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Juliana Velásquez: "Empecé a cuestionar cosas que la gente creía una pendejada"

Diners habló con Juliana Velásquez, quien se dio a conocer por su participación en el programa colombiano Club 10 y que 16 años después celebra su primer Grammy Latino.

Foto: Cortesía prensa

Diners habló con Juliana Velásquez, quien se dio a conocer por su participación en el programa colombiano Club 10 y que 16 años después celebra su primer Grammy Latino.

Hay dos recuerdos que se vienen a la mente de Juliana Velásquez cuando habla de su infancia. El primero de ellos es Club 10, un programa infantil en el que compartía con tres peluches que marcaron la niñez de muchos colombianos: Mery Moon, Aurelio Cheveroni y Dino. El segundo es el constante acompañamiento de su familia que luchaba para que el sueño de la más pequeña de la casa se hiciera realidad. 

“Mi papá me ayudaba a ensayar la canción mientras que mi mamá me escogía el vestuario. Mi tía cosía el vestido y mi hermana me enseñaba la coreografía. Era toda una familia alrededor de una personita chiquitica. Creo que nadie se imaginó que iba a llegar hasta donde estoy llegando en este punto”, recuerda la ganadora al Grammy Latino como Mejor nuevo artista.

Para Velásquez la música no es solo un pasatiempo más. Es su oportunidad de transmitir las historias que más la han inspirado. Por eso no duda en tocar temas como la desaparición, la depresión, los trastornos alimenticios y los embarazos no deseados. 

Juliana Velásquez

La música, una amiga inseparable

A pesar de que su carrera se ha centrado en la actuación —donde se destaca su participación en novelas como La gloria de Lucho, Historia de un crimen y Pa’ quererte—, fue ganar el concurso musical Angelitos en 2004 lo que le abrió las puertas de la televisión. Ahora la música viene a ocupar el lugar que se merecía desde hace mucho tiempo.

Diners conversó con Juliana, una joven de 23 años que al hablar confirma que la edad es solo un número. Aunque tiene voz dulce y una sonrisa que conserva la ternura que inspiraba de niña, responde con madurez y firmeza. Sueña con dar un concierto en el Madison Square Garden (Nueva York) y admite que es impuntual y que por eso mismo le molesta la gente que llega antes de tiempo. Eso y que le salga una cáscara de huevo en la comida.

Su primera aparición en televisión fue en la audición de Angelitos donde interpretó una canción navideña de Misi. Sin embargo, después se enfocó en la actuación…

Lo que realmente empecé a hacer en la vida fue cantar y bailar. Me presenté en algunos concursos folclóricos de mi colegio, donde hacía de Moana, la reina del agua, y bailaba cumbia y mapalé. 

A pesar de que después del concurso me centré en la actuación y en la presentación, la música me hizo compañía todos los días. De hecho, siempre me apoyo mucho en ella para hacer mis personajes, pero no es sino hasta ahora que le pudo dar el protagonismo que merece.

De Angelitos saltó a Club 10, ¿cuál fue la mayor enseñanza que le dejaron Aurelio, Dino y Mary Moon? 

Participar de chiquita en Club 10, que era mi programa favorito, fue como ir a Disney y que Mickey te sentara al lado en su caravana. 

Es lo más increíble que me ha pasado en la vida porque me enseñó el poder de la magia. Todos los días trabajaba con tres pedazos de peluche, pero sus manipuladores eran tan artistas y tan buenos en lo que hacían, que hasta yo me comiera el cuento. Y no por ser una niña, incluso de grande sentía que existían.

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Yo creo que uno como artista tiene esa capacidad. En la medida en la que tú le metes magia a lo que haces, puedes conseguir que todos te crean en el cuento. Si comunicas cómo te sientes en verdad, logras que los demás se identifiquen contigo. 

Por eso todo lo que hago tiene un porcentaje de magia que heredé de esa experiencia. Porque aunque no todos los sueños se cumplen, a punta de convencimiento y mucho trabajo se pueden lograr cosas que uno ni siquiera es capaz de imaginar. 

En su discurso al recibir el Grammy Latino mencionó que a través de la música busca contar las historias que han llegado a su vida. ¿Por qué es especialmente importante para usted la de Joaquín, el pescador que no regresó a casa? 

A pesar de que todas las canciones que escribo nacen de mi corazón y de mi forma de ver el mundo, siento que son historias que la vida me pone en el camino para que yo las cuente. 

Jamás me propuse hablar de un pescador, pero por cosas del destino pasé cinco años en San Andrés, hablo creole y de repente me encuentro con esto en el momento en el que decidí empezar a componer. 

Me pareció muy importante porque en nuestro país se desaparecen personas todos los días, dejando a familias enteras sin respuestas, porque ocurre en lugares donde estas cosas pasan y nadie se entera. Creo que como artistas sí tenemos la responsabilidad de darle voz a eso que generalmente no se escucha.

En 2016 estrenó Enséñame, su primera canción, pero fue hasta 2021 que decidió darle mayor importancia a la música y a la composición, ¿por qué?

Si bien saqué mi primera canción hace cinco años y la amo, sentía que no tenía claro cómo quería sonar ni qué quería comunicar. Hasta que por fin hice clic sin buscarlo y sin quererlo cuando una persona muy cercana a mí se quitó la vida. 

Eso me generó muchas preguntas y empecé a escribir Cóseme. Luego comencé a padecer de unos trastornos de alimentación muy fuertes y a través de una canción empiezo a contarle a mucha gente y muchos me dicen que también les había pasado. 

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Entonces me cuestionaba por qué a todo el mundo le pasaba esto y nadie lo decía, que pendejada. Ahí fue cuando decidí sacar este primer álbum que habla de temas fuertes, pero necesarios para generar conversaciones.

Justamente Cóseme se la dedicó a “todas las personas a las que el dolor y la soledad les han ganado la batalla”, pero especialmente a ‘DG’, quien supongo fue la persona que la inspiró a escribir este tema…

Sí. Era muy cercana a mí, además era menor que yo, tenía 17 años. Fue una cosa muy dolorosa porque el juicio que se maneja alrededor de una persona que se quita la vida solamente deja claro que quienes no hemos sufrido de depresión no tenemos ni idea de lo que se siente padecer una enfermedad mental. 

Creo que vivimos en un mundo en el que todo el tiempo señalamos al de al lado porque nunca nos paramos cinco minutos a pensar cómo se siente ser la persona que está al lado. Todo eso se resume en Cóseme, que es un homenaje para ella y para todas las personas que ya no están y que no lograron batallarlo a tiempo.

Juliana Velásquez

Su más reciente sencillo, y el primero después de ganar el Grammy Latino, es Mujer desastre, una canción que siento que define mucho ese autosabotaje del que muchos somos víctimas. ¿Usted se considera o se ha considerado una mujer desastre? 

Sí, por supuesto. Y creo que todo el mundo ha sido un desastre en algún momento, pero ese desastre también es parte de lo que somos hoy. 

En este mundo donde todo aparentemente está tan bien, donde nos comparamos todo el tiempo y envidiamos la vida del otro porque no nos creemos lo suficientemente especiales, está bien que de vez en cuando nos sintamos un desastre, pero también es necesario que sepamos que por algo estamos aquí, no hemos llegado en vano a donde estamos. 

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María Camila Botero. Soy periodista. Me gusta observar el mundo y luego escribir sobre la vida. Me apasionan los temas con enfoque social, el cine y los libros. Twitter: @CamiBotero8 Correo electrónico: camila.botero@revistadiners.com.co 

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Diciembre
14 / 2021

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