Consejos de cuatro expertas sobre cómo atender bien a la visita

Durante la pandemia, ser anfitrión en casa pasó de ser un lujo a una necesidad. Estas cuatro mujeres comparten, cada una desde su campo, sus secretos para lucirse con los invitados.
 
Consejos de cuatro expertas sobre cómo atender bien a la visita
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POR: Adrian Osorio

En el confinamiento siguió alguna receta por YouTube?, ¿compartió una copa de vino “virtual” con sus amigos o seres queridos?, ¿exploró su talento, hasta ahora oculto, para la decoración de interiores? o ¿hizo sus pinitos en el mundo de la pastelería? Durante la pandemia nos reencontramos con nuestra casa en los ámbitos físico y emocional. La imposibilidad de vivir de puertas para afuera, de visitar restaurantes o de celebrar reuniones presenciales hizo que cada quien se convirtiera en anfitrión de los invitados más importantes: nosotros mismos y nuestras familias.

A pesar de que ya todo ha vuelto a la “normalidad”, y que los restaurantes han reabierto sus puertas, el gusto por celebrar, experimentar y convocar momentos especiales en casa permanece.

Diners conversó con cuatro colombianas que están creando tendencia en los campos del food styling, el buen vivir, la gastronomía y el arte floral. Cada una nos comparte su visión de lo que significa hoy ser un buen anfitrión.

“Uno es el invitado más importante de su casa”

Hablar de un buen anfitrión, sin duda, es hablar de Mariana Velásquez. En sus más de veinte años de carrera como food stylist, esta colombiana ha logrado ser reconocida por desarrollar un universo propio en el que convergen estilo, moda y gastronomía.

En una pausa de almuerzo durante una de sus producciones, esta vez en Stone Barns, noroeste de Estados Unidos, Mariana recuerda a sus abuelas como anfitrionas espléndidas, generosas, con unas mesas llenas de cariño y autenticidad.

“Mi abuela libanesa ponía todo al centro, grandes bandejas, varios tiempos. Mi abuela paisa con su lino planchado, el mantel de croché que ella tejió, la olla divina de fríjoles; cada una en su estilo superauténtico”, rememora.

Hace veinte años Mariana está radicada en Estados Unidos. Vive entre viajes, sesiones fotográficas, apariciones en televisión o producciones editoriales. Como la que hizo para el libro de la entonces primera dama Michelle Obama American Grown (2012), que puso su nombre en las grandes ligas del estilismo gastronómico.

Mariana Velasquez food styling
Foto cortesía Gentl & Hyers.

Para esta bogotana, el arte de ser un buen anfitrión está relacionado con el diseño de un ambiente en donde todo lo visual y lo auditivo forme parte de la experiencia. “Pensar en la paleta de colores que se va a utilizar en la mesa, si habrá flores u objetos o si se combinan cosas nuevas y antiguas”.

“Esa puesta en escena tiene que ver con lo que uno lleve puesto o cómo le pide uno a la gente que vaya vestida; si es algo elegante o relajado –asegura–. Todos los momentos tienen una oportunidad de expresión. Cuando uno invita, pone las reglas y gradúa el tono. Todo se vale”.

De hecho, hace años ella diseñó un delantal especial porque quería sentirse bien arreglada en los sets de fotografía. Hoy, esta prenda es uno de los productos insignia de Casa Velásquez, su marca lanzada oficialmente en marzo pasado y que pone su sello particular en diversas piezas como manteles, individuales o servilletas bordadas. 

Food styling
Foto cortesía Gentl & Hyers.

“Uno debe usar las cosas más lindas que tiene todos los días, porque uno es el invitado más importante de su casa. El momento es ya y hay que utilizar las cosas bellas siempre”, agrega.

Para esta experta, un buen anfitrión se prepara con tiempo, hace las cosas con anterioridad y es organizado. Además, se preocupa por “estar presente”. “Hay invitados que quieren genuinamente dar un apoyo para que uno también disfrute. Esta es la forma de integrar y acercarse a la gente que tiene uno en su casa”, afirma. 

“Invitar requiere trabajo y si no se disfruta del proceso, se hace una reserva en un restaurante y ya está. No hay que complicarse.”

Los consejos de Mariana

1. Sea auténtico. Uno recibe en su casa a su manera. Cuando se trata de ser alguien más es cuando se cometen todos los errores. 

2. No pretenda hacer miles de cosas: tener flores, siete tiempos, meseros, mariachis… Trate de mantenerlo lo más sencillo posible.

3. Utilice lo que ya tiene. Siempre hay una vajilla guardada o elementos para mezclar: vajillas europeas con piezas de barro de La Chamba (Tolima) o piezas de terracota.

4. No presente disculpas. Reciba los cumplidos con gusto y nunca presente excusas; nadie se da cuenta de lo que uno como anfitrión nota que le faltó o le sobró.

“Hacer de lo cotidiano algo extraordinario”

Como buena paisa, Beatriz Gallo, más conocida como Tiz, tiene muchos dichos y una chispa que ilumina cada historia que cuenta. Esta periodista de formación y anfitriona por convicción enseña sus mejores secretos de mesa y cocina en su cuenta @CasaTiz

Su proyecto comenzó hace cinco años luego de que ella y su esposo Eduardo regresaran a radicarse en su natal Medellín. Por el trabajo de él duraron 25 años en un periplo por ciudades de Colombia, Brasil y Estados Unidos.

En el exterior, Tiz se hizo cargo de su propia cocina para que sus tres hijos no comieran comida chatarra y se dio cuenta de que eso estaba dentro de ella, quizás implantado desde las comidas de infancia en la casa de sus padres y en especial por su mamá, quien le enseñó la magia de la gastronomía colombiana.

Beatriz Gallo Casa Tiz
Foto cortesía Casa Tiz.

“CasaTiz nació para compartir la experiencia del mundo expatriado, de mamá, de familia, de adaptación, de recetas y para inculcar eso que toda la vida fue tan importante para nosotros: el ritual de sentarnos alrededor de la mesa”, comenta.

En ese compartir no hay lugar para el “protocolo acartonado” ni para las “mesas de mentiras”. En su cuenta comparte lo que funciona en su casa en términos de decoración, mesas, recetas y viajes. Aunque no es chef ni decoradora, su pasión por ser una buena anfitriona y su estilo único la han ubicado como un referente en el país.

“Siento que, a raíz de la pandemia, todas las redes se saturaron de mesas muy cargadas, porque están hechas para la foto. No son reales… Yo no necesito traerme toda la plaza de mercado ni toda la floristería para adornar, ¡qué pereza! ¿Uno poner y quitar eso todos los días?”, comenta Tiz entre risas. 

Casa Tiz
Foto cortesía Casa Tiz.

Aunque su cuenta ya era popular antes de la pandemia, durante el confinamiento su fama se disparó. En cada transmisión en vivo reunía cerca de tres mil personas a través de Instagram para indicar cómo poner la mesa, usar las servilletas o preparar recetas sencillas.

Para ser un buen anfitrión, Tiz recalca la importancia de tener presente que no todas las invitaciones son perfectas y que lo importante es ser recursivo. Además, señala que uno de los errores más comunes de la gente es no invitar por pensar que es muy costoso. “Me fascina sacarlos de ese mito. Siento que el momento alrededor de la mesa resulta tan importante que, lo de menos, es el menú”, asegura. 

Los consejos de Tiz

1. Mucha gente pregunta ¿qué quieren tomar? No pregunten eso porque qué tal que quieran tomar algo que uno no tenga. Siempre deben decir: te ofrezco x, y o z, ¿qué quieres?

2. Hay que facilitarle la vida al que llega poniendo una mesa no tan complicada y dando el ejemplo. 

3. Nunca destruyan un momento alrededor de la mesa por pararse a recoger los platos. La gente tiene esa manía porque el protocolo dice que si terminó de comer hay que retirar.

4. Nada sale con nada, pero al final todo combina con todo. Yo amo inculcar que podemos comprar de “platico en platico”, combinar y mezclar.

“En el nuevo ‘hosting’ no hay reglas” 

Verónica Faccini se define como una contadora de historias a través de la comida. De hecho, creó su propia forma de relato culinario: los Hosting Boards, conocidos en Colombia como tablas de quesos. 

Estas tablas le han permitido a esta bogotana romper las reglas de los anfitriones tradicionales y ser una de las nuevas figuras en este arte. “Las personas piensan que es superdifícil, que toca saber cocinar, hacer pies como los de Martha Stewart, tener una gran cantidad de conocimientos… y se olvidan de que lo único que se necesita son las ganas de crear un momento y sorprender”, comenta.

Y es que Faccini ha logrado conectar con miles de personas en las redes sociales con su exquisito estilo para presentar en tablas quesos, charcutería, postres y hasta comida típica colombiana.

Verónica Faccini
Foto Lucho Mariño, producción Cristina Tingle.

De adolescente soñaba con diseñar eventos mientras ayudaba a su abuela a preparar sus reuniones. Con este objetivo en mente estudió Administración de empresas en el CESA e hizo una maestría en Diseño de Interiores en Madrid.

En el país ibérico logró, gracias a una publicación precisamente de un Hosting Board en Instagram, conseguir una práctica con el reconocido chef Dani García. “Ahí aprendí cómo vender comida y me di cuenta de que se vende igual que la moda: fotos diferentes, crear un concepto alrededor de una mesa y comunicarlo”, recuerda.

hosting Boards
Foto Lucho Mariño, producción Cristina Tingle.

Su convicción por crear la llevó a seguir rompiendo sus propias reglas. En plena pandemia rechazó la oferta de trabajar con el reconocido cocinero y en noviembre de 2021 creó su empresa Toast and Host, con la que hace servicios de catering y talleres de capacitación.

“Me interesa enseñarles a las personas a atender, a ser un buen anfitrión, y a motivarlas para que lo hagan desde lo que son ellas. Empezar a verlo como algo creativo, una forma de expresión, y dejar de hacerlo con tanto protocolo y cosas que nos frenan.”

Los consejos de Verónica

1. Gócese todo. Desde que lo empieza a planear hasta limpiar los platos. Yo odiaba limpiar, pero me di cuenta que es parte del plan. 

2. Coloque algo que genere una conversación, como cartas de arte o galletas de la fortuna.

3. Tenga diferentes alturas, texturas, formas, colores y sabores. Por ejemplo, que todos los quesos no sean circulares, sino unos rectangulares y otros cuadrados.

“Las flores reflejan tu estilo a la hora de decorar tu casa”

“Mi sueño hace cuatro años era tener la florería más cool de Bogotá y hoy ya la tengo”, afirma Juliana Bustillo, más conocida en redes sociales como la Sra. Ora y una de las nuevas figuras del arte floral y del estilismo en el país.

Juliana heredó de su madre el gusto por vestir la mesa, por explorar con colores y texturas, y en las que no puede faltar su consentida: el clavel colombiano, su flor favorita, no solo por su resistencia, sino porque permite armonizar cualquier paleta de color. Le siguen la rosa de jardín y los anturios, de los que destaca que están siendo transformados por diversos artistas con pintura, telas y hasta pedrería.

Juliana Bustillos
Foto cortesía Ora Floral Agency.

La Sra. Ora, graduada de Comunicación Social de la Universidad Javeriana, afirma que durante la pandemia hubo un renacer de la industria floral, ya que la gente quería tener su casa bonita y además las usaba para reemplazar las invitaciones que por el confinamiento no les podía hacer a sus seres queridos.

“Un buen anfitrión debe ser práctico en sacar todas esas cositas que tiene en el clóset y que a veces no utiliza: bases de diferentes tamaños y experimentar con el mix and match –señala–. Un buen anfitrión tiene que viajar y, en todos los países a donde vaya, debe encontrar artesanías auténticas que las pueda aprovechar”.

Ora floral agency
Foto cortesía Ora Floral Agency.

Para ella, un anfitrión puede beneficiarse del uso de las flores para decorar o dar toques de color a la mesa y la sala, los lugares predilectos de reunión y conversación en la casa. De hecho, en sus talleres enseña que decorar con flores puede ser más sencillo de lo que uno se imagina.

Ora, un nombre femenino hebreo que significa ‘luz’, empezó como una agencia floral y hoy desarrolla eventos, talleres y servicios de consultoría especializada en la industria floricultora. Además, ya planea su florecimiento en Estados Unidos y en países de Latinoamérica. 

Los consejos de Juliana

1. Recuerde que “menos es más”. No tiene que atafagar su casa con flores para mostrar que puso la casa bonita. Puede utilizar pocas cantidades de tallos y dar de qué hablar.

2. Resalte y contraste los colores de las flores: por ejemplo, si tiene un mantel azul, ponga flores frambuesa o si tiene un mantel lila contrástelo con flores amarillas.

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octubre
5 / 2022