“Nuestras mujeres”, en temporada en el Teatro Nacional La Castellana

Esta obra de teatro, que solo con leerla puede clasificarse como un drama, manifiesta la raíz de la comedia francesa.

“Nos femmes” es una obra que escribió el dramaturgo Éric Assous en 2013. Dos años después se estrenó en el Teatro de París con las actuaciones de Jean Reno y Richard Berry, quien también llevó el guión original al séptimo arte. “Nuestras mujeres”, como fue traducida al español por Fernando Masllorens y Federico González del Pino, tocó las tablas de Buenos Aires con un elenco en el que estuvo Guillermo Francella, se ha producido en España, en Chile y, el pasado 19 de mayo, comenzó su temporada en Bogotá dentro del Teatro Nacional La Castellana.

El texto de Assous, que solo con leerlo puede clasificarse como un drama, manifiesta la raíz de la comedia francesa. Una identidad en la que su pionero, Molière, estableció un profundo sentido moral en la sociedad. “La comedia francesa no se va a desprender de eso. Todas tienen un carácter cotidiano, aparentemente, pero en general parecen un drama clásico”, explica el actor Germán Jaramillo.

Mario Morgan, director de este nuevo montaje, trae una propuesta en la que prevalece un humor satírico, cínico y demoledor, con intriga y suspenso, que recorre el hilo conductor de la amistad, que cuestiona sus límites y que lucha entre lo correcto y lo incorrecto.

Max (Víctor Mallarino), Paulo (Germán Jaramillo) y Simón (Luis Fernando Hoyos) son amigos hace 25 años. Todos los viernes a las 9 de la noche se reúnen a jugar póquer y hoy la cita es en la casa de Max -un apartamento de soltero ambientado por la directora de arte Laura Villegas-. Simón llega 45 minutos tarde, les confiesa que ha cometido un delito, pide que lo encubran, y su noticia desencadena una serie de picos que le dan ritmo a la pieza teatral compuesta por tres actos. Y es que el espectador se mantiene atento durante los 90 minutos. Aunque los tres son amigos entrañables, esa noche, después de un cuarto de siglo, desenmascaran sus sentimientos, sus miedos y sus angustias.

“De alguna manera las protagonistas vienen a ser las mujeres porque determinan cómo se comporta cada uno de ellos frente a algo tan vital como un crimen”, describe Mallarino. En esta obra personifica a un radiólogo de 55 años que jamás ha tenido dos relaciones a la vez, un buen solitario muy ordenado, exigente, mamador de gallo, melómano y fanático de Frank Sinatra que toma una postura radical frente a la situación.

“Se reúnen a jugar naipes, Simón llega con semejante bomba y estos dos (Max y Paulo) sacan lo peor de ellos”, señala Hoyos. Paulo es un reumatólogo obsesionado con el futuro de sus dos hijos, un marido fiel que convive con una mujer depresiva que se la pasa durmiendo y que hizo que en su matrimonio cambiara la lujuria por la pereza. El aspecto sexual también está destrozado en la relación de Simón, un estilista de altos ingresos económicos que mantiene a una esposa muy atractiva, que pasa horas en el gimnasio y que luce una figura esbelta no precisamente para el hombre con el que se casó.

La puesta en escena, que cuenta con la asistencia de dirección de Julián Arango Osorio, está llena de signos. Muestra la amistad como si fuera un especie de código que está por encima de un acontecimiento delictivo, indaga en la idea de justicia, cuestiona el compromiso ante el deber, y por eso puede clasificarse como una comedia moral.

En temporada hasta el mes de julio de 2017.

Funciones

Jueves y viernes 8: 30 p.m.
Sábado 6:00 y 8:30 p.m.
Domingo 6:00 p.m.

Teatro Nacional La Castellana
Calle 95 No. 47-15
Tel. 7957457
Bogotá

Articulos Relacionados

  • Vea las nuevas camisetas mundialistas con diseños ‘vintage’
  • Estas son las ciudades más amigables del mundo
  • Vea el tráiler de Phantom Thread, la película final de Daniel Day-Lewis
  • El arte está en todas partes: hasta en las fotos de paparazzi