SUSCRIBIRME
INICIO//Ocio//Libros//“No hay poeta que no sea arrogante” Ida Vitale, ganadora del Premio Cervantes

“No hay poeta que no sea arrogante” Ida Vitale, ganadora del Premio Cervantes

Ida Vitale, poeta uruguaya, es la quinta mujer en recibir el Premio Miguel de Cervantes, el más importante en la lengua española. Aquí le contamos quién es.

Foto: Twitter.com/ @UAHes

Ida Vitale, poeta uruguaya, es la quinta mujer en recibir el Premio Miguel de Cervantes, el más importante en la lengua española. Aquí le contamos quién es.

En Uruguay, el país de las poetas, nació Ida Vitale. Allí mismo, donde regresó a vivir en 2018 después de 30 años de exilio, recibió la llamada que le otorgaría el Premio Cervantes, el más prestigioso de la lengua española. No se lo esperaba, quizá porque a los 95 años, ya la vida espera otra cosa. El 22 de abril de 2019, durante la ceremonia de la premiación, emocionada, consideró que el reconocimiento fue tardío:

“Debí pensar y escribir lo requerido para una ocasión que habiéndome llegado tarde, realmente me sorprendió: pudieron sobrar oportunidades de imaginarla, pero muchas cosas obvias y requisitos muy poco concebibles me hubieran llamado a un sensato equilibrio”.

A esta modestia genuina la acompañó de una honestidad inteligente al citar una frase de Cervantes que se acomodaba a la ocasión: “que no hay poeta que no sea arrogante y piense de sí que es el mayor poeta del mundo”.

Ida heredó el nombre de una tía que no conoció. Esa designación compartida la llevó a acercarse a las tendencias viciosas de esa mujer, hasta parecérsele. Las plantas y los libros que su parienta cultivó en los rincones de la casa fueron de una curiosidad irresistible para la niña. Por eso, a los once, leyó Guerra y Paz de Tolstoi, y en los primerizos de la juventud adolescente leyó a las uruguayas Delmira Agustini y María Eugenia Ferreira.

Ida Vitale tiene 95, una edad tan amplia que acumula todas las volteretas que le tocaron a los escritores nacidos a principios del XX, y a los de la Generación del 45, de la que ella hizo parte junto a Idea Vilariño, Juan Carlos Onetti, Ángel Rama (su primer esposo y con quien tuvo dos hijos), María Zulema Silva Villa, Mario Benedetti.

Se exilió en México cuando estalló la dictadura en 1974. Para entonces, ya tenía una voz conocida entre los nombres repetidos de la literatura, y Octavio Paz la incluyó en el comité asesor de la revista Vuelta.

El nombre de Ida Vitale apareció en las revistas culturales de América Latina con participaciones y ensayos: El País, Marcha, Época, Jaquey, Clinamen, Asir, Maldoror, Crisis de Buenos Aires, Eco de Bogotá; Vuelta y Unomásuno, de México; El pez y la serpiente de Nicaragua. También tradujo libros para el Fondo de Cultura Económica y de a poco salió del anonimato general al que corresponden la mayoría de los que se abocan al género de la poesía.

Vea tambien: Los recitadores, una profesión extinta

Ida se casó con Enrique Fierro, poeta y crítico literario; con él viajó en su primer exilio, con él regresó por dos años a Uruguay, y con él vivió 30 años en Austin, Texas. Pero, Enrique, 20 años menor que ella, murió antes, en 2016. Entonces,Ida quedó sola y regresó a Uruguay, donde tiene más cerca a una de sus dos hijos.

Ahora está en plena mudanza, dijo en una entrevista para el diario El Clarín de Argentina: “Es que decidí volver a instalarme en mi ciudad natal, pero no en el apartamento donde viví siempre, en Pocitos, con Enrique. Mi hija resolvió el asunto y consiguió otro apartamento. Todavía estoy trayendo mi biblioteca de Austin. También, cajones que una no siempre sabe qué contienen. Suelo estar enterada de ciertos premios pero esta vez estaba pensando en otras cosas. Así que el premio me agarró de sorpresa. Claro que me alegra muchísimo”.

Vitale confesó haber sido una de las que hizo fuerza para que Nicanor Parra obtuviera el Premio Cervantes antes de morir, que lo consiguió en 2011, siete años antes de su muerte. Ahora, sin haber hecho fuerza, el premio es de ella.“Es elegante decir que los premios no significan nada pero, caramba, ¡si todos sabemos que reina la idea de que los premios ‘hacen a los escritores”, escribió Vitale para Letras Libres.

El Premio Cervantes no hace a Ida Vitale, a la poeta la hicieron la rigurosidad y la simpleza, que siempre obligó a los lectores a averiguar los laberintos secretos que contienen sus palabras. En una entrevista de El País Cultural, de Montevideo, dijo que en su poesía trataba de buscar “una red de significantes de las palabras que no están en la superficie del lenguaje, de ese fondo secular que se pierde o se adormila”.

El estilo de Vitale, si es que se puede hablar de un estilo en la poesía, ha sido una suerte de juego con las palabras: las junta, hace un verso, lo reduce al máximo y cuenta un mundo en esa estricta precisión de su poesía. “Me gusta esa idea del lector activo. Es verdad que no siempre está dispuesto a prestarse a ese juego, a sacrificar un poco de tiempo. El autor espera que el acercamiento se produzca por un lado y a veces, se produce por otro. O no se produce. Por eso es una suerte cuando coincidimos autor, lector y libro”, dijo Vitale para El Clarín.

El exilio, la naturaleza, las palabras, el lenguaje, todo lo que puede ser exaltado con ojos de poesía compone la obra de la uruguaya. Por ello, ha recibido galardones como el Premio Octavio Paz (2009) el Premio Alfonso Reyes (2014) el Premio Reina Sofía (2015), el Premio Internacional de Poesía Federico García Lorca (2016), el Premio Max Jacob (2017) y, ahora, el Premio Miguel De Cervantes.

Vea tambien: Carta entre José Asunción Silva y Gustave Moreau

Ida Vitale junto a los reyes de España luego de recibir el Premio Miguel de Cervantes/ Foto: Twitter.com/ @UAHes


Uno de sus poemas más conocidos es Fortuna del libro Trema 

Fortuna

Por años, disfrutar del error
y de su enmienda,
haber podido hablar, caminar libre,
no existir mutilada,
no entrar o sí en iglesias,
leer, oír la música querida,
ser en la noche un ser como en el día.

No ser casada en un negocio,
medida en cabras,
sufrir gobierno de parientes
o legal lapidación.
No desfilar ya nunca
y no admitir palabras
que pongan en la sangre
limaduras de hierro.
Descubrir por ti misma
otro ser no previsto
en el puente de la mirada.

Ser humano y mujer, ni más ni menos.

INSCRÍBASE AL NEWSLETTER

TODA LA EXPERIENCIA DINERS EN SU EMAIL

Ver términos y condiciones.
Abril
23 / 2019

ARTICULOS RELACIONADOS

julio 8, 2019 VER MÁS
julio 2, 2019 VER MÁS

Send this to a friend