‘Amanecer’, lo nuevo de Bomba Estéreo, se aleja del underground

Con su más reciente álbum, la agrupación no podrá permanecer en la sombra.

Ser los más famosos no pareciera haber sido uno de los objetivos de Bomba Estéreo. Sin embargo, puede que con su más reciente álbum, ‘Amanecer’, lleguen a pisar las pocas tarimas en las que no han estado. Sin tener el músculo económico de una multinacional detrás, son de los pocos colombianos que han estado de gira varias veces por Europa y Estados Unidos, además de contar con algunos conciertos en lugares tan lejanos como China o África.

No obstante, si el objetivo de la agrupación colombiana fuera permanecer underground, seguramente no le hubiera apostado a hacer parte del cartel de los más reconocidos festivales internacionales como Glastonbury, en Inglaterra; Roskilde, en Dinamarca; Coachella, en Estados Unidos; o el Sònar, en España, eventos a los que, en algunos casos, han ido como artistas invitados en más de una ocasión.

Si no les interesara mostrar quiénes son, Li Saumet y Simón Mejía no darían cordiales y emotivas entrevistas a los locutores y presentadoras de televisión que jamás se tomarán la molestia de escuchar sus álbumes completos. Menos aún, hubieran dado el paso de firmar con Sony Music US Latin, una decisión estratégica, pues la tarea de la multinacional seguramente será la de llevar a Bomba al reconocimiento masivo en Estados Unidos con ‘Amanecer’, haciéndole el relevo a Nacional Records, una compañía reconocida en ese país por impulsar artistas latinos independientes y que ayudó a allanar el terreno de los colombianos en Norteamérica desde el año 2009 con el disco ‘Estalla’.

El grupo ya cumple diez años de trayectoria y el camino recorrido ha llevado a sus integrantes al mínimo de madurez requerida para lidiar dignamente con el éxito, algo que no hubieran podido hacer sin aprender de las experiencias de otros artistas colombianos aventureros que los precedieron. Bomba Estéreo logró superar los obstáculos que causaron el fin de antecesores como los de ‘El Bloque’, el grupo de los años noventa integrado por miembros de ‘La Provincia’ de Carlos Vives, como Iván Benavides, ‘Teto’ Ocampo y la maestra de la gaita Mayté Montero, quienes no aguantaron los sacrificios para el bolsillo, la vida familiar y la salud mental y física que conlleva tocar en el exterior sin formar parte del catálogo de una multinacional.

Además de convertirse en expertos artistas viajeros, Li y Simón han aprendido a lidiar con la carga negativa que trae el éxito. Ella pasó de ser la huraña que difícilmente daba entrevistas a convertirse en una interlocutora que defiende hasta el cansancio las plumas de su vestuario en el escenario, recordando que no son una imitación de Jamiroquai sino la representación de la tradición de más de un siglo del Carnaval de Barranquilla. También ha logrado conectarse cada vez más con el público en sus presentaciones y con quienes rodean la industria de la música, así reciba críticas por desafinar al cantar en vivo o por la pobreza de las temáticas en las letras de la agrupación.

Por su parte, Simón, el fundador, ha cosechado tanto amigos como enemistades al liderar decisiones radicales como la de plantear quiénes entran y salen del equipo de trabajo, o hacia dónde irá el sonido de la banda. Un antiguo miembro de la agrupación reclama la autoría del coro del tema ‘Fuego’, mientras que músicos colombianos despotrican de sus conocimientos en cumbia y hablan de la mediocridad artística del grupo, o dicen que Bomba Estéreo estará perdida con la reciente salida de Kike Egurrola, quien fuera el baterista hasta hace pocos meses.

Estos colombianos ya no son unos novatos y habían dejado claro hasta dónde negocian su independencia, aunque ‘Amanecer’ deja dudas de si cruzaron un límite. No han sucumbido ante la tentación de hacer una colaboración con el reguetonero del momento -costumbre generalizada actualmente como un atajo efectivo para saltar a la fama-, pero sí aceptaron la propuesta de Sony de ser guiados por primera vez por un productor internacional para ‘Amanecer’. Ellos escogieron a Ricky Reed, cuya hoja de vida cuenta estrellas de renombre como Pitbull y Jessie J, y quien dejó claro su sello en el sonido del álbum.

“El enfoque de producción del disco fue totalmente distinto al de antes. El productor le aportó mucho al sonido en términos técnicos y musicales”, asegura Simón, quien explica que las canciones nuevas tienen otra onda en cuanto a composición. “Es un disco más electrónico, menos folclórico. Tiene canciones más lentas, pero a la vez intensas en el ritmo, y las guitarras son mas emotivas”, explicó a Diners.

Estas guitarras están a cargo de Julián Salazar, quien cada vez se percibe con más fuerza en la alineación de la banda, algo que se vio en la potencia de su interpretación en vivo del lanzamiento de ‘Amanecer’ el pasado mes de mayo. En una noche helada de la sabana de Bogotá, los hombres del grupo, vestidos de blanco y con los ojos maquillados, rodearon a Li y su particular vestuario, todos abrazados por altas pantallas de luces led, en un espectáculo calificado de sorprendente y contundente por quienes lo presenciaron.

Antes de este concierto, solamente habían mostrado en vivo ‘Fiesta’, el primer sencillo de este disco, un tema que sigue la línea de la discotequera ‘Pure Love’, de su anterior álbum ‘Elegancia tropical’, y dejaba la pregunta de si el grupo se iría totalmente por el dance para internacionalizarse. No obstante, esa noche mostraron que su nueva producción abría un abanico de posibilidades para la música colombiana de la Costa Caribe, dentro de los sonidos electrónicos más populares del momento en el mundo como el de Major Lazer; y llevaría a los escuchas por todo tipo de emociones a lo largo del álbum.

Canciones como ‘Caderas’ y ‘Voy’ marcan los ritmos más lentos con los que hasta ahora ha experimentado la agrupación, sin dejar de ser bailables e intensas; mientras en otras predomina el trópico como la champetera ‘Somos dos’, sin obviar a ‘Amanecer’, la titular del disco y totalmente pop, cuyas letras hablan del momento de gratitud y aprendizaje por el cual pasan los integrantes del grupo.

“Las líricas son mucho más emocionales e internas. Pensamos que hoy es más poderoso mirarse y cambiar por dentro que tratar de cambiar el afuera. Todo el disco habla de eso”, cuenta Simón.

Luego de poco más de un mes del lanzamiento del álbum, uno de los temas más atractivos para la prensa internacional ha sido ‘Mar’, en la que la letra plantea la felicidad como una “casita frente al mar”, lejos de cualquier parafernalia consumista, y que al oído tiene aires del tema ‘Ella’ de ‘La Tierra del Olvido’ de Carlos Vives y pareciera revelar que no se trataba solamente del sello particular del reconocido artista colombiano, sino de la cristalización de la sonoridad de su tierra natal Santa Marta, la misma de Li, quien también dedica ‘Raíz’ a su ciudad, y señala insistentemente la importancia de que los colombianos empiecen a valorar su música como lo merece.

 

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