Deftones, distantes del ‘numetal’ y siempre vigentes

Luego de una década de su única presentación en Colombia, los californianos volverán a poner al día a sus fanáticos.

La primera vez que la agrupación californiana Deftones visitó Colombia, saldó una deuda con sus nostálgicos fanáticos. Fue hace una década en el Palacio de los Deportes de Bogotá, cuando los veinteañeros que les fueron leales desde el lanzamiento de su primer álbum en 1995 cumplieron el sueño de verlos en vivo.

A pesar de ser de las agrupaciones de rock más reconocidas de Estados Unidos, su pico de fama ya había pasado y su llegada a los medios masivos colombianos fue tardía. Ya no eran lo suficientemente populares para vender miles de boletas y asegurar a los empresarios de conciertos no quebrarse. Eran años en los que las visitas de los artistas al país eran sucesos atípicos y milagrosos, no como en la actualidad, que vienen los más grandes en sus giras mundiales.

Los seguidores tempranos de Deftones eran los mismos de Korn, aunque fueron los segundos los que se volvieron más populares porque su música ofrecía más alternativas para la radio y para MTV, el canal de videos que marcó múltiples tendencias en los años noventa, cuando programaba música y no realities. Eran, básicamente, adolescentes con acceso a televisión por cable, en la época de su vida justa para convencerse de que usar pantalones anchos y escurridos, cadenas metálicas para asegurar las billeteras a sus bolsillos y ponerse piercings era la forma de ser rebeldes.

Deftones fue pionera del ‘numetal’, ese género que rompía los purismos del metal sonora y visualmente, una música que mezclaba varios ritmos existentes de una forma perturbadora para los seguidores de los clásicos. El nuevo metal añadió a los gritos guturales elementos del hip hop como el rapeo y el ‘scratch’, y cambió el uniforme de camisetas negras y jeans o pantalones de cuero por largas rastas con atuendos coloridos.

Años más tarde, todo parece indicar que el ‘numetal’ fue tan solo una estrategia comercial exitosa de la cual se lucraron compañías como Adidas. Era prácticamente obligatorio para los fanáticos del género usar ropa y tenis con las tres rayas blancas. La presencia de la marca llegó hasta el punto de lograr que Korn compusiera en 1996 una canción con el nombre de la empresa llamado ‘All day I dream about sex (A.D.I.D.A.S.)’, que se sumaba al tema ‘My Adidas’, lanzada por el grupo Run D.M.C. en 1986, lo que convirtió a la marca alemana en la pinta “de rigor” para ambos géneros. Por la vestimenta se podía saber qué bandas escuchaban los jóvenes.

Decenas de agrupaciones estadounidenses intentaron seguir la corriente y se pusieron el ‘look’, al igual que unas cuantas de América Latina, incluyendo Colombia, sin que ninguna llegara a ser lo suficientemente conocida.

De todas esas bandas, hoy día pocas sobreviven. Nombres como Limp Bizkit solamente están vivos en emisoras ultra comerciales y en apariciones esporádicas en festivales grandes que les apuestan a vender boletas a los viejos fanáticos. Las que aún suenan de vez en cuando, lo hacen gracias a sus éxitos pasados y rara vez por sus nuevas composiciones. Ahora, el ‘numetal’ es recordado por publicaciones especializadas como algo simplista, caracterizado por una falsa rebeldía, parte de un movimiento totalmente prefabricado del que fueron víctimas los adolescentes de la época, sin ningún aporte significativo a la música. Artistas señalados como los grandes inspiradores del movimiento prefieren que no se les relacione con éste y, uno de ellos, Mike Patton (Faith no more), desde sus inicios dijo que le hacía revolver el estómago y era una cosa para chicos de trece años que él jamás escucharía.

Los mismos Deftones aclararon que no se sentían parte del movimiento y por eso desde sus inicios habían hecho una elección muy consciente de con quiénes iban a girar. “No recuerdo cuántas veces rechacé a Korn y se enojaron con nosotros. Jonathan Davis (vocalista de Korn) diría ¿Por qué nos odian? y no sabría qué decir. Le diría ‘amigo, no te odio. Los quiero, ustedes son mis amigos, pero no quiero girar con ustedes. No quiero estar en el Family Values Tour con ustedes y Limp Bizkit. El nombre del género era numetal, así que todo lo que es nuevo va a ser viejo y no quiero ser viejo como eso”, dijo Moreno en una ocasión a la revista Metal Hammer.

El distanciamiento surtió efecto. A diferencia de Korn o Linkin Park, por ejemplo, las más recientes producciones de estos californianos -‘Koi no yokan’ de 2012 y ‘Gore’ de 2016- fueron destacadas por la crítica. El grupo siempre revitalizó su sonido gracias a la experimentación y tiene una discografía sin grietas. Las originales guitarras de Stephen Carpenter siempre han logrado llenar el espacio con sus melodías y riffs, elementos complementados por los demás músicos y por la voz tenor y los gritos inconfundibles de Chino Moreno.

Pero no solo la música hace a un artista ni lo mantiene más de veinte años en el ruedo. Desde sus inicios, el vocalista de padre mexicano se ha acercado al público con mucha interacción y gran parte de los conciertos la pasa cantando sobre los monitores de retorno, en el filo del escenario, lo más cerca posible de los fanáticos. Sin pantallas gigantes ni libreto, el vocalista entretiene a los asistentes demostrando una y otra vez que sabe en dónde está y aprovecha cada momento de forma espontánea, logrando una cercanía que hace a otras bandas verse distantes en el escenario y robarse el show en los festivales. De hecho, para un grupo presentarse después de ellos es un gran reto porque su energía es difícil de igualar.

Los integrantes de la agrupación también despiertan simpatía fuera del escenario. A diferencia de otros artistas en las ruedas de prensa, cuando Deftones visitó Colombia, Moreno decidió pasar entre los periodistas para asomarse a la calle a saludar a los seguidores mientras el resto de la banda se integró con quienes estaban en el Hard Rock Café, donde se llevó a cabo el evento periodístico, siempre en un ambiente cálido y amistoso.

Moreno tampoco tuvo problema en un festival Vive Latino en México en subirse al escenario con los músicos de la agrupación Austin TV a improvisar con sus gritos encima de la música instrumental de este grupo, uno de los momentos memorables de este tradicional evento, porque no solo tomó por sorpresa al público sino a los integrantes de la banda.

Sin escándalos y solo con un hecho público lamentable para recordar, la muerte de su bajista original Chi Cheng luego de quedar en coma tras un accidente automovilístico, Deftones ha demostrado por más de dos décadas que es posible renovarse dentro de un mismo sonido.

Quienes no los han visto aún, podrán comprobar que no se trata de un concierto nostálgico, sino de cinco músicos totalmente vigentes. Moreno, Carpenter, Abe Cunningham (baterista), Frank Delgado (tecladista) y Sergio Vega (bajista) estarán el próximo 24 de mayo en el auditorio Chamorro Entertainment City Hall, en su segunda visita a Bogotá. Allí presentarán en Colombia su más reciente álbum Gore y pondrán al día a sus seguidores luego de una década de ausencia.

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