Costa Rica, sinónimo de aventura

El cerro Chiripó es el más alto del país
Playa Hermosa en Guanacaste
Bajo las aguas de esta isla es posible cruzarse con el tiburón martillo y otras especies que cautivaron a Jacques Cousteau
La isla del Coco está a 532 kilómetros de distancia de tierra firme
El hotel Monteverde está literalmente incrustado entre bosques naturales
El río Pacuaré se considera uno de los mejores para practicar rafting y kayaking
La reserva ecológica de Monteverde es la meca para practicar canopy
El hotel Harmony cultiva plantas autóctonas en su jardín
Vegetación y tranquilidad se encuentra en cada espacio

El país centroamericano es un destino atractivo y divertido. Diners le recomienda cinco planes para subir la adrenalina al máximo y disfrutar a conciencia de la naturaleza.

Que Tiquicia es exuberante está a la vista de cualquiera. La selva solo se amedrenta en las aguas del Caribe y el Pacífico, donde se suceden evocadoras playas de arena blanca y negra. También parece darse una tregua en las laderas de sus inquietos conos volcánicos. Bajo esa frondosidad vegetal y parajes acuáticos cohabita una amalgama de insectos, mariposas, reptiles, anfibios, mamíferos y aves sin parangón. Estas especies unas veces se ocultan y otras observan cómo los viajeros disfrutan de la naturaleza que envuelve a Costa Rica. La descarga de adrenalina es el regalo que brindan sus fondos marinos, senderos, olas, ríos y sus eléctricos descensos entre las copas de los árboles. Sin duda, el canopy, el rafting, el surf, el senderismo y el submarinismo son emocionantes alternativas a la hora de experimentar y palpar el país en el que no hay persona que salude o se despida sin pronunciar pura vida. En sintonía con este discurso, existe un gran número de alojamientos ecológicos donde la estancia resulta sostenible.

1. Zip-line en Monteverde
La tirolina, más conocida por estas tierras como canopy, se inventó en Costa Rica en los años noventa. Hoy, el país tico, y en concreto Monteverde, es la meca de esta actividad. Las hay de varios niveles: desde relajados descensos para los más timoratos hasta las más extremas para los ávidos de emociones extremas. En esta altiplanicie situada a 1.400 metros de altitud sobre el nivel del mar, en la provincia de Puntarenas, se encuentran los cables del canopy más largos, altos y rápidos de todo el país. En este lugar, habitado en la década de 1950 por una comunidad cuáquera de los Estados Unidos, no puede dejarse de visitar la reserva biológica Bosque Nuboso de Monteverde y cruzar sus puentes colgantes.

Dónde quedarse
Trescientos metros al este de una gasolinera, en las postrimerías del sendero que asciende el cerro Amigos, se encuentra este hotel con lujosas habitaciones. Dispone de un huerto que abastece a su propio restaurante. Habitación doble desde 151 dólares. http://www.hotelbelmar.net.

2. Surf en varias playas
Unos 400.000 surfistas al año se acercan hasta las costas del país tico para surfear. La facilidad de acceso en algunos puntos, los diferentes niveles, la calidad de las olas y el ambiente que se respira en lugares como Moctezuma, Tamarindo y Hermosa, convierten a Costa Rica en un paraíso de este deporte, que en Tokio 2020 será por primera vez olímpico. El Pacífico y el Caribe están colmados de playas para su práctica, solo hay que saber cuál es la más adecuada para el nivel de cada uno.

En Playa Hermosa, cerca de Jacó, en la costa pacífica, se lleva a cabo una prueba del Campeonato del Mundo por tener unas de las olas más constantes en todo el orbe. Son ocho kilómetros de playa para la práctica del surf. Ojo con las corrientes y las fuertes olas.

En la península de Nicoya, en el Pacífico norte, el surf y el yoga se dan la mano. Son legendarias las playas de Moctezuma, Las Machas, Malpaís, Cuevas, Carmen y Santa Teresa, con olas para todos los niveles, a izquierdas o derechas.

En la península de Osa, en el Pacífico sur, está la playa de Pavones. A ella acuden, a pesar de la dificultad del acceso, todos los buenos surfistas para cabalgar su ola de izquierdas, la segunda más larga del mundo.

Es tentador mencionar Peña Bruja –o Roca Bruja–, dentro del Parque Nacional Santa Rosa. Para llegar hasta aquí es necesario tomar un bote en playas del Coco y el golfo de Papagayo. La playa se llama Naranjo y se puede surfear cerca de la orilla o mar adentro, en un sitio que se conoce como Ollies Point.

La playa Salsa Brava, en el Caribe, con sus tubos y olas de gran tamaño y fuerza, constituye otra gran opción, aunque es apta solo para los más experimentados.

Dónde quedarse
The Harm: es un hotel vinculado a la comunidad local y la sostenibilidad, fundado en 2004 por una pareja que se conoció haciendo surf. Apoyan proyectos locales para promover el desarrollo de la comunidad, cultivan plantas autóctonas en su jardín que sirven para alimentar y dar cobijo a los animales de la zona, tienen una granja ecológica que abastece al restaurante y utilizan paneles de energía solar para generar el agua caliente que utilizan los visitantes. http://harmonynosara.com/.

3. Rafting en el río Pacuaré
El inicio del boom de los deportes acuáticos como el kayak y el rafting tuvo lugar en los años ochenta. El viajero tiene a su disposición 800 kilómetros de ríos que atraviesan una topografía montañosa y llena de cataratas. Los rápidos de algunos ríos costarricenses han colocado al país a la vanguardia de este deporte por su complejidad y bravura. El río Pacuare, entre Turrialba y Limón, se considera el más escénico de América Latina y uno de los mejores para practicar el rafting y kayaking. Su sección Bajo Pacuare-San Martín es para expertos (dependiendo del nivel de lluvias, el río varía entre la clase III y la V).

Dónde quedarse
Lodge de Ríos Tropicales
Un eco-lodge ubicado en la boca de la garganta Pacuare. El recinto está dentro de un terreno privado con senderos para caminar, cascadas y piscinas. Un paraíso en medio de la naturaleza donde se puede oír el sonido del trópico. http://www.riostropicales.com.

4. Trekking en cerro Chirripó
Se trata de una caminata que asciende hasta el pico más alto de Costa Rica: el cerro Chirripó, a 3.820 metros de altura sobre el nivel del mar. El esfuerzo físico que demanda la caminata de 19,6 kilómetros, se compensa con las vistas de los valles nublados y otros cerros distantes, así como por el aire fresco que se respira. Esta fantástica y extenuante excursión requiere pasar una noche dentro de las instalaciones del Parque Nacional Chirripó, en un albergue remodelado para hacer la estadía lo más cómoda posible. Dispone de restaurante, así nadie tiene que cargar con la comida a cuestas. Hay que tener presente que el clima por las noches es muy frío debido a la altura a la que se encuentra. Se necesita hacer una reserva con antelación en la web www.sinac.go.cr.

Dónde quedarse
Hotel de Montaña el Pelícano
Junto a la entrada del Parque Nacional Chirripó, en San Gerardo de Rivas. Se trata de un hotel con el sello de turismo sostenible en el que se puede disfrutar de caminatas, aguas termales, el avistamiento de aves y el ascenso al cerro Chirripó. http://www.hotelpelicano.net.

5. Submarinismo en isla del Coco
Esta isla se encuentra a 532 kilómetros de distancia de tierra firme, es uno de los sitios naturales excepcionales en el mundo y lugar de peregrinaje para los privilegiados submarinistas que pueden realizar inmersiones por aquí. Parque nacional desde 1978 y Patrimonio natural de la humanidad de la Unesco. La isla hace parte –visible– de la sumergida cordillera volcánica del Coco, de ahí que tome su nombre y sea su pico más alto. Por sus condiciones especiales, accidentada orografía y precipitaciones abundantes, florecen numerosas especies de plantas que cobijan a otro gran número de animales. Lo mismo ocurre con su fondo marino, donde se citan cinco corrientes marinas, que atesora una diversidad y densidad de vida marina que provoca un gran deleite a los buceadores. Bajo el agua es posible cruzarse con el tiburón martillo, ballenas jorobadas, delfines nariz de botella, tortugas carey y una variedad de especies de coral, que silenciaron hasta al mismísimo Jacques Cousteau, quien la calificó como “la isla más hermosa del mundo”.

Para visitar la isla se requiere solicitar un permiso especial y solo es posible arribar a ella mediante costosos viajes organizados. Para más información, visite la web del Área de Conservación Marina Isla del Coco http://www.isladelcoco.go.cr.

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