Cruceros de río: travesías sin límite

Desde el río Mekong hasta el río Amazonas, un crucero fluvial cambiará la percepción de cómo recorrer y descubrir un destino.

Imagen de apertura: Cortesía Crystal Cruises

Cuando a alguien se le viene a la mente la palabra crucero suele imaginarse un barco descomunal, de varios niveles, en medio del océano, con miles de personas a bordo que bajan emocionadas por unas cuantas horas a conocer el lugar. Y, sí, por décadas estos cruceros han dominado los mares y han recorrido las islas y los destinos más exóticos del mundo.

Sin embargo, hay otra opción, que toma cada día más fuerza en el turismo global. Se trata de los cruceros de ríos. Según un informe realizado por la Asociación Internacional de Líneas de Cruceros (CLIA, por sus siglas en inglés), se prevé que el crecimiento de los cruceros fluviales será exponencial en los próximos años. Por lo pronto, en 2017 se incorporarán 13 nuevos barcos a los 184 que operan actualmente en los ríos, lo que representa un incremento del 7 %.

“Los cruceros marítimos están limitados principalmente por su gran tamaño a bordear las costas continentales en la búsqueda de amplios espacios que permitan atracar y facilitar el desembarque de los cientos de pasajeros que suelen transportar en cada uno de sus recorridos. Mientras que los fluviales son más pequeños y pueden navegar libremente por las riberas de los ríos, vías naturales que en la mayoría de los casos atraviesan o bordean ciudades capitales”, explica un funcionario de la agencia Lubel, una de las representantes de Crystal Cruises en Colombia.

Esta sutil diferencia facilita el contacto con los paisajes y la riqueza natural y cultural del lugar, pues, por lo general, el barco permanece en los puertos por las noches y se pueden conocer las ciudades con mayor tranquilidad durante el día –se agradece que solo se tenga que desempacar una vez las maletas y que el centro de las ciudades, por lo general, quede cerca del muelle–. Adicionalmente, gracias a su menor tamaño, la atención y el servicio suele ser más personalizado y exclusivo.

Diners ha seleccionado cuatro ríos en el mundo para navegar en crucero y que ofrecen experiencias completamente diversas: el Mekong, en Asia; el Amazonas, en Suramérica; el Nilo, en África y el Rin, en Europa.

EL DRAGÓN DE NUEVE COLAS
El río Mekong es el más largo del sudeste asiático. Nace en el Himalaya y en sus 4.800 kilómetros atraviesa seis países: China, Birmania, Laos, Tailandia, Camboya y Vietnam. El delta de este río, situado en este último país, tiene nueve bifurcaciones, razón por la cual los lugareños suelen llamarlo como ‘el dragón de nueve colas’. La selva monzónica que lo rodea lo convierte en una zona de gran biodiversidad y paisajes exóticos.

cruceros4_700x465 Una visita imperdible durante el crucero por el Mekong es ir a los templos de Angkor, en Camboya. Foto: Aleksandrv Sykov

La mejor época para recorrerlo es de octubre a febrero, después de la temporada de lluvias. Hay cruceros de varios días de duración, pero los más populares recorren Vietnam y Camboya, donde podrá conocer ciudades como Saigón; apreciar los cultivos de arroz; los mercados flotantes de Can Tho y Cai Be y visitar Angkor, la ciudad perdida del antiguo reino camboyano, ubicada en Siem Riep, llena de templos y misticismo. Este crucero es apto para los que buscan aventuras, contacto con la naturaleza y una exquisita gastronomía.

UNA POSTAL EN MOVIMIENTO
Recorrer el río Rin es adentrarse en el mundo de leyendas y castillos medievales. Con una longitud de 1.233 kilómetros, nace en los Alpes suizos, desemboca en el mar del Norte y es una de las vías fluviales más importantes de Europa Occidental.

cruceros6_700x467 Foto: Cortesía Crystal Cruises

La temporada ideal para realizar este crucero es de marzo a noviembre, aunque hay varias compañías que lo ofrecen en diciembre bajo una temática navideña. Los paisajes que se podrán apreciar, son, literalmente, como de una postal. Bosques, viñedos y majestuosos castillos hacen parte de la ruta. Y aunque en el mercado hay varias opciones, quizás el tramo más romántico es entre Francia y Alemania. Por lo general, parten de Estrasburgo, en Alsacia, y llegan a Colonia, en Renania del norte. En este recorrido se pueden apreciar ciudades como Rudesheim, el valle de Loreley y la imponente catedral gótica de Colonia.

HISTORIA VIVA
Si se habla de ríos no se puede dejar por fuera al más largo del planeta: el Nilo. Con una extensión de 6.671 kilómetros, nace en el lago Victoria y desemboca en el mar Mediterráneo, tiene una energía especial y está cargado de historia por ser una fuente vital para la antigua civilización egipcia.

cruceros2_800x669 El Nilo nace en el lago Victoria y desemboca en el Mediterráneo. Foto: CC

La opción recomendada es tomar un crucero entre octubre y marzo (de abril a junio hay tormentas de arena, mientras que de julio a septiembre el clima es excesivamente caliente), que parte de Aswan y va hasta Luxor. Incluye visitas a las tumbas reales en el valle de los Reyes, el templo de Horus en Edfu, considerado uno de los mejores conservados de Egipto, y de Phile, situado en la pequeña isla de Agilkia.

PURA SELVA
Si quiere adentrarse en lo más profundo de la selva, un crucero por el río Amazonas lo llevará hasta los más recónditos lugares, entre una vegetación espesa, animales como micos y caimanes, y mucha humedad. Este río que atraviesa Perú, Colombia y Brasil, es el más caudaloso del planeta y para algunos es el más largo del mundo. Como siempre, hay varias maneras de recorrerlo. La más habitual es salir desde Manaos, Brasil. Esta ciudad espera recibir a 24.000 turistas durante la temporada, que comenzó en noviembre pasado y se extiende hasta junio próximo.

cruceros3_700x455 Manaos, en Brasil, es uno de los puntos para salir de crucero por el Amazonas. Foto: Filipe Frazao

La otra opción es arrancar desde Iquitos, en Perú. A lo largo del viaje se podrán observar, entre otras cosas, las tribus indígenas, de los ucayalis y de los Marañones; los delfines rosados; Yapacana, “la isla de la iguana”, porque hay una gran cantidad de estos reptiles, y la reserva natural Pacaya Samiria.

Articulos Relacionados

  • Detrás de la portada: septiembre y nuestro gran especial de yoga
  • Galería: ¿Quiere convertirse en un personaje de Pixar?
  • El regreso, el dolor y la melancolía representados en desnudos artísticos
  • 2036: Nexus Dawn, una ‘intercuela’ de Blade Runner