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Sonic Forest, el documental de Joaquin Phoenix y Bomba Estéreo

Simón Mejía, de Bomba Estéreo, se unió a Stand for Trees para hacer este documental que muestra la riqueza cultural y natural de Chocó y Urabá.

Foto: Cortesía Stand for Trees

Simón Mejía, de Bomba Estéreo, se unió a Stand for Trees para hacer este documental que muestra la riqueza cultural y natural de Chocó y Urabá.

El carbono es fundamental para la vida. Todo tiene algo de carbono en su composición, pero también es uno de los principales elementos que contribuyen a la contaminación del medio ambiente. Con esa narración comienza Sonic Forest, un documental que muestra la travesía de Simón Mejía, de Bomba Estéreo, por Mutatá y Bahía Málaga.

Este documental hace parte de una campaña de Stand for Trees que busca visibilizar el trabajo con las comunidades y los esfuerzos por encontrar actividades económicas que mitiguen el impacto ambiental en regiones que se caracterizan por la explotación minera y la tala de bosques.

Con el apoyo de Joaquin Phoenix, REDD y un equipo audiovisual liderado por Josh Thome, Mejía se embarcó en un viaje por el Pacífico colombiano, ‘un lugar con mucho power’, como él lo describe, y con una riqueza cultural ancestral que se mantiene intacta.

Conversamos con Mejía sobre este trabajo que dio como resultado el documental Sonic Forest y la canción Déjame respirar, en colaboración con la cantora Nidia Góngora.

¿Cómo se involucró en este proyecto y cómo nació el proyecto?

Fue una invitación de Stand for Trees y del director del documental, Josh Thome. Esta es una plataforma a través de la cual se visibilizan proyectos en distintas partes del mundo que trabajan el modelo de créditos de carbono.

Ellos venían desarrollando este formato con músicos, los llevan a conocer y se hace un video o un musical. Ahí surgieron estos procesos del Pacífico, que en el documental solo mostramos dos pero hay más comunidades que participan en este modelo.

Stand For Trees nos buscó para que fuéramos a conocer estos proyectos e hiciéramos el documental y la canción para que las personas puedan entrar a la plataforma y apoyen las diferentes iniciativas.

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¿Alguna vez había participado en un proyecto de conservación ambiental?

A manera de documental, no. Pero sí había sido cercano a otros proyectos en diferentes partes de Colombia que ayudan a la conservación. Estrictamente con este modelo de créditos de carbono no, y me parece muy interesante. Todo el mundo puede comprar estos créditos y nivelar la huella de carbono que estamos dejando expulsando a la atmósfera. Lo ideal sería que dejáramos de usar combustibles fósiles para evitar esto, pero la transición es lenta y mientras tanto es una manera de ayudar.

¿Cuánto tiempo les tomó grabar este documental?

Estuvimos en Chocó, en Bahía Málaga y en Mutatá, en el Urabá antioqueño. Ir a Mutatá no era sencillo, pues es una zona con muchos problemas, con mucha violencia y el acceso a las comunidades indígenas no es tan fácil como a las comunidades afro. Igual fueron dos semanas increíbles de filmación, mientras que la posproducción duró casi un año completo.

¿Cuál de estas comunidades lo sorprendió más?

Me impactaron mucho las dos. Urabá no está tan alejado como el Chocó, de hecho, para llegar allá se hace por la carretera que va de Medellín a la costa. En Bahía Málaga solo se puede llegar por agua, como a casi todo en el Pacífico, y eso lo hace más grandioso. Las cascadas que se ven, la selva… es un lugar mágico.

Las dos son comunidades muy lindas y poderosas. El trabajo que están haciendo lleva mucho tiempo y les toca superar las adversidades que los han arrinconado.

Hubo algo que me llamó la atención en el documental y es que siempre va con el celular capturando sonidos de instrumentos, aves, el agua… ¿cómo clasifica estos sonidos luego para convertirlos en canciones?

Siempre uso mucho la memoria y trato de clasificarlos apenas llego del viaje porque aún los tengo frescos en mi memoria. Si dejo pasar tiempo los olvido, pero voy marcando en mi teléfono.

Los puedo capturar con un micrófono que conecto a mi celular y ahí voy marcando las cosas que me llaman la atención. En mi casa los reviso en el computador, pero mientras grabo, me voy imaginando y organizando la producción de la música.

¿Esperaba encontrar esa musicalidad con la que viven a diario en el Chocó?

Sí sabía del power musical que tienen. Es algo arraigado y el hecho de que la modernización no haya llegado hace que haya algo muy raizal, muy bacano, que no pasa en la otra costa con la cumbia, en donde hay fusiones mucho más modernas con la música.

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Cuando uno se mete en lo profundo del Chocó se encuentra con manifestaciones que llevan siglos sin cambiar y eso es muy bonito.

¿Hubo algún sitio que llamara en especial su atención?

Bahía Málaga. Hay un parque natural con sitios muy bonitos para conocer. Tienen unas cascadas inmensas que se pueden ver en el documental. Es impresionante y aunque con la pandemia se frenó, una de las cosas interesantes que tiene la comunidad es el desarrollo del ecoturismo. No es un turismo masivo porque sigue siendo un lugar salvaje y eso no le gusta mucho a las personas, pero cuando todo se reactive, hay que ir a conocer las cabañas que ellos mismos construyen.

¿Cómo podemos involucrarnos desde la ciudad en proyectos que ayuden al medio ambiente en diferentes regiones del país?

En Stand for Trees podemos ayudar todos. Cualquier persona entra y escoge el proyecto que quiera ayudar. Es una forma de equilibrar la huella de carbono y también apoyamos a una comunidad en el país. Hay muchos proyectos en el mundo y esa plata le entra directamente a la comunidad.

¿Cómo fue trabajar con Nidia Góngora en la canción?

Muy bacano, no la conocía. No la conozco todavía porque siempre fue a distancia. Siempre hubo el tema de hacer la canción y la íbamos a hacer con Bomba Estéreo, pero yo sentía la necesidad de hacerla con una voz de allá para que viniera sinceramente de ese territorio.

Un día se me vino Nidia a la cabeza, porque yo conocía su trabajo y me pareció perfecta. Ya tenía toda la música, le enviamos el documental, le dijimos cómo era el concepto y nos mandó la canción. La letra es hermosa, la hizo ella y va perfecto con todo el espíritu que le queríamos dar.

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Juan Sebastián Alba Torres, periodista cultural. Escribe sobre cine, televisión, literatura y música

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Noviembre
19 / 2020
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