Leímos la novela de Walt Whitman para que usted no tenga que hacerlo

Lea de qué se trata la novela de Walt Whitman que fue descubierta después de 165 años.

Walt Whitman, el barbado poeta norteamericano que muchos consideran el padre de los versos libres, odiaba hablar de la época que precedió la publicación de su obra maestra, “Leaves of Grass”. Durante los primeros años de 1850, Whitman trabajó en varios periódicos de Nueva York y escribió un par de relatos de ficción –que después tildó de vulgares y juveniles– al mismo tiempo que trabajaba en la primera edición de “Leaves of Grass”. Ahora, una de esas obras tempranas de prosa fue descubierta 165 años después de su publicación.

Zachary Turpin, un estudiante de maestría de la Universidad de Houston, encontró “Life and Adventures of Jack Engle”, una novela corta que apareció por primera vez en 1852 como una serie de relatos anónimos en el periódico The Sunday Dispatch. Turpin, que es un aficionado de Whitman, encontró la novela porque buscó nombres de personajes y detalles referenciados en los cuadernos del poeta en una base de datos digital y así vio un aviso de periódico de la historia de Jack Engle. Después de eso, pudo encontrar la única copia original conocida que está en la Biblioteca del Congreso y que, si usted quiere, puede leer aquí.

“Life and Adventures of Jack Engle” es un libro muy diferente a “Leaves of Grass”. En lugar de versos libres, en “Jack Engle” hay una historia por el estilo de las novelas citadinas de misterio que incluye las aventuras de un huérfano, un abogado codicioso, persecuciones por las calles de Nueva York, la lucha de la gente común contra los pocos que están en la cima y muchos giros en la trama. Es un libro en el que la honestidad y la generosidad prevalecen, los buenos ganan y los malos tienen su merecido. No es una novela terrible, de esas que lo hacen decir a uno “perdí varias horas de mi vida” pero tampoco es un ejemplo perfecto de las habilidades de Whitman.

Sin embargo, hay momentos a lo largo de la novela en los que parece que Whitman pierde el interés en la trama y hay destellos de su talento para hacer reflexiones sobre la vida en los rincones de la ciudad. En el capítulo 19, cuando Jack entra a un cementerio, de repente la trama se detiene y le da lugar a reflexiones sobre la naturaleza, la mortalidad y la unión de todos los seres, temas recurrentes en la poesía de Whitman. Las historias de los enterrados se convierten en historias perdidas de vida; mientras Jack contempla las tumbas y piensa en las personas enterradas y sus vidas, siente que el pasto cubre su propia cara.

Momentos como ese revelan que el Whitman que escribió “Jack Engle” no era todavía el poeta seguro que conocemos. El libro demuestra que los años previos a “Leaves of Grass” fueron años de experimentación, de probar distintos géneros y formas de escribir para encontrar la forma correcta de expresar sus ideas. Tal vez al escribir “Jack Engle”, Whitman sintió que las tramas convencionales no le iban a servir para el tipo de escritura que quería lograr y se dio cuenta de que lo suyo estaba más allá de la ficción. Jack Engle es entonces una especie de presagio de lo que sería “Leaves of Grass” y por eso vale la pena leerlo.

Walt Whitman podría estar revolcándose en su tumba si supiera que esas novelas tempranas son leídas ahora. Cuando un crítico planeó volver a publicar los trabajos de ficción de Whitman en 1891, el poeta respondió que “tendría la tentación de dispararle si tuviera una oportunidad”. Para él, sus obras tempranas estaban mejor escondidas o perdidas. Pero fue Whitman también quien escribió en uno de sus poemas que “nada se pierde realmente jamás ni puede perderse”.

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