De hacer terapia con origami a galerías de Nueva York y Japón

Juliana Bernal es una diseñadora industrial que a partir de un trabajo de origami con su hijo, con el fin de mejorar sus niveles de atención, cambió su estilo de vida y ahora crea cuadros que llegan a galerías de diferentes países.

“Su hijo tiene un coeficiente intelectual muy alto, pero le cuesta enfocarse”, esa fue la noticia que determinó, al principio y sin saberlo, un cambio en el estilo de vida de Juliana Bernal, diseñadora industrial de la Universidad de Los Andes.

“Sucedió el año pasado. Mi hijo Nicolás, de siete años, estaba pasando por un momento difícil académicamente. Asimilaba la información muy rápido, pero su output, o la ejecución de tareas era lenta”.

“Entonces me comencé a informar sobre qué hacer en estos casos y recordé que hacía un tiempo había hecho trabajos de origami. Ya está comprobado que esta técnica sirve para concentrarse, calmarse, para desarrollar la motricidad fina y también fortalece la autoestima porque logras hacer figuras, es decir, alcanzas objetivos. Fue muy positivo para mi hijo”.

Pero la historia no terminó cuando los buenos resultados académicos de Nicolás comenzaron a aparecer. Juliana se preguntó qué iba a hacer con todo lo que había producido junto a su hijo, ¿lo desechaba? ¿lo guardaba en un cuarto? “Luego entendí que yo también hice la terapia, era muy esquemática, seguía una rutina, y esto me ayudó a cambiar, así que comencé a tomarlo como una carrera. Hice el primer cuadro, luego el otro, y después el siguiente”.

Bernal insiste en que lo de ella no es pintura, es instalación o escultura, pues sus cuadros son en tercera dimensión. Aunque su vocación artística comenzó hace poco más de un año, ya ha participado en ferias de arte en Miami, Nueva York y próximamente llevará su obra a Tokio, en Japón. Diners conversó con ella sobre la importancia de cambiar rutinas, salir de la zona de confort y la evolución de su trabajo.

Comencemos con lo más reciente, ¿cómo fue tu participación en la Feria Art On Paper de Nueva York, que se realizó del 7 al 10 de marzo?

Participé con dos obras de la serie Franjas y la serie Rombos. A esta feria llegué gracias a mi representante, una argentina, quien también me ha llevado a otras ferias como Scope en Miami, una de las ferias paralelas de Art Basel, allí también participé con una obras de estas dos series.

¿En el marco de estas ferias, qué tendencias o estilos se están manejando actualmente en trabajos con papel?

Hay un matemático del MIT que trabaja con módulos y figuras geométricas. Su trabajo se desarrolla con base en algoritmos. Yo intenté usar los programas qué el usa y créeme que no entendí nada, ¿qué es esto?, pensaba. Él es un matemático puro y duro. A partir de ese programa saca las matrices para determinar en dónde corta y dobla el papel. Él tiene su propia cortadora y máquinas gigantes. Es uno de los íconos.

Tengo entendido que viene una próxima feria en Japón ¿podría hablarme de ella?

Me voy el 7 de abril a Tokio para una exposición que se realizará el 11 del mismo mes en el Instituto Cervantes. Es una convocatoria de una galería llamada Arcot, de Ricardo Gaitán, quien impulsa a artistas emergentes y jóvenes para llevarlos a exponer su arte en Japón. Voy acompañada de las obras de 30 artistas.

¿Desde la época en la que estudiaba Diseño Industrial en los Andes, ya elaboraba propuestas con fines de galería y exposiciones?

Crecí con los textiles con los que trabajaba mi mamá, con fibras naturales, con sensibilidad en las manos. Todo lo hago con mis manos, no uso el computador para nada, todo lo boceto a mano. Ahora la tendencia, como te decía ahorita, es que hay mucho arte hecho con máquinas, una especie de arte industrial. He querido mantener el hecho de que el artista hace su obra, soy consciente de que a veces algunos proyectos se salen de las manos, incluso algunos me dicen que me consiga un asistente, pero me rehúso, aunque sepa que en algún momento me corresponda. Ahora ves que muchos artistas mandan a hacer su trabajo.

 

¿Cómo fue su evolución artística desde entonces? Comenzó con figuras tipo origami y ¿cómo fue desarrollando su propuesta?

La primera serie fue la de Rombos, pero comencé a diseñarlas modularmente, se repiten y se repiten, pero hay un momento en el que una ficha o color rompen la composición. Luego saqué la segunda serie: Franjas, son bordados con hilo, de figuras curvas. Allí soy consciente de mi obra como artista y del manejo diferente del papel.

Después vino la serie de Ventanas Cinéticas. Me empezó a suceder que, como tengo dos hijos, me tocaba trabajar por la noche, entonces me asomaba por la ventana de la casa y veía dos luces prendidas en el edificio del frente y pensaba: ¿qué estarán haciendo a esta hora? ¿y qué pensarán que estoy haciendo yo? Así que empecé a escribir lo que pasaba, “se prendió una luz, luego la otra, apareció una sombra”…

Al mismo tiempo estaba investigando sobre arte cinético, y ahí es cuando dije que iba a hacer una propuesta en la que el espectador se tenga que mover para que la obra cambie. Esas son las Ventanas Cinéticas, dependiendo de cómo te muevas, la obra brilla más hacia un lado, o hacia el otro.

Por último, como una forma para romper con lo que venía haciendo y cambiar la rutina de mi trabajo, creé las Happy Boxes, allí comencé a trabajar con acrílico, le metí luz, con colores fuertes: rojo, fucsia, verde, amarillo y también pensando en el mercado del pop art, pues lo que veía en Estados Unidos es que hay una tendencias del manejo de luz en las instalaciones.

¿Cuál es su serie más reciente?

Resiliencia, cuando llegué de Scope me tuvieron que operar de la vesícula, me sentía súper vieja a pesar de tener solo 42 años, me dio depresión el hecho de pensar que me quitaron un órgano, lloré mucho. Ni siquiera quería volver a tocar el papel ni hacer nada, tenía miedo de que no me surgieran más ideas. Era un desasosiego horrible por la vida, de allí salió esta serie, que tiene unas palomas doradas y plateadas elaboradas con hojilla de oro. Son nueve cuadros que resumen las etapas que viví durante diciembre pasado.

¿Próximamente tiene una exposición en Colombia?

Durante abril estaré como artista invitada en la Fundación Corazón Verde. Llevaré una serie que se llama Resiliencia y obras de las otras series.

 

 

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