El poder desconocido de la inteligencia emocional

Conozca uno de los factores de éxito más importantes tanto en la vida personal como en la laboral.

Publicado originalmente en la Revista Diners N. 353, de agosto de 1999.

Cada ser humano tiene un inmenso poder desconocido aun por la mayoría de las personas: la Inteligencia Emocional. Estamos acostumbrados a definir la inteligencia como la capacidad de raciocinio lógico y a relacionarla con el coeficiente intelectual que mide las habilidades para las ciencias exactas, la comprensión y capacidad de análisis reflexivo, el racionamiento especial, la capacidad verbal y las habilidades mecánicas.

Sin embargo, numerosos estudios e investigaciones demuestran que existe otro tipo de inteligencia superior o fuente de poder interno, que es la inteligencia emocional, responsable en un ochenta por ciento del éxito profesional del individuo, independientemente de que sea médico, abogado, vendedor, artista, ingeniero, etc.

Además de un coeficiente intelectual de alto nivel, también necesitamos desarrollar cualidades como la constancia, la fe, el optimismo, la perseverancia, por lo tanto, sentir y pensar son cosas que están estrechamente relacionadas.

Los grandes genios de la historia, como también los líderes y empresarios más reconocidos en el mundo, han conquistado el éxito tras lograr la unión de la inteligencia racional con la inteligencia emocional y su respectivo desenvolvimiento consciente y equilibrado.

Este maravilloso poder inherente al ser humano comprende el despertar de cualidades emocionales y mentales como la imaginación creadora, la voluntad sostenida, el sentimiento de gratitud y la empatía, y está unido a actividades como la persistencia frente a las dificultades, la automotivación y capacidad de incentivar a otros, ayudándolos a explotar sus talentos, el control sobre los impulsos y la canalización de las emociones, entre otras.

La inteligencia emocional es un ingrediente fundamental de la personalidad, más importante aun que el aspecto intelectual, porque de su concienciación y desarrollo dependen el éxito y la felicidad de una persona.

Las emociones y la razón constituyen dos facetas primordiales en el comportamiento humano, que interactúan cada vez que se genera una conducta determinada. Las emociones tienen su sede en una estructura situada bajo los hemisferios cerebrales, llamada sistema límbico.

Este sistema no posee control sobre sí mismo, por lo tanto necesita de un “regente” que maneje la situación emocional, antes que se presente una respuesta brusca e impulsiva. Este administrador o controlador racional es el lóbulo frontal, situado detrás de la frente y cuya eficiencia depende de la madurez y crecimiento que haya recibido en el transcurso del tiempo.

Se han llevado a cabo muchas investigaciones sobre las diversas conformaciones y mecanismos cerebrales, las cuales han suministrado una información muy interesante acerca de la diferencia entre las funciones realizadas por los hemisferios izquierdo y derecho del cerebro.

El hemisferio derecho constituye el asiento de la intuición, de la percepción extrasensorial, e incluye las funciones relacionadas con la creatividad, la imaginación y la capacidad de visualización. Es decir, se encarga de construir imágenes mentales dirigidas a un fin determinado.

Este hemisferio también controla las capacidades de síntesis y de la expresión artística. El hemisferio izquierdo gobierna el pensamiento racional, lógico, la capacidad de análisis y el pensamiento orientado hacia asuntos prácticos. El pensamiento y la imaginación, elementos básicos en la consecución del éxito.

Todo pensamiento recibido por la mente subconsciente y aceptado como una realidad es enviado al cerebro y al plexo solar —cerebro de la subconciencia— para luego ser transferido al mundo como una realidad.

De esta manera, los pensamientos e imágenes mentales se convierten en hechos reales, tangibles. Todas las cosas que experimentamos en el transcurso de nuestra vida han sido creadas por nuestros pensamientos.

Resulta necesario entender que la mente no está al mando de nuestra vida y de nuestros actos, sino que precisamente somos nosotros los que la gobernamos, responsabilizándonos por el efecto producido por nuestros pensamientos e imágenes en nuestra vida familiar, laboral, afectiva y social.

Por consiguiente, la suma de nuestra vida interior y hábitos mentales es producto de nosotros mismos. Muchas empresas y organizaciones resultan afectadas en su funcionamiento porque sus empleados utilizan demasiado tiempo y energía en toda clase de pensamientos negativos de temor, angustia e incertidumbre, y las horas productivas se pierden en un desgaste mental totalmente innecesario.

Para educar su mente en la producción de pensamientos e imágenes positivos, tenga en cuenta lo siguiente:

* La ley de la vida es la ley del desarrollo y del crecimiento, y la naturaleza constituye un testimonio viviente de esa ley. Por lo tanto, si usted cultiva el hábito de crear pensamientos positivos, está en armonía con la ley universal, atrayendo a su vida salud, bienestar, prosperidad y realización.

* Cualquier imagen mental que esté construida con el respaldo de la constancia y de una firme convicción, se manifestará a través del inmenso poder de la mente subconsciente.

* Aprendiendo a educar y a administrar la imaginación creadora, usted se proyecta al descubrimiento de nuevos y valiosos recursos que le permiten actuar con energía y decisión hacia la superación de los obstáculos y a la realización de sus planes y objetivos.

Inteligencia emocional y trabajo:

En el ámbito laboral es muy importante el estímulo de la inteligencia emocional en todos los integrantes de una organización. Las empresas seleccionan candidatos con un alto nivel de desarrollo de sus habilidades para establecer relaciones interpersonales satisfactorias, pues la clave del éxito depende de la atención al cliente y la satisfacción de sus necesidades.

Para ello se requieren personas con una excelente habilidad para el trabajo grupal, de modo que el desenvolvimiento de las habilidades que constituyen la inteligencia emocional se considera prioritario. Las siguientes son esas habilidades:

* Automotivación:

Mantiene a la mente creadora en un estado de búsqueda permanente y dirige a la inteligencia emocional hacia un objetivo concreto, enfrentando los problemas y encontrando soluciones. La automotivación promueve la integración y el trabajo en equipo, constituyéndose en un aspecto esencial para alcanzar excelentes niveles de productividad y competitividad.

*Empatía y buen humor:

Estas habilidades permiten el reconocimiento de las necesidades, sentimientos y deseos ajenos, capacitándolo para ver las cosas desde la perspectiva de las otras personas.

El arte de relacionarse y comprender la óptica de los demás, principalmente si se es jefe, constituye la base en la cual se fundamentan el liderazgo, la popularidad y el reconocimiento social.

Además, la alegría y el buen humor facilitan relaciones mucho más eficaces y agradables e incrementan la capacidad mental para transformar situaciones lamentables en hechos más aceptados, amables y benévolos.

Sin embargo, asumir la vida alegre y felizmente no es una tarea fácil, y para ello se requiere un don, una actitud y un gran esfuerzo de voluntad, que lleven a vivir de acuerdo con sus propias decisiones y su sentir interno.

* Control emocional:

Es la habilidad de responsabilizarse de los propios actos, logrando una expresión adecuada de las emociones mediante un manejo y control del estrés y de la ansiedad, ante situaciones que demandan mucha agilidad y compromiso.

* Higiene mental:

Consiste en enriquecer la vida interior con emociones saludables creadas por la razón, la conciencia y la voluntad. El amor, la seguridad, el optimismo, el valor y la generosidad alimentan la vida emocional en aras de lograr una buena salud integral y una vida mucho más sana y feliz.

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