Cartagena: una década de buena música

Del 8 al 16 de enero próximo, el Cartagena Festival Internacional de Música llega a Tierra Firme para celebrar sus diez años de existencia.

Privilegio festival de musica

El viaje musical que emprendió la Fundación Salvi en 2006 ha estado lleno de aventuras y encuentros con las más diversas culturas a través del arte del sonido. Una década después, ese recorrido llega a Tierra Firme. Es ese el nombre que se ha dado al Cartagena Festival Internacional de Música para 2016, que del 8 al 16 de enero celebra sus diez años. Es entonces un buen motivo para mirar atrás y entender lo que ha sido el festival, cómo ha evolucionado y hacia dónde se proyecta, y corroborar que en ese lapso se ha consolidado como uno de los principales eventos culturales del país con una enorme proyección internacional.

Uno de los temas constantes a lo largo de estos años ha sido el diálogo entre Europa y América, que se ha explorado desde muchas perspectivas. Por eso, Antonio Miscená, director artístico del evento, ha concebido esta edición desde ese diálogo ancestral entre el Viejo y el Nuevo Mundo a partir de tres líneas de programación. Por un lado está el repertorio clásico europeo, que ha estado presente desde los comienzos del festival con los compositores más representativos de la historia. Tierra Firme trae, entre otras obras maestras, Las cuatro estaciones, de Vivaldi, además de algunas de sus obras sacras; el Concierto para violín, de Beethoven; los Conciertos Brandenburgueses Nos. 2 y 3 de Johann Sebastian Bach, así como obras de Boccherini, Pergolesi y Ravel. Otra línea de programación se concentra en la música que nació en América, ya fuera por influencia europea o creada por compositores provenientes de Europa, como es el caso de Domenico Zipoli, Roque Ceruti e Ignacio de Jerusalem y Stella, de quienes se interpretarán obras sacras.

Este repertorio es toda una novedad, pues se trata de tres compositores italianos que, al igual que muchos españoles, religiosos en su mayoría, llegaron al Nuevo Mundo en el período barroco para trabajar en los territorios dominados por Europa. Allí crearon sus obras con el propósito de evangelizar a los indígenas, pero también se enriquecieron con los paisajes, la gente y los sonidos americanos. Rinaldo Alessandrini será el encargado de este repertorio sacro para el que cuenta con solistas del Concerto Italiano y con las agrupaciones de la Orquesta Filarmónica de Bogotá. La música popular de este período en América también estará presente de la mano del reconocido músico catalán Jordi Savall, toda una autoridad en lo que a música antigua se refiere. Él es otro de los principales invitados y trae una serie de conciertos que se mueven entre lo culto y lo popular de acuerdo con diferentes aspectos históricos en la América barroca, como el descubrimiento, la esclavitud, la religión o la música criolla. Más allá del barroco, la influencia de la música europea ha estado presente desde entonces y ya en el siglo XX la encontramos en las obras del estadounidense Aaron Copland, el mexicano Carlos Chávez, el argentino Astor Piazzolla o el brasilero Heitor Vila-Lobos, formados en la tradición europea, pero con profundas raíces de sus propios países. Todos ellos igualmente estarán en la programación.

Finalmente, esta décima edición se complementa con el repertorio de compositores europeos que surge de una lectura particular de la cultura americana. Es el caso de la Sinfonía N. 9 del Nuevo Mundo, del compositor checo Antonín Dvorák, una de las páginas orquestales más famosas e interpretadas. Además de los artistas mencionados, el público también vivirá el arte de la violonchelista Inbal Segev, Alexis Cárdenas Cuarteto, el bandoneonista Rodolfo Mederos, el pianista cubano Mauricio Vallina, el arpista francés Emmanuel Ceysson. Como es habitual, en el festival los jóvenes intérpretes, las clases magistrales y los centros de mantenimiento y reparación de instrumentos musicales siguen teniendo su espacio, al igual que las conversaciones en torno a la música que complementan perfectamente la actividad concertística y dan al público una nueva perspectiva de la dimensión musical.

PARA NO PERDERSE
Cinco conciertos para ver en el Cartagena Festival Internacional de Música.

ENERO 8
SERIE DE MÚSICA SACRA
Lugar: Capilla Sofitel Legend Santa Clara,
SERIE ORO DAVIVIENDA.
Hora: 4:00 p. m.

En este concierto que abre la serie de música sacra, se podrá oír el Gloria en Re Mayor RV 589, de Antonio Vivaldi, majestuosa obra para solistas, coro y orquesta que se mueve entre lo jubiloso y lo trágico. En contraste, la Misa de San Ignacio en Fa Mayor, de Domenico Zipoli, el principal compositor italiano activo en Argentina. Escribió esta misa para ser interpretada por los nativos. Música llena de expresión que fluye con facilidad.

ENERO 11
SERIE ORO DAVIVIENDA
Lugar: Capilla Sofitel Legend Santa Clara.
Hora: 7:00 p. m.

En el siglo XVII Baltasar Jaime Martínez Compañón, obispo de la catedral de Trujillo, en Perú, documentó la geografía, la riqueza natural, la vida cotidiana y la música popular del país en lo que se conoce como el Códice de Trujillo. Algunas de las piezas musicales de este valioso documento conforman el programa de este concierto. Música llena de vitalidad sobre temas muy diversos y una enorme variedad de instrumentos antiguos y populares. Jordi Savall con la Capella Reial de Catalunya, Hespérion XXI y Tembembe Ensamble Continuo.

ENERO 12
Lugar: Teatro Adolfo Mejía.
Hora: 7:00 p. m.

La Orquesta de Cámara Orpheus regresa a Cartagena y ofrece en este concierto un repertorio que evidencia las influencias mutuas de Europa y América. Obras de Bach, Zipoli, Rachmaninov, Villa-Lobos muestran ese diálogo en el tiempo y el espacio. Participan también el violonchelista colombiano Santiago Cañón y la soprano italiana Monica Piccinini.

ENERO 14
LAS ESTACIONES DE DOS MUNDOS
Lugar: Teatro Adolfo Mejía.
Hora: 7:00 p. m

La violinista Anne Akiko Meyers interpreta Las cuatro estaciones, del compositor barroco Antonio Vivaldi, con la Orquesta de Cámara Orpheus. La obra emblemática del repertorio europeo se complementa con otras estaciones: Las cuatro estaciones porteñas, de Astor Piazzolla, quien para su composición se inspiró evidentemente en Vivaldi. Rodolfo Mederos será el solista en el bandoneón.

ENERO 16
CONCIERTO DE CIERRE
Lugar: Auditorio Getsemaní, Centro de Convenciones.
Hora: 7:00 p. m.

Dos obras maestras cierran el festival. La primera es el Concierto para violín y orquesta en Re Mayor, Op. 61, de Ludwig van Beethoven, obra que abrió un nuevo camino a la forma del concierto. El maestro colombiano Juan Pablo Noreña dirige la Orquesta Sinfónica Juvenil Red de Escuelas de Música de Medellín con el consagrado violinista ruso Maxim Vengerov. En la segunda parte, Vengerov toma la batuta para dirigir la Sinfonía N. 9 del Nuevo Mundo, del checo Antonín Dvorák, imponente sinfonía inspirada en la música tradicional de Estados Unidos.

Articulos Relacionados

  • Vea a Los Makenzy en la Terraza Diners
  • Detrás de los Abrazos de Maripaz Jaramillo
  • Vea a Seis Peatones en la Terraza Diners
  • Así se vivió la Terraza Diners con Estéreo Picnic 2017