibilidad, más tiempo libre o la modalidad de jornadas simples en las etapas intermedias del desarrollo profesional, y una ‘jubilación escalonada’ en la cual las personas puedan reducir la carga horaria, asumir cargos menos exigentes, entre otras ideas, pero no abandonar abruptamente la fuerza laboral a cierta edad preestablecida y arbitraria”.

En qué gastan su dinero

Así que mientras se debate si se aumenta la edad de jubilación, este grupo poblacional va transformando los tradicionales moldes de consumo y forma de vida. De acuerdo con los datos de Raddar, el 26 % de los adultos mayores de sesenta no contribuye a los gastos de vivienda porque ya la tiene o vive con algún miembro de su familia, pero en cambio gasta más en comida y ropa. Aunque cuentan con menos responsabilidades que en años anteriores, siguen siendo el motor de la economía de muchos hogares que dependen de sus ingresos.

Además, la tercera parte de los llamados silver trabaja y los que no lo hacen tienen otro tipo de ingreso por pensión y jubilación (29 %), por ayuda de sus familiares en el país (26 %) o en el exterior (3,4 %), por bienestar social (9 %) y por rentas e ingresos bancarios (9 %).

Entre las características de esta generación se destaca su inclinación a comprar artículos de calidad, así no estén de moda. También destinan buena parte de su presupuesto a la alimentación (67 %) –las mujeres compran más verduras y quesos y los hombres más gaseosas y frutas–. Otros gastos importantes son los de vestuario (camisas y pantalones principalmente), zapatos (son de los artículos más comprados), cremas, artículos de aseo personal y belleza, y gastos de vivienda.

Un dato importante es que el 81 % admite que su medio de pago predilecto lo constituye el efectivo, seguido de lejos por las tarjetas de crédito y débito. Y algo curioso de esta generación consiste en que el café resulta su bebida emblemática y el 70 % lo consume al desayuno, preferiblemente negro (77 %).

Una constante, ya que se están volviendo más longevos, es su preocupación por la salud y los problemas que a esta edad comienzan a presentarse, como dificultad para caminar grandes trechos, estar mucho tiempo de pie, aprender algo nuevo o realizar sus actividades cotidianas. En este sentido son asiduos visitantes del doctor y demandan gran cantidad de medicamentos, vitaminas y otros productos para la prevención y el mantenimiento de la salud, el vigor y la juventud. Y de la mano de las medicinas viene un estilo de vida saludable para tener bajo control enfermedades como la hipertensión y la diabetes.

De igual manera, son un público muy importante para los fabricantes de cosméticos y productos rejuvenecedores, así como para las clínicas estéticas y de cirugía plástica. En este segmento las mujeres realizan un mayor desembolso en cremas antiedad y productos que prometen lozanía y juventud.

Y en cuanto a internet y medios de comunicación, este grupo viene aumentando, poco a poco, la frecuencia con la que se conecta a dispositivos móviles, aunque no deja de leer el periódico –son los que aún conservan las suscripciones a impresos–, escuchar radio y ver televisión.

En cuanto a compras por internet, Gonzalo Luna Cortés, investigador en marketing generacional y profesor de la Fundación Universitaria Konrad Lorenz, indica que los adultos mayores en Colombia han cambiado su comportamiento de compra a raíz de los avances en las nuevas tecnologías de información. “Especialmente, en relación con la información virtual que obtienen en medios electrónicos de tipo social como WhatsApp.

Este segmento de consumidores otorga mayor credibilidad a un mensaje de tipo social, pues lo percibe como un consejo proveniente de amigos y familiares”. En esa medida van perdiendo el miedo a realizar compras por internet, no de forma masiva, pero sí significativa en cada compra.

Por fortuna para los que vamos en camino, los adultos mayores han cambiado muchos paradigmas alrededor del envejecimiento y a lo que tradicionalmente se conocía como un digno retiro, entendido como enclaustrarse y resignarse a que la vida estaba llegando a su final. Pero con su batalla por defender y mejorar su lugar en un mundo que pone toda su atención en las nuevas generaciones, los silver están demostrando que la vida continúa más allá de los sesenta y que las canas bien vividas valen la pena.

Artículos Relacionados

  • Galería: Así se celebra el Día Internacional de la Fotografía en el mundo
  • Especial: ¡Feliz cumpleaños Harry Potter!
  • Así se vivió el Concierto Radiónica 2018
  • Escuche el acústico del Concierto Radiónica y Diners 2018

Send this to a friend