Estética Unisex, una novela gráfica para romper estereotipos

El historietista peruano Rodrigo de la Hoz presentó su novela gráfica en el marco del Festival Entreviñetas de Bogotá.

Rodrigo De la Hoz es la combinación de varios mundos totalmente diferentes. Un poco de las historias de Quino; la influencia feminista de su madre; los temblores ‘comunes’ de Perú y las imágenes religiosas.

Esta combinación está presente en sus dos novelas gráficas ‘Islas’ (2013) y ‘Estética Unisex’. Esta última la presentó en Entreviñetas, el festival internacional del cómic que se celebró del 20 al 24 de septiembre y que continúa el 11 al 15 de octubre en Medellín.

Su inspiración viene de la nada o como dice De la Hoz: “es como un truco de magia”. Sin embargo, una charla prolongada con el autor revela detalles de su inspiración como: hacer de una iglesia, una peluquería, las calles peruanas y un desastre de proporciones bíblicas en Ishinomaki (Japón) el escenario ideal para enganchar al lector con historias muy divertidas y que a la gente le da pena contar en público.

En este entorno, el lector se sumergirá en la vida de Gema y Jeanette, dos amigas (de toda la vida) que trabajan en una peluquería de Lima; Alberto, un evangélico que pasados los 60 años descubre su deseo incontrolable por encuentros sexuales con otros hombres, y Socorro, la octogenaria que está desaparecida en Japón.

Cada historia está unida por un hilo, que evita al máximo los finales felices y obvios, y que obligan al lector a repasar una y otra vez para que saque sus propias conclusiones: “Tardé tres años construyendo Estética Unisex, así que espero que los lectores disfruten el proceso de lectura y que se tarden en llegar al final. De hecho, hice un final tan cerrado para que el tengan que volver y encontrar pistas para entender todo”.

De la Hoz logra potenciar las características de su personajes al límite para hacerle entender que la gente se tiene que aceptar como son ellos mismos. De ahí viene la libertad del lector de interpretar a un personaje como gay, travesti o queer en un mundo plagado de peluquerías e instituciones religiosas de las que el autor peruano rescata que: “en las peluquerías siempre termino cortado y de la religión me gusta la idea de un Dios personal, pero soy ateo y no sé si eso es un engaño”.

Articulos Relacionados

  • Vea el tráiler de Phantom Thread, la película final de Daniel Day-Lewis
  • El arte está en todas partes: hasta en las fotos de paparazzi
  • Playlist: la música que escucha Manuel Medrano
  • No se quede sin ver a los candidatos al premio Luis Caballero