Bogotá Art District: un barrio tradicional lleno de arte

Flora Ars+Natura, espacio de arte contemporáneo dirigido por José Roca que fue creado en el barrio a mediados del año 2013.
Taller del artista Andrés Bonilla que funciona en el segundo piso de Entre las artes.
Taller del artista Daniel Salamanca que trabaja en el barrio desde comienzos de 2014.
Fábrica de zapatos que evidencia el paulatino traslado de un barrio residencial a uno parcialmente industrializado.
Ruinas de la primera iglesia que se construyó en el barrio y que ahora es un taller de mecánica y en donde se perciben algunos vestigios de su uso anterior.
Galería Beta.
Galería Sketch, dirigida por Liz Caballero, funciona en el barrio desde mediados del año 2013.
Galería Beta dirigida por Daniela Camero, que se trasladó a este barrio en julio de 2014.
Casa de la profesora de arte del colegio distrital Juan Francisco Berbeo, que ha estado muy cerca de los proyectos artísticos que están emergiendo en el sector y que exhibe las invitaciones en su ventana.
La cancha de tejo, uno de los lugares más emblemáticos del barrio, que hace parte de su pasado y su presente.
Pintor del barrio que retrata a famosos como Elvis Presley, John Lennon y Michael Jackson.
Biblioteca de Flora.
El barrio San Felipe de Bogotá se está habituando a ver cada día más actividad artística. Los espacios de arte alternativos se han convertido en recorrido obligado para quien gusta del arte.

El Bogotá Art District, en el conocido entorno de San Felipe, está creciendo a pasos agigantados. Diario gráfico de una transformación que en poco más de un año ya muestra otro aspecto de estas casas y, aun así, intenta hacerlo de cara a sus habitantes.

Para la mayor parte de quienes viven en Bogotá o vienen de visita, el barrio San Felipe puede ser un lugar desconocido. Sin embargo, si se les mencionan sus coordenadas, entre las calles 72 y 80, y la avenida Caracas y la carrera 24, es muy probable que pregunten si no es acaso el 7 de Agosto. Pues no. La historia del lugar se remonta a los años treinta, cuando se asentaron sus primeros pobladores en una zona contigua al desaparecido parque El Lago –límite de Bogotá–, pero desde entonces ha sufrido tantas transformaciones como la ciudad misma. Desde los años setenta, comenzó a perder paulatinamente su carácter residencial y se convirtió en un sector que provee diferentes bienes y servicios.

En algo más de un año han comenzado a llegar a sus calles colecciones de arte, talleres de artistas, galerías y espacios artísticos, llevando a muchas personas a predecir que se trata del “distrito del arte en Bogotá”. Y los proyectos culturales han aterrizado allá por sus precios razonables (aunque van aumentando al galope), por su ubicación geográfica y por la fácil accesibilidad, así como con el hecho de que esté conformándose una pequeña comunidad artística. Los galeristas consideran que este sector tiene amplios beneficios para su trabajo, porque los espectadores y coleccionistas programan su visita con la expectativa de ver varias exposiciones con un solo desplazamiento, lo que de hecho ha generado un flujo de visitantes muy significativo. Así que se prevé –y es lo que quiere el sector– llegarán más que galerías y artistas a la zona.

Uno de los que más ha impulsado la movida es Flora, el espacio gestionado por José Roca y Adriana Hurtado, que ha desarrollado diferentes iniciativas de articulación entre los pobladores originarios y los proyectos artísticos que comienzan a desarrollarse allí. Y dado que varios de los artistas ya se trastearon al barrio, la actividad cultural se vive día y noche en estas calles. Un peligro que se tiene identificado y sobre el cual habrá que ser cauteloso: el desplazamiento de los habitantes de este sector por la especulación de los precios que pueda darse en este proceso. La alerta está sobre la mesa.

Sobre el Autor

Organización para el apoyo de las artes en Colombia y Latinoamérica. "Diario de barrio" es el proyecto ganador de la Beca para el fortalecimiento a proyectos artísticos con impacto distrital o local de entidades sin ánimo de lucro y está enfocado en las transformaciones de la población del barrio San Felipe, de la localidad Barrios Unidos. Trabaja junto a los nuevos actores sociales de su barrio, su población flotante y sus habitantes originarios para propiciar espacios de diálogo, compartir objetos culturales, describir su lugar cotidiano y narrar historias compartidas.

Artículos Relacionados

  • Hace 54 años se escribieron los tres grandes himnos del pop
  • Las 10 canciones recomendadas de Camila Zárate, de Canal 13
  • Galería: Los mejores retratos de animales en vía de extinción
  • 11 obras al óleo para recordar la historia de Colombia

Send this to a friend