20 años de Harry Potter: algunos datos poco conocidos

Todos los que leímos ese primer libro debemos luchar por no sentirnos viejos ahora que ya han pasado 20 años. Para celebrar, lo invitamos a leer estos datos curiosos sobre el libro en el que conocimos al “niño que vivió”.

“Harry Potter y la piedra filosofal” se publicó el 26 de junio de 1997 en el Reino Unido y desde ese día la vida de Joanne Rowling (y la de todos los que nos hacemos llamar fanáticos de sus libros) cambió. Ahora ella es multimillonaria, sus libros se han traducido a decenas de idiomas y todos los que leímos esa primera oración en el primer libro debemos luchar por no sentirnos viejos ahora que ya han pasado 20 años. Para celebrar, lo invitamos a leer estos datos curiosos sobre el libro en el que conocimos a “the boy who lived”:

– J.K. Rowling escribió el libro entre junio de 1990 y 1995. En el 90, Jo estaba en Manchester buscando apartamento con su novio y un fin de semana, después de buscar y buscar, tomó el tren de vuelta a Londres. En el camino tuvo la idea de Harry Potter. De la nada vio en su cabeza a un niño flacuchento, de pelo negro y gafufo que se convertiría en mago. Esa misma tarde empezó a escribir “La piedra filosofal”.

– La escritora puso mucho de sí misma en los personajes. Harry cumple años el mismo día que ella, el 31 de julio, y Rowling ha dicho muchas veces que el personaje de Hermione estuvo inspirado en su forma de ser cuando era una niña. Por esa razón, su animal favorito, la nutria, es el Patronus de Hermione.

Lea también: Cómo hacer una fiesta temática de Harry Potter

– Rowling se inventó los nombres de las casas de Hogwarts en un avión y los escribió en una de las bolsas de papel que están ahí en caso de que alguien se sienta enfermo.

– Según Rowling, si usted quiere inventarse un juego como el Quidditch, lo que tiene que hacer es pelear con su novio. Así fue como ella lo hizo. Después de una discusión con el que en ese momento era su pareja, ella se fue a un bar, se sentó y se inventó el deporte que los magos juegan. “No sé cuál es la conexión entre la pelea y el Quidditch pero sé que el Quidditch es un deporte violento y tal vez en lo más profundo de mi alma yo quería que a mi novio lo golpeara una bludger”, dijo la autora.

– Cuando J.K. Rowling estaba en la universidad, estudió los clásicos de la literatura y aprendió latín. Años después, cuando escribió “La piedra filosofal”, usó ese conocimiento para inventarse los nombres de los hechizos. “Expelliarmus”, por ejemplo, es una combinación de expellere, que significa “sacar” o “expulsar”, y de arma, que significa, pues, arma. ¿El resultado? Un hechizo que sirve para quitarle el arma a un rival.

– En el universo de Harry Potter, Nicholas Flamel fue el mago que descubrió la piedra filosofal, razón por la que lo mencionan muchas veces a lo largo del libro. Pero este señor no fue un personaje inventado por Rowling. Nicholas Flamel fue un escriba que vivió en París en el siglo XIV. Después de su muerte, cogió fama de ser un alquimista y en París se empezó a esparcir el rumor de que él había descubierto la mítica piedra que transforma el plomo en oro.

Lea también: ¿Qué tan bien conoce a Harry Potter?

– El presidente de Bloomsbury Publishing, la editorial que publicó los libros en el Reino Unido, no leyó las páginas que el agente de J.K. Rowling le dio, sino que se las dio a su hija de ocho años para que ella le dijera su opinión. Después de leer un capítulo, la niña le dijo “papá, esto es mucho mejor que cualquier otra cosa”. Al ver la emoción e insistencia de su hija, el tipo no tuvo otra opción que darle un adelanto a Rowling y firmarla en su agencia.

– Al editor Barry Cunningham de Bloomsbury no le preocupaba tanto que el libro fuera largo sino que el nombre de la autora fuera “Joanne Rowling”. Para él, “La piedra filosofal” era un libro para niños y, según él, los niños preferían leer libros escritos por autores masculinos. Por esa razón, Rowling cambió el nombre bajo el que publicaba y se quedó con el ahora famoso J.K. Rowling, que en ese momento podía sonar como un nombre de hombre o de mujer.

Lea también: ¿Quiere saber a qué casa de Hogwarts pertenece?

– Cuando llegó el momento de publicar el libro en Estados Unidos, los editores pensaron que era mejor cambiar el título porque creían que ningún niño gringo iba a querer leer un libro que tuviera la palabra “Philosopher” en la portada. La primera sugerencia de los editores fue llamarlo, “Harry Potter and the School of Magic” pero J.K. Rowling no estaba convencida, entonces sugirió el nombre norteamericano: “The Sorcerer’s Stone”.

– A Rowling la han demandado por robar propiedad intelectual más de una vez. La primera demanda la hizo Nancy Stouffer, escritora de “The Legend of Rah and the Muggles”, en 1999. Stouffer decía que Rowling le robó la palabra “muggle”; la corte determinó que Rowling no había infringido derechos de autor. Después, el escritor Adrian Jacobs salió a decir que Rowling había copiado partes de su libro titulado “The Adventures of Willy The Wizard: Livid Land”; el caso falló a favor de Rowling porque ella dijo que no sabía que ese libro existía. Finalmente, la banda The Wyrd Sisters demandaron a Rowling y a Warner Brothers por mencionar a una banda llamada “The Weird Sisters”; como era de esperarse, el caso fue descartado antes de que pudiera ir a la corte. Puntaje final: J.K. Rowling 3 – Demandantes 0

– En el portal Pottermore, Rowling reveló que Harry no es el primer mago llamado “Harry Potter”. La familia Potter empezó con un mago del siglo XII, llamado Linfred de Stinchcombe, conocido como ‘the Potterer’, que luego se transformó en ‘Potter’, el apellido que llevarían sus descendientes. En el árbol genealógico de la familia, el primer Henry ‘Harry’ Potter fue el bisabuelo del mago con la cicatriz de rayo.

– En octubre de 2015, una versión ilustrada de “La Piedra Filosofal” llegó a las librerías. El encargado de las más de 100 ilustraciones fue Jim Kay. Ahora también publicaron “La cámara secreta” y el plan es publicar los siete libros ilustrados.

Articulos Relacionados

  • Una artista coreana fabrica cámaras vintage con papel
  • El artista que convierte los dibujos de sus hijos en obras de arte
  • Playlist para recibir el eclipse solar
  • Galería: así fue la restauración del Museo Colonial de Bogotá