POR: Revista Diners

Pasajeros: 2.500 personas.
Tripulación: 1.500 personas (de más de 54 nacionalidades).
Peso: 128.690 toneladas.
Longitud: 340.
Recorrido: cruceros de 3 o 4 noches a las Bahamas, con paradas en Castaway Cay (Isla de Disney) y Nassau.

Debo admitir que no se me había pasado por la mente llevar a mis hijos a un crucero de Disney. Ni lo había considerado. Imaginé que podría ser una experiencia ruidosa, multitudinaria y agotadora. Esto, sumado al todo incluido, me daba la sensación de que podrían ser unas vacaciones en las que todo estaba fuera de mi control, con el agravante de que no podría escapar en caso de querer hacerlo. Por eso, cuando nos invitaron a conocer las nuevas atracciones del Disney Dream, acepté con cierta reserva.

Acto seguido entré en la página web del crucero para tener una idea de qué nos esperaba. Lo que encontré me sorprendió gratamente, y debo confesar que la realidad superó mis expectativas. Ni hablar de las de mis hijos, de tres y nueve años, que aún recuerdan cada detalle del viaje. De principio a fin, es evidente porque esta compañía sobresale por su servicio y capacidad de crear conexiones con el huésped. Y aunque en momentos la atención puede percibirse como exagerada, para los niños nada es demasiado.

Estas son mis cinco experiencias más destacadas:

Star Wars
Esta es la más reciente innovación del Disney Dream, el único barco del mundo donde puede participar en sesiones de entrenamiento jedi o pilotear en la cabina del Millenium Falcon, la nave espacial comandada por Hans Solo y Chewbacca, en la serie Star Wars. Todo esto tiene lugar en el Oceaneer Club, un espacio mágico donde los padres pueden dejar a sus hijos para que se diviertan, mientras ellos se relajan en las zonas exclusivas para adultos.

“El reto fue diseñar el espacio para niños entre tres y doce años. Queríamos que se sintiera auténtico, pero que funcionara como un lugar para ellos. Hay áreas diferentes, como el common room del episodio 4, donde Luke Skywalker y Obi-Wan Kenobi entrenan juntos por primera vez, o la cabina de la nave, que es el foco de toda la experiencia”, explica Danny Handke, director creativo de Walt Disney Imagineering.

Desde el punto de vista tecnológico, este ha sido uno de los espacios más complicados que han diseñado para un barco. “Hay más de 1.000 luces, más de 100 botones, algunos de los cuales permanecen en lugares secretos, que generan efectos especiales en el espacio. Además, los niños pueden desplazar objetos pesados con el poder de su mente, utilizando la fuerza jedi”, dice con una sonrisa Handke, quien admite ser un fanático de la serie y por eso se divirtió tanto en este proceso. Asegura que es la oportunidad perfecta para familiarizarse con esta historia que ha cautivado a millones de seguidores de varias generaciones.

Sin embargo, esta es solo una de las áreas de este club, donde los niños pueden participar en todo tipo de actividades, desde pintar, leer cuentos, aprender a diseñar, programar o competir en videojuegos, hasta interactuar con los juguetes del cuarto de Andy, de la película Toy Story. “Se trata de que los niños usen su imaginación”. Es probable que cuando vaya a recogerlos no quieran salir.

Solo para adultos
Y mientras sus hijos viajan por galaxias desconocidas, usted puede hacer lo propio y desconectarse de su día a día en los espacios especialmente diseñados para adultos. Entre ellos el Senses Spa, que ofrece tratamientos inspirados en la selva. Uno de los más solicitados es la exfoliación de cuerpo completo en unas duchas creadas para lograr máxima relajación y bienestar. Es el lugar ideal para olvidarse del ruido y recargar baterías. Otra opción consiste en pasar un rato en el gimnasio –con vista al mar– y después recuperarse con un masaje.

Si lo que quiere es un poco de diversión que no involucre muñecos o shows de magia, puede darse un paseo por The District, una zona en el cuarto nivel del barco, donde hay bares y lounges, como el Pink Bar, que ofrece las mejores champañas del mundo. Para los fanáticos de los deportes existe un pub, al estilo inglés, con varias televisiones que transmiten los torneos y partidos más importantes del momento.

El barco cuenta también con Palo y Remy, dos restaurantes exclusivos para mayores de 18 años. El primero especializado en gastronomía italiana, tiene un ambiente acogedor con decoración de inspiración veneciana. Entre los platos más solicitados están el carpaccio de atún, los hongos portobello con polenta y el pollo al horno relleno de ricotta, albahaca, pimentón, scallops, frijoles y tocineta. Todo esto acompañado de una completa carta de vinos italianos. El segundo es de especialidad francesa, inspirado en el personaje de Ratatouille.

Entretenimiento
Es el epicentro de la experiencia Disney. Desde que amanece hasta que anochece hay decenas de acontecimientos en diferentes partes del barco y para diversos públicos. Todas las mañanas, a primera hora, un comunicado detalla los eventos que tendrán lugar ese día. El espectro es tan amplio que va desde actividades en la piscina principal, concursos de trivia o karaoke en el D Lounge (en la noche se convierte en discoteca para la familia), hasta musicales –estilo Broadway– en el teatro, sesiones fotográficas con princesas y personajes de Disney, y fiestas de disfraces con espectáculo de fuegos artificiales en la cubierta.

Hay que tener en cuenta que resulta imposible ir a todo. Probablemente no llegue a conocer ni la mitad del barco, por eso, si le gusta planear, debería elegir de acuerdo con sus prioridades, preferencias y la edades de su grupo. O puede decidir en el momento, de acuerdo con su estado de ánimo. Lo importante es que tiene el control de su tiempo y no tiene que hacer nada que no quiera.

Para darse gusto
Pizza, macaroni con queso y papas fritas no son el epítome de un almuerzo saludable, especialmente si están todas en el mismo plato. Sin embargo es lo que la mayoría de los niños va a elegir. Recomiendo por tres días hacerse el de la vista gorda y no perder tiempo tratando de negociar para que sus hijos opten por el pollo a la parrilla y los vegetales al vapor, que también están disponibles en el bufé, junto con lomo al horno, una amplia variedad de pescados, carnes frías, quesos, frutas y verduras. Tenga en cuenta que esto es solo al mediodía, ya que en la noche se sirve la cena en uno de los tres restaurantes temáticos y la elección es más sofisticada.

Entre los más pequeños también resultan muy populares el Flo Café, basado en la película Cars, donde a lo largo del día pueden pedir hamburguesas, perros calientes y pizza, sin límite; y los dispensadores de helado, que les proveen la cantidad de conos que deseen. A esto se suma el recién inaugurado Vanellope´s Sweets and Treats, una tienda de dulces y gelati hechos a mano, que recrea el mundo de dulce de Sugar Rush, el videojuego de carreras de la película Ralph El Demoledor. Es un espacio interactivo que estimula los sentidos, desde el aroma a cono recién hecho que se percibe cuando uno pasa cerca, hasta los diferentes sabores que cambian a diario y la música de los videojuegos. “Nuestro negocio es contar historias, crear ambientes donde la gente se pueda sumergir y sentir una conexión emocional”, añade Handke, de Imageneering.

Tierra Firme
Castaway Cay es una isla privada, en Bahamas, exclusiva para los pasajeros de los cruceros de Disney. Playas de arena blanca, agua cristalina y vegetación nativa proveen un entorno ideal para pasar el día. Aquí también hay una amplia variedad de actividades en las cuales puede participar, como caretear, darle la vuelta a la isla en bicicleta, correr o, si prefiere, simplemente recostarse en una silla para disfrutar de la vista. Serenity Bay es una zona exclusiva para adultos, donde puede tomar clases de yoga, recibir un masaje o disfrutar de un coctel en el bar mientras sus hijos se divierten bajo la supervisión de expertos en Scuttle´s Cove, un lugar diseñado especialmente para ellos. El almuerzo tiene lugar en los comedores al aire libre donde puede elegir entre una variedad de platos preparados en el BBQ. Al caer la tarde, un sistema de transporte de la isla lo lleva al barco de nuevo para zarpar rumbo a Puerto Cañaveral en la Florida, donde termina esta travesía.

IMPORTANTE: No hay que perder de vista que es un crucero de Disney. Es inevitable encontrarse con Mickey, Goofy, Donald o princesas y piratas en los corredores, niños de todas las edades corriendo (y gritando) por la piscina principal y las bandas sonoras de las películas más taquilleras retumbando en los parlantes de algunas de las zonas comunes. Pero es parte del encanto, y si encuentra que a veces es demasiado, siempre hay un lugar a donde escapar.

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enero
29 / 2016