Lorenzo María Lleras: entre la pluma y la acción

Una interesante biografía de uno de los dramaturgos y educadores más importantes del siglo XIX colombiano.

LORENZO MARÍA LLERAS
MARINA LAMUS OBREGÓN
Luna Libros /
Universidad del Rosario, Bogotá, 2016.
336 páginas.

Marina Lamus es una de las más notables investigadoras de la historia del teatro en Colombia. Edificios, autores, pintores de escenarios: todo lo ha censado con largas inmersiones en archivos y bibliotecas. Ahora se concentra, en ajustada biografía, en la figura de Lorenzo María Lleras (Bogotá, 1811-1868), dramaturgo, pero también pedagogo, rector del Colegio del Rosario y luego de su propio colegio, el del Espíritu Santo.

Pero también poeta, padre de dieciocho hijos, quince con la misma mujer, seguidor del general Santander, de quien recibió cargos pero en cuya cercanía amistosa no pudo ingresar, y liberal que no cejaba en la defensa de sus ideas, a través de la multitud de periódicos políticos de la época.

Formando parte de una de las primeras generaciones que con la independencia se desligaba de España y miraba hacia autores ingleses o franceses, en un viaje juvenil con su padre a Estados Unidos empezará a oír nombres de otros latinoamericanos, tal es el caso del poeta cubano José María Heredia y el cura aventurero mexicano fray Servando Teresa de Mier.

Pero este descubrimiento juvenil del mundo tiene un reverso oscuro en Colombia: los partidarios de Santander intentan asesinar a Bolívar y al fracasar pagan las consecuencias. Son los mismos compañeros de una Sociedad Filológica y se apellidan Ospina, Azuero, el poeta Luis Vargas Tejada y Florentino González. Cárcel y destierro para Santander. González preso en Bocachica. El país intentaba comenzar a forjarse en medio de estos trágicos enfrentamientos y Lorenzo María Lleras acumulaba libros y traducciones.

Firma una carta para pedir la expulsión de los jesuitas, es muy activo en la Sociedad Democrática en Defensa de los Artesanos y, tras el gobierno de Obando y el golpe de Melo, padecerá cárcel, irá a Santander a pelear en la guerra y en la convención de Rionegro, donde la figura de Mosquera intenta manejar todo hasta cuando con altibajos se expide la Constitución Política de los Estados Unidos de Colombia. Misión cumplida.

Esta clara y ordenada biografía de un colombiano “entre la pluma y la acción”, entre la familia y el debate, entre la precariedad económica y el afán progresista se enriquece con el rescate de los títulos de su biblioteca, traducciones, poesía y pasión escénica. Toda una época decisiva que ha quedado retratada con estilo claro y erudición amena.

Articulos Relacionados

  • Una artista coreana fabrica cámaras vintage con papel
  • El artista que convierte los dibujos de sus hijos en obras de arte
  • Playlist para recibir el eclipse solar
  • Galería: así fue la restauración del Museo Colonial de Bogotá