‘El Impresionismo Americano: Los jardines del artista’ cuenta las historias entrelazadas del Impresionismo estadounidense y El Movimiento del Jardín que floreció entre 1887-1920.

Ambas corrientes artísticas respondieron al rápido cambio social provocado por la industrialización de Estados Unidos: El aumento de la urbanización refugió en los suburbios a una clase media emergente que comenzó a pasar su tiempo libre creando impresionantes jardines privados.

Cuando el marchante francés Paul Durand-Ruel llevó una selección de pinturas impresionistas a Nueva York en 1886, cambió el curso del arte en Estados Unidos. Inspirados, muchos artistas norteamericanos hicieron la peregrinación al pueblo francés de Giverny, hogar del maestro Claude Monet, ansiosos por emplear su experiencia para capturar paisajes únicos de Estados Unidos. Al hacerlo, capturaron la instantánea de una nación en transición, que pasó de ser tierra de agricultores a una de fábricas, y crearon un movimiento propio que durante 40 años brilló por su potencia creativa.

Los reformadores urbanos lucharon por crear parques y jardines públicos. Estos jardines proporcionaron una inspiración ilimitada para los artistas y un oasis interminable para la creciente clase media, compuesta por mujeres cada vez más independientes, que disfrutaron de los escritos de los horticultores ingleses Gertrude Jekyll y William Robinson. Mientras tanto, el auge de las revistas de gran circulación cultivó la idea de que la jardinería era un camino hacia la renovación espiritual en medio de la plaga industrial y la creencia de que los artistas debían trabajar en paisajes nativos.

Narrada por la reconocida actriz Gillian Anderson, este banquete pictórico sumerge al espectador en un viaje desde la Academia de Bellas Artes de Pennsylvania al ‘hogar’ del movimiento: la colonia de Florence Griswold en Old Lyme, Connecticut, que atrajo a una gran cantidad de pintores influyentes como Henry Ward Ranger y Willard Metcalf .

El público también será transportado a la isla de Appledore, dirigida por la poeta Celia Thaxter, donde la prestigiosa artista impresionista Childe Hassam produjo trescientas obras en tres décadas. La película revela cómo Celia Thaxter y otras pintoras estadounidenses vieron el jardín no solo como un hermoso oasis sino también como un espacio político importante para las mujeres. Una oportunidad única de acercarse a los mejores ejemplos del Impresionismo Americano.

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