¿Cuáles son los riesgos de la sobredosis de ejercicio?

La sobredosis de ejercicio es una realidad: conozca las razones y cómo prevenirlo, para tener una vida saludable sin perjudicar su salud.

Mucho se habla de los beneficios de hacer ejercicio con regularidad. Actualmente, se ha vuelto muy común estar en forma, alimentarse a base de dietas y tener un estilo de vida ‘fit’.

Pero, ¿qué pasa cuando se realiza en exceso? El desequilibrio alimenticio no es la única razón para tener problemas de salud. El ejercicio desproporcionado o en exceso es perjudicial para la salud y puede traer consecuencias para la condición física y mental.

Trastornos del comportamiento como la vigorexia, en donde se crea la obsesión por tener un cuerpo musculoso, son muy comunes en la actualidad, y las conductas adictivas son comunes en los gimnasios.

Los casos de Margarita Rosa de Francisco, que recientemente fue hospitalizada, por una descompensación, producto del exceso de ejercicio y la mala dieta; o el de Juan Camilo Arboleda, profesor universitario que murió producto de un infarto durante la media maratón de Medellín, no son aislados.

En ambos, los eventos fueron producto de una sobredosis de ejercicio. Y son el claro ejemplo de que lo que se inicia con buenas intenciones, en exceso, puede resultar fatal.

¿Cómo puede identificarlo?

La OMS (Organización Mundial de la Salud) recomienda la realización moderada de ejercicio al menos 3 veces por semana para mantener una vida sana. Esto no significa que realizar ejercicio a diario pueda ser perjudicial, la moderación es la clave.

Por el contrario, si se excede en las horas que pasa en el gimnasio, realiza sus rutinas de forma errónea, no descansa lo suficiente o se somete a dietas prolongadas y rigurosas, puede estar desarrollando una obsesión y potenciar la sobredosis de ejercicio.

Lo principal es saber que la sobredosis de ejercicio es la realización excesiva de actividad física que trae consecuencias tanto físicas como metabólicas graves.

Los síntomas son identificables y pueden ir desde la sensación de agotamiento, descenso del rendimiento y bajas defensas hasta mareos, pérdida del conocimiento y desmayos.

¿Qué consecuencias puede traer?

Todo en exceso es perjudicial y el ejercicio no es la excepción. Las consecuencias de una sobredosis de ejercicio pueden ser fisiológicas, como malestares, o en peor medida, lesiones en ligamentos y articulaciones que puede derivar en desgarros fuertes de las mismas por la falta de recuperación y descanso.

Además puede perder masa muscular, que propician los desgarros microscópicos en las fibras musculares.

Pero la más grave de las consecuencias pueden ser las afecciones cardiacas. Realizar ejercicio prolongadamente hace que el ritmo cardíaco se mantenga acelerado, lo que puede derivar en problemas en las funciones circulatorias y en el peor de los casos, en un infarto.

Las consecuencias inmunológicas pueden ir desde el insomnio, hasta la aceleración del proceso de envejecimiento, consecuencia de la liberación excesiva de radicales libres.

¿Cómo se puede prevenir?

Lo principal es distinguir si la rutina es realmente saludable. Si identifica en usted algún síntoma de los ya mencionados, es probable que este extralimitando su cuerpo a la hora de ejercitarse, por lo que es necesario moderar su rutina de ejercicio.

Baje las horas o la intensidad del entrenamiento y siga una dieta balanceada fuerte en minerales.

No se sobreexija. Nadie conoce más su cuerpo que usted, por lo que sabe cuánto puede aguantar. Usted sabe cuál es su límite, a la hora de cuidarse no tiene que demostrar nada. Recuerde que no es malo hacer ejercicio, sino excederse.

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